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Empresas

La Celsa de los fondos vuelve a beneficios

La siderúrgica catalana ganó dinero en el primer trimestre de 2026 y da por concluida su transformación tras la salida de los Rubiralta

Los fondos acreedores toman el control del gigante siderúrgico Celsa

Jordi Cazorla y Rafael Villaseca, consejero delegado y presidente de Celsa.

Jordi Cazorla y Rafael Villaseca, consejero delegado y presidente de Celsa. / Celsa

Albert Martín

Albert Martín

Barcelona
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La siderúrgica catalana Celsa abre una nueva etapa. Así lo ha comunicado hoy la compañía, en una rueda de prensa en que da por concluida su transformación, que ha durado dos años y cuatro meses, desde que los Rubiralta se vieron forzados a dejar la empresa por una sentencia judicial para dejarla en manos de los fondos de inversión que tenían su deuda.

El presidente de la que fuera compañía familiar, Rafael Villaseca, y su consejero delegado, Jordi Cazorla, han presentado los resultados de 2025 y han aprovechado para lanzar un anuncio: en el primer trimestre de este año, la empresa volvió a números negros y dejó atrás una larga etapa de pérdidas.

Villaseca ha recordado que en sus dos anteriores comparecencias (en 2024 y en 2025) se refirió a la situación de la compañía en términos hospitalarios: en su debut admitió que la empresa estaba "en la UVI", un año después celebró que había pasado a "planta" y este año ha ido más allá en su diagnóstico: "Hoy ya estamos fuera del hospital; la sociedad tiene una vida completamente normal y cumple su función social y económica".

Para alcanzar esta situación, el presidente de la siderúrgica ha recordado que su prioridad en los últimos tiempos ha sido mejorar el Ebitda, llevar a cabo una reordenación financiera para reducir los costes del pago de la deuda y fortalecer la gobernanza de la compañía. "Razonablemente podemos decir que lo hemos conseguido", ha celebrado Villaseca.

Entre los hitos que han llevado a la empresa hasta aquí, Cazorla ha destacado la refinanciación de la deuda de Celsa el pasado mes de diciembre, que incluyó una emisión de bonos verdes de 1.200 millones. Así, la deuda neta se ha reducido un 70% respecto a la cifra previa a la reestructuración, reduciendo el coste financiero anual en cerca de 80 millones de euros. En efecto, en noviembre de 2023 Celsa debía 3.689 millones de euros y cerró el pasado año con 1.145 millones de pasivo.

A ello se ha sumado un crecimiento del Ebitda (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y otros) hasta los 396 millones de euros, lo que supone un 44% más que un año atrás. El margen sobre ventas también ha mejorado del 12% al 16%. La compañía ha presumido de un crecimiento sólido en 2025 pese a las complejidades geopolíticas e impulsada por un aumento en la demanda de acero del 2,4% en la Unión Europea. El volumen de ventas de Celsa creció durante el pasado año de 4.211 a 4.346 millones de toneladas, lo que supone un aumento interanual del 3,2%.

Todo ello ha llevado a la compañía a alcanzar una facturación de 3.347 millones el pasado año, con un Ebitda de 396 millones. Pese a ello, el resultado neto arroja unas pérdidas de 143 millones, la mitad que en 2024. En el primer trimestre de 2026, el Ebitda ha sido de 135 millones de euros (un 15% más) con los anhelados beneficios, que subieron a 18 millones de euros.

Fin a la búsqueda de un socio español

Durante el turno de preguntas, Celsa ha confirmado que ha dado por concluida la búsqueda de un socio español a que se comprometió con el Gobierno en el momento en que los fondos, mayormente extranjeros, se hicieron con la empresa. En 2025, Criteria, entonces dirigida por Àngel Simón, anunció que compraría un 20% del grupo industrial, pero estos planes finalmente se truncaron con la salida de Simón del hólding de La Caixa. "Lo intentamos, pero no lo hemos conseguido, y hemos abandonado el proceso", ha manifestado Villaseca.

Respecto a la posible afectación de la guerra promovida por Israel y Estados Unidos en Irán, la empresa se mantiene optimista. Según ha detallado su consejero delegado, en Oriente Medio tienen sólo un 0,6% de su facturación y compra en esa región sólo un 0,2% de sus materias primas. Asimismo, hasta ahora no se ha notado un impacto demasiado negativo por el encarecimiento de la energía.

Acciones contra los Rubiralta

Villaseca ha admitido que los procedimientos judiciales (también penales) que ha presentado Celsa contra la familia fundadora siguen su curso. "No es un asunto agradable para los administradores, pero es nuestra obligación recuperar lo que podamos de cantidades que entendemos que faltaron en el balance", ha explicado el presidente de la siderúrgica.

El directivo, asimismo, ha manifestado que seguirá compaginando su cargo actual de presidente de Celsa con la presidencia no ejecutiva de Veolia España, cargo que estrenó ahora hace un año.

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