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Impuestos jubilados

Por qué los jubilados pagan IRPF aunque ya no trabajen: "Dependerá de sus ingresos y de su situación personal"

Las pensiones tributan como salario, pero existen ventajas fiscales que muchos desconocen

Declaración de la Renta 2025: ¿cómo afecta a los pensionistas y qué ventajas fiscales pueden aprovechar?

Personas mayores jugando.

Personas mayores jugando. / ARCHIVO

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Laura Morote

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La declaración de la renta genera cada año numerosas dudas entre los pensionistas. Una de las más frecuentes es por qué deben pagar IRPF si ya están jubilados.

Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, explica las claves de esta situación y detalla los beneficios fiscales que pueden aplicarse.

La respuesta está en la ley. Tal y como establece el IRPF, las pensiones se consideran rendimientos del trabajo. Esto significa que, a efectos fiscales, se tratan como si fueran un salario.

Por este motivo, los pensionistas deben tributar en la declaración de la renta. No obstante, existen algunas excepciones importantes, como las pensiones por incapacidad permanente absoluta, gran invalidez, orfandad o las no contributivas, que están exentas.

Cuándo es obligatorio hacer la declaración

No todos los pensionistas están obligados a presentar la declaración de la renta. Esto dependerá de sus ingresos y de su situación personal.

En general, será obligatorio en dos casos:

  • Si se superan los 22.000 euros anuales
  • Si hay dos o más pagadores y se superan los 15.876 euros

Este último supuesto es habitual cuando se combina la pensión con otros ingresos, como un plan de pensiones o trabajos puntuales.

Beneficios fiscales para mayores de 65 años

A partir de los 65 años, existen ventajas fiscales específicas que pueden reducir el pago de impuestos. Una de las principales es el aumento del mínimo personal, lo que permite que una mayor parte de los ingresos no tribute.

Este beneficio se incrementa aún más a partir de los 75 años. Otra ventaja destacada es que los mayores de 65 años no tienen que pagar IRPF si venden su vivienda habitual, lo que puede suponer un ahorro considerable.

Ventajas que benefician a la familia

Los beneficios fiscales no solo afectan al pensionista. Si convive con familiares, estos pueden aplicar deducciones por tenerlo a su cargo, siempre que se cumplan determinados requisitos.

Esto permite que la carga fiscal se reduzca también en el entorno familiar.

Deducciones por discapacidad

Las personas con discapacidad cuentan con ventajas fiscales adicionales. A partir de un 33% de discapacidad, se puede aplicar una reducción de al menos 3.000 euros, que puede alcanzar los 9.000 euros si el grado es superior al 65%.

En casos de movilidad reducida o necesidad de ayuda de terceros, estas deducciones pueden ser aún mayores.

También existen deducciones para quienes tienen familiares con discapacidad a su cargo, que pueden alcanzar hasta 1.200 euros anuales.

Además, se pueden incluir gastos relacionados con la adaptación de la vivienda, como reformas para mejorar la accesibilidad.

Lo que debes tener en cuenta en la renta

Más allá de la obligación de declarar, los pensionistas cuentan con diferentes beneficios fiscales que pueden reducir el impacto del IRPF. La clave está en conocerlos y aplicarlos correctamente según cada situación personal y familiar, ya que esto influye directamente en el resultado final de la declaración.