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Empresas

Josep Oliu deja Puig en plena negociación con Estée Lauder

El presidente del Banc Sabadell ha sido una figura clave en el consejo de la perfumera

La fusión de Puig y Estée Lauder alumbraría un líder mundial de los perfumes capaz de amenazar el reinado de L’Oréal

Puig: crónica de un malestar

Josep Oliu, en una imagen de archivo

Josep Oliu, en una imagen de archivo / G. Caballero

Barcelona
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Sensible baja en el consejo de Puig. Josep Oliu ha abandonado el órgano rector de la perfumera catalana cuando faltaban siete meses para que venciera su mandato, según ha avanzado 'La Vanguardia' y ha podido confirmar EL PERIÓDICO. Este adiós llega en un momento especialmente delicado para la compañía, envuelta en una enorme incertidumbre por su negociación con la americana Estée Lauder para una fusión.

Oliu, presidente del Sabadell y figura clave del mundo empresarial catalán, ha ostentado en los últimos años un papel principal en Puig como consejero representante de Exea, la empresa patrimonial que agrupa las participaciones de la familia Puig en su compañía. Fuentes empresariales le citan siempre en tercer lugar para referirse a la prolongada época de éxito de Puig en su negocio, tras su presidente, Marc Puig, y su primo, Manuel Puig. Según las mismas fuentes, Oliu aporta al consejo no sólo su experiencia y conocimiento en el mundo de la empresa, sino también una cierta ascendencia sobre la familia que ha sido clave para limar asperezas y diferencias entre 13 de los 14 primos de la tercera generación de Puig que controlan a día de hoy la perfumera.

El adiós de Oliu al consejo de Puig responde a cuestiones relacionadas con el gobierno corporativo de la centenaria empresa familiar, aunque el banquero seguirá presidiendo Exea. Estas cuestiones de buen gobierno tienen que ver con la necesidad de que Puig cumpla con los criterios de la ley de paridad, que estará vigente este mismo verano. Los cambios se votarán en la próxima junta general de accionistas, que la empresa celebrará el próximo 29 de mayo. Esta sería la razón principal de que Oliu haya avanzado 7 meses su salida: poder votar a su relevo en este mismo encuentro. En esta reunión también se consumará la salida de Patrick Cahlhoub como consejero, y las incorporaciones del nuevo consejero delegado de Puig, José Manuel Albesa, y también de la directiva Julie Van Ongevalle, que es presidenta y directora general de Opella, una empresa de productos de venta en farmacias sin receta que es copropiedad de la francesa Sanofi.

Otras fuentes consultadas por este diario apuntan que la salida de Oliu del consejo de Puig tiene una relación "indirecta" con la posible fusión con Estée Lauder por la composición que quiere tener el consejo de la empresa catalana antes de dar este paso.

Las dudas que rodean a la negociación con Estée Lauder apuntan a las dimensiones de uno y otro. Con un tamaño que triplica al de Puig, la perfumera neoyorquina mandaría en la fusión, y, por tanto, existe un riesgo real de que Puig deje de existir como centro de decisión en Catalunya. La empresa americana ya ha pedido a JP Morgan que busque la financiación para atacar una operación de 5.000 millones de euros, lo que confirmaría que Puig sería la empresa adquirida, con lo que eso acarrea a la hora de mantener puestos de decisión y ocupación de trabajadores. Sin embargo, existe la tesis que los Puig pueden tratar de hacer valer su condición de empresa rentable en la mesa negociadora, frente a las pérdidas en que está sumida Estée Lauder, para convertirse en gestores de un nuevo gigante mundial de la moda.

Año convulso en Puig

En los últimos tiempos, Puig ha vivido convulsiones a las que está poco acostumbrada, como las diferencias en el seno del consejo tras la salida a bolsa en 2024. La compañía debutó en el mercado a un precio muy elevado (24,50 euros) y aún hoy, pese al repunte de las acciones impulsado por la posible fusión con Estée Lauder, se mantienen en el entorno de los 18 euros, lo que quiere decir que los inversores han perdido un cuarto de su valor.

Este hecho tensó las relaciones en el seno de la familia y el propio Marc Puig, artífice del éxito de la compañía en los últimos 20 años, fue cuestionado internamente. En los últimos meses, el presidente de Puig ha ido dejando funciones ejecutivas en favor de José Manuel Albesa, flamante consejero delegado de la compañía.

El enfrentamiento existente ha hecho que Oliu redoblara su actividad como 'embajador de paz' en el seno de la compañía. Fruto de esta actividad, el pasado 16 de octubre, cuando EL PERIÓDICO avanzó que el Sabadell había triunfado en la opa del BBVA, Josep Oliu no lo pudo celebrar junto a sus directivos en Barcelona. La razón de su ausencia fue que esa noche se encontraba en Peralada celebrando un consejo de la familia Puig, a la que se siente muy allegado.

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