SECTOR INMOBILIARIO
El dueño del Rockefeller Center de Nueva York negocia la compra de una torre de oficinas en Barcelona
El fondo estadounidense Värde Partners tiene a la venta un edificio de 23.000 metros cuadrados en el 22@

Edificio Two Parc Central, en el 22@ de Barcelona / JORDI COTRINA

Tishman Speyer, el dueño del Rockefeller Center de Nueva York, uno de los edificios con más solera de la ciudad estadounidense, negocia la compra de su primera torre de oficinas en Cataluña, en el distrito del 22@ de Barcelona, hasta ahora propiedad de Dos Puntos Asset Management, filial del fondo estadounidense Värde Partners, según ha podido confirmar EL PERIÓDICO con tres fuentes del mercado inmobiliario.
Este fondo norteamericano, uno de los que más invirtió en España al calor de la recuperación del mercado inmobiliario tras el pinchazo de la burbuja, compró en 2017 una bolsa de suelo en el 22@ de Barcelona por 50 millones de euros, apenas unos días después del referéndum de independencia del 1 de octubre. Estos terrenos eran conocidos como Can Ricart y alojaron antaño una fábrica textil. Sobre ellos se proyectó la construcción de dos activos de oficinas, una residencia de estudiantes y viviendas.
Dos años después de su adquisición, Värde inició las obras del primer edificio, una torre de oficinas de 23.500 metros cuadrados, cuya finalización se esperaba para 2022. Un año antes de culminarlas, el fondo acordó la venta de este activo en el antiguo barrio industrial de Poblenou a DWS, gestora de fondos del banco alemán Deutsche Bank, que pagó 128 millones de euros por el proyecto que se acuñó como One Parc Central.
En 2022, Värde arrancó las obras del segundo complejo de oficinas, este nombrado como Two Parc Central, que cuenta con una superficie bruta alquilable de 23.000 metros cuadrados y 190 plazas de aparcamiento. Sin embargo, este proyecto se ha topado de bruces con la crisis de sobreoferta que vive el 22@, donde en los últimos años se construyeron muchos edificios al calor de una demanda creciente que finalmente no se ha materializado del todo, de forma que no se están ocupando muchos inmuebles y han elevado la desocupación del distrito tecnológico por encima del 15% o 20%, dependiendo la zona.
En este contexto, con el edificio construido, pero aún en fase de comercialización —numerosas consultoras están comercializando espacios en el complejo—, Värde Partners encargó la venta del edificio, habiendo cumplido de sobra su ciclo inversor, que en este tipo de fondos oscila entre los cinco o siete años (diez a lo sumo). Aunque la consultora a cargo del proceso no ha trascendido, el inversor mejor posicionado para adquirir el activo es Tishman Speyer, uno de los grandes propietarios de edificios de oficinas, que pagará menos de 100 millones de euros por el inmueble, explican fuentes consultadas. Este periódico se ha puesto en contacto con el vendedor, que ha declinado hacer comentarios a la información, mientras el potencial comprador, al cierre de la presente edición, no ha respondido a las cuestiones planteadas.
¿Quién es Tishman Speyer?
Tishman Speyer, brazo inversor de la familia Speyer, gestiona más de 200 activos inmobiliarios por todo el mundo, incluidos edificios de oficinas, residenciales o logísticos, con un valor agregado de cerca de 70.000 millones de dólares. Su activo insignia es el Rockefeller Center de Nueva York, uno de los edificios más míticos de la ciudad estadounidense, pero su portfolio se reparte por varios continentes. En España, es propietario solo de un edificio de oficinas en la periferia de Madrid, ubicado en el número 21-23 de la calle Puerto de Somport, en la zona de Las Tablas. Su único inmueble de 20.000 metros cuadrados forma parte de un 'megacomplejo' de más de 60.000 metros cuadrados que el inversor norteamericano y Metrovacesa acordaron desarrollar en 2020, pero acabaron desistiendo del proyecto por la crisis de las oficinas tras la pandemia, según informó El Economista, algo que ahora ha cambiado ya que la desocupación en el mercado de la capital es inusualmente baja.
Vuelven las grandes operaciones de oficinas a Barcelona
El mercado de oficinas de Barcelona ha recuperado en los últimos meses su esplendor inversor, con el cierre de varias operaciones que han superado la barrera de los cien millones de euros. La más relevante ha sido la venta de la torre Estel, propiedad de los fondos Freo y Bain Capital, que fue adquirida por InmoCaixa, filial inmobiliaria de Criteria, brazo inversor de la Fundación La Caixa, que pagó 385 millones de euros por el inmueble. En los últimos meses, también destacó la compra por parte de Pontegadea, holding de Amancio Ortega, fundador y máximo accionista de Inditex, de la sede de Planeta, por la que pagó 250 millones a Blackstone o la venta de Union Investment de la torre Diagonal Mar por 90 millones a Rentamar, 'family office' de la familia Vidal
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