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Comisión de investigación en el Senado

Barrón (CIAF) ve un “problema de gobernanza, gestión y planificación” en el tren y cuestiona la separación entre Renfe y Adif

El presidente de la CIAF defiende en el Senado que viajar en ferrocarril sigue siendo seguro, advierte de que se ha gastado “mucho dinero” no siempre bien empleado y califica de "desastre" el estado de muchas estaciones

El Presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón de Angoiti.

El Presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón de Angoiti. / Europa Press

Pablo Gallén

Pablo Gallén

Madrid
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El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón, abrió este lunes en el Senado la comisión sobre los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) con un diagnóstico crítico sobre el sistema ferroviario español. Barrón defendió que viajar en tren sigue siendo seguro desde el punto de vista estadístico, pero advirtió de que el sector arrastra un problema de “gobernanza, gestión y planificación” y cuestionó la separación entre la infraestructura, en manos de Adif, y la operación ferroviaria, atribuida a Renfe y al resto de compañías.

“Aunque ya sé que es pecado decirlo, yo no estoy en absoluto de acuerdo con una separación entre gestión de infraestructura (Adif) y operaciones (Renfe)”, afirmó ante la comisión. El presidente de la CIAF comparó el ferrocarril con una orquesta y sostuvo que necesita “un director”, no varios centros de decisión actuando a la vez. A su juicio, esa fragmentación dificulta la coordinación de un sistema complejo, con numerosas obras simultáneas y tramos condicionados por trabajos.

Barrón también fue crítico con la gestión de las inversiones. Preguntado por si en la última década se ha invertido lo suficiente en mantenimiento, respondió que, en su opinión, “se ha empleado mucho dinero, pero mal empleado”. Rechazó que el éxito ferroviario pueda medirse solo por grandes cifras presupuestarias o por anuncios de nuevas llegadas del AVE. Lo importante, recalcó, es saber “para qué sirve” cada inversión y qué resultados produce.

La comparecencia arrancó con una intervención del portavoz del PP, José Ramón Díez de Revenga, que acusó al Gobierno de haber provocado una pérdida de confianza en el tren y subrayó que la comisión analizará responsabilidades políticas y de gestión.

Durante el turno del senador de Vox Fernando Carbonell, Barrón señaló que, con la información disponible, todo apunta a que el accidente de Adamuz responde a un fallo en la infraestructura y prevención. Sostuvo que el siniestro podía haber sido evitable “a posteriori”, al permitir el análisis técnico identificar factores previos que pudieron fallar. No obstante, matizó que no podía evitarse que otro tren llegara “en ese preciso momento” por la vía contraria, circunstancia que agravó las consecuencias.

Barrón también dejó una valoración muy dura sobre el estado de algunas instalaciones ferroviarias al afirmar que España tiene “un desastre de estaciones de tren”. Esa declaración se suma a sus advertencias sobre la planificación de obras, la coordinación entre operadores y gestores y la necesidad de revisar la gobernanza del sistema.

Admite un aumento de las incidencias

Aun así, el presidente de la CIAF defendió la seguridad del tren. A la pregunta de Díez de Revenga sobre si podía afirmar “rotundamente” que viajar hoy en tren es seguro, respondió: “Por supuesto que sí”. Barrón sostuvo que la accidentalidad ferroviaria española mantiene estándares equivalentes a los del resto de países europeos.

Eso sí, admitió que han aumentado las incidencias o “precursores” de accidentes, aunque matizó que ese incremento no implica necesariamente un deterioro directo de la seguridad. “No me referiría únicamente a la infraestructura, sino al sistema ferroviario en su conjunto”, señaló.

Sobre Adamuz, Barrón explicó que la principal hipótesis apunta a una rotura de carril que provocó el descarrilamiento de un tren y la invasión de la vía contraria cuando circulaba otro convoy en sentido opuesto. Situó el origen en el punto kilométrico 318+681, en la vía 1 y en el hilo exterior, en el entorno de una soldadura realizada en mayo de 2025. Subrayó, sin embargo, que aún no puede determinarse si el fallo estuvo en la soldadura o en el carril adyacente, ya que la CIAF está pendiente de análisis metalúrgicos.

El presidente de la CIAF confirmó además que el organismo detectó “incongruencias” en documentación vinculada a la trazabilidad de esa soldadura y que puso esos hechos en conocimiento de la Guardia Civil. Evitó hablar de manipulación documental y recalcó que todavía faltan datos para formular conclusiones firmes.

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