Según la OCU
Comer frutas y verduras es cada vez más caro: sus precios suben más de un 3% en abril
La cesta apenas sube un 0,08% en abril (frente al 1,53% que subió en marzo), pero frutas y verduras lideran las alzas tras meses de encarecimiento y mantienen la presión sobre el gasto familiar

Imagen de archivo de una clienta en una frutería del barrio del Carmel de Barcelona, algo que cada vez se vuelve más costoso para el bolsillo del consumidor / FERRAN NADEU

La cesta de la compra apenas dio un respiro en abril, pero no lo suficiente como para aliviar la presión sobre los hogares. Según los últimos datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), los precios subieron un ligero 0,08% en el conjunto del mes. Sin embargo, detrás de esa aparente estabilidad se esconde una tendencia preocupante: el encarecimiento sostenido de los productos frescos, especialmente frutas y verduras.
Este grupo de alimentos registró una subida del 3,22% en abril, que se suma al fuerte incremento del 5,78% en marzo. En apenas dos meses, la escalada supera el 9%, consolidando una tendencia al alza que impacta directamente en el gasto cotidiano de las familias.
La cesta sigue en máximos pese a la ‘calma’ de abril
El dato mensual contrasta con el repunte de marzo, cuando la cesta de la compra se encareció un 1,53%, el mayor incremento reciente. Aun así, la moderación de abril no cambia el diagnóstico de fondo, que se resumen en que los precios siguen en niveles elevados.
En perspectiva, el encarecimiento es significativo. El índice general de precios acumula una subida del 23,8% en los últimos cinco años, mientras que los alimentos se han disparado un 36,6% en ese mismo periodo. Es decir, comer se ha encarecido muy por encima del conjunto de la economía.
Frutas y verduras, en el centro de la presión inflacionista
La subida de frutas y verduras no es puntual. Según la OCU, coincide con el aumento de costes en la cadena de producción, en particular el encarecimiento de los fertilizantes desde el inicio de la guerra en Irán que han tensionado los mercados agrícolas.
Entre los productos que más han subido en abril destacan:
- Tomate de ensalada (+15%).
- Limones (+11%).
- Lechuga (+6%).
A estos se suman otros básicos como el salmón (+5%), el café soluble descafeinado (+4%) o el pan (+3%).
Bajadas puntuales que no compensan
Aunque algunas categorías registraron ligeros descensos –como los lácteos (-0,50%), la carne y charcutería (-0,37%) o el pescado (-0,27%)--, estas caídas no compensan el alza acumulada en los productos frescos.
Entre las bajadas más destacadas se encuentran:
- Sardinas (-13%).
- Salchichas tipo frankfurt (-5%).
- Aceite de oliva virgen extra (-3%).
- Manzanas, yogur y zanahorias (-3%).
Más presión para las familias
El impacto en los hogares es directo. La OCU advierte de que el esfuerzo para llenar la cesta de la compra sigue en máximos, especialmente para las familias con menor capacidad económica. De hecho, señala que hasta un 40% de los hogares tiene dificultades para asumir el coste de productos como carne o pescado.
Ante este escenario, la organización vuelve a reclamar al Gobierno una rebaja del IVA en los alimentos básicos, del 4% al 0%, ampliando además esta medida a productos como carne y pescado. La propuesta sigue la línea de reducciones fiscales aplicadas recientemente a la energía y los carburantes.
Una tendencia que sigue bajo vigilancia
El análisis de la OCU se basa en el seguimiento mensual de cerca de un centenar de productos habituales –frescos, envasados, de droguería e higiene– en grandes cadenas de distribución como Mercadona, Carrefour, Lidl o El Corte Inglés.
El dato de abril apunta a una cierta contención general, pero también deja claro que la inflación alimentaria no ha desaparecido, simplemente cambia de foco. Y ahora mismo, ese foco está en los productos más básicos y recomendados desde el punto de vista nutricional.
Para los consumidores, la conclusión de esto es que comer sano sigue siendo, cada vez más, un esfuerzo económico.
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