Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cuidado si tienes ahorros

El SEPE puede quitarte el subsidio para mayores de 52 años por tener dinero ahorrado

El organismo computa un rendimiento teórico del patrimonio para verificar el límite de rentas, incluso si no genera ingresos

INFORMACIÓN RELACIONADA | Las 7 claves para no perder el subsidio de mayores de 52 años: errores que pueden costarte la ayuda

Imagen de archivo de una persona entrando en unas oficinas del SEPE

Imagen de archivo de una persona entrando en unas oficinas del SEPE / ARCAY/ROLLER AGENCIA / LCO

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Tener dinero en el banco no siempre es neutral a efectos de las ayudas públicas. En el caso del subsidio para mayores de 52 años, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) puede suspender la prestación si considera que esos ahorros generan rentas, aunque en la práctica no produzcan ingresos reales.

La clave está en uno de los requisitos básicos de esta ayuda: no superar el 75% del salario mínimo interprofesional (SMI) en rentas mensuales. En 2026, ese límite ronda los 915 euros al mes. Lo que muchos beneficiarios desconocen es que el SEPE no solo tiene en cuenta salarios, pensiones o alquileres, sino también el patrimonio.

El organismo aplica lo que se conoce como “rendimiento presunto del patrimonio”. Es decir, calcula una rentabilidad teórica del dinero ahorrado utilizando el interés legal del dinero vigente. Esa cantidad se divide entre doce meses y se suma como ingreso mensual a efectos del subsidio.

En la práctica, esto significa que una persona con, por ejemplo, 30.000 o 35.000 euros ahorrados puede ver cómo el SEPE le imputa unos 90 o 100 euros mensuales como renta, aunque ese dinero esté parado en una cuenta corriente.

Si al añadir esa cifra se supera el límite establecido, el SEPE suspende el subsidio. No se trata de una retirada definitiva, pero sí de una interrupción que obliga a regularizar la situación antes de solicitar la reanudación.

Ingresos puntuales

Además, cualquier ingreso extraordinario (como una herencia, una donación o un premio) se computa íntegramente en el mes en que se recibe. Esto puede provocar automáticamente que se sobrepase el límite y se paralice la ayuda.

Según la normativa del SEPE, el beneficiario está obligado a comunicar cualquier variación de rentas y a presentar cada año la Declaración Anual de Rentas (DAR). El organismo revisa entonces si se sigue cumpliendo el requisito económico.

Eso sí, no todo el patrimonio cuenta. La vivienda habitual queda excluida, al igual que los planes de pensiones no rescatados.

Una ayuda con condiciones estrictas

El subsidio para mayores de 52 años es una de las prestaciones más relevantes del sistema, ya que no solo proporciona unos 480 euros mensuales, sino que además cotiza para la jubilación. Precisamente por ello, el control sobre las rentas es especialmente riguroso y se mantiene durante todo el tiempo en que se percibe la ayuda.

En definitiva, no basta con no tener ingresos: también importa el patrimonio acumulado. Entender cómo lo calcula el SEPE resulta esencial para evitar suspensiones inesperadas y mantener el acceso a una prestación clave en la recta final de la vida laboral.