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Salud laboral

Catalunya adaptará en verano los horarios de sus obras públicas a los picos de calor

El conseller Sàmper impulsa un pacto con los ayuntamientos y las diputaciones para prevenir golpes de calor entre los trabajadores

¿Qué derechos laborales tiene un trabajador ante la ola de calor?

Un grupo de paletas albañiles trabajan con gorra y sombrero para combatir el calor del verano

Un grupo de paletas albañiles trabajan con gorra y sombrero para combatir el calor del verano / El Periódico

Gabriel Ubieto

Gabriel Ubieto

Barcelona
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La Generalitat de Catalunya, los ayuntamientos y las diputaciones se comprometen este verano a adaptar los horarios de sus obras públicas para evitar que se trabaje durante las horas de mayor temperatura. El conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, ha firmado este lunes un nuevo protocolo contra los riesgos térmicos que insta, entre otros, a reorganizar las operativas de remodelación de calzadas, aceras y demás intervenciones en la vía pública y omitir así, por ejemplo, que un 15 de agosto haya peones asfaltando una calle a pleno mediodía. Lo que puede pasar por adelantar o retrasar los horarios de faena, entre otros.

Son firmantes del acuerdo la Federació de Municipis de Catalunya, la Associació Catalana de Municipis y las cuatro diputaciones provinciales, es decir, los principales promotores de obras públicas del país. También las dos patronales, Foment del Treball y Pimec, así como los dos grandes sindicatos, CCOO y UGT. Sàmper culmina así un proceso de reuniones y acercamientos con los principales actores involucrados en la obra pública, que busca comprometerlos a implementar acciones de prevención de riesgos laborales durante el verano, época en la que los golpes de calor y demás siniestros de estrés térmico cada vez son más frecuente. El verano del año pasado al menos tres personas murieron por riesgos térmicos o derivados de los mismos.

El protocolo busca ligar más la voluntad de las partes que no introducir obligaciones nuevas, ya contempladas en la normativa laboral básica de obligado cumplimiento. Por ejemplo, el documento rubricado entre las partes especifica el compromiso de "ajustar los horarios de trabajo, previa valoración de la viabilidad de las tareas, para evitar, siempre que sea posible, las franjas horarias de mayor riesgo térmico". También insta a programar pausas "suficientes", habilitar rotaciones, dotar de ropa de trabajo transpirable o espacios a la sombra y con agua abundante para el descanso, entre otros.

Las empresas también se compromenten a "evitar mensajes genéricos y priorizar indicaciones concretas y directamente relacionadas con las condiciones reales del puesto de trabajo". Este es uno de los problemas recurrentes, sobre todo en compañías pequeñas y sin sindicación, donde la falta de información y protocolos conocidos multiplica los riesgos.

Todas estas cuestiones son obligaciones formales ya contempladas dentro de las responsabilidades empresariales, hasta el punto de que este será el tercer verano en el que regirá la obligación corporativa de interrumpir los trabajos al aire libre en caso de que la Aemet emita una alerta naranja o roja por altas temperaturas.

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