Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Plan estratégico

Más infraestructuras, menos emisiones y resiliencia frente a la inestabilidad global: estos son los planes del Port de Barcelona hasta el 2030

El puerto inicia el mayor ciclo inversor de su historia con 120 iniciativas y focalizándose en energía, conectividad y logística

Integración del Port Vell, reducción del 50% de emisiones y refuerzo del papel social en un contexto geopolítico incierto, algunos de los retos para los próximos años

El Port de Barcelona se prepara para los futuros accesos viarios con la licitación del nudo norte por 97,3 millones

El Port de Barcelona prevé una inversión de 1.700 millones para materializar su transición energética

Más infraestructuras, menos emisiones y resiliencia frente a la inestabilidad global

ACN

Cristina Buesa

Cristina Buesa

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El Port de Barcelona encara una nueva etapa con su V Plan Estratégico 2026-2030, una hoja de ruta que pivota sobre tres ejes —infraestructuras, transición energética y conectividad— con el objetivo de reforzar su resiliencia ante un entorno global cada vez más inestable. El plan contempla 120 iniciativas agrupadas en 25 objetivos económicos, ambientales y sociales, y marca el inicio del mayor ciclo inversor de la historia del puerto.

El presidente de la autoridad portuaria, José Alberto Carbonell, ha subrayado este miércoles durante la presentación del plan que “las infraestructuras son un tema capital” porque permiten anticiparse a las disrupciones y minimizar su impacto sobre las empresas. “La mejor manera de hacer frente a estas disrupciones geopolíticas es con estas infraestructuras”, ha insistido. El plan pone el foco tanto en infraestructuras de movilidad —viarias y ferroviarias— como energéticas, en línea con el despliegue del plan de transición energética.

Un barco amarrado durante la protesta de la flota pesquera de bajura en el puerto de Barcelona este lunes.

Un barco amarrado durante la protesta de la flota pesquera de bajura en el puerto de Barcelona este lunes. / David Zorrakino / Europa Press

Generar prosperidad

Desde el punto de vista estratégico, el documento mantiene la tríada del plan anterior —sostenibilidad económica, social y ambiental— pero la adapta a un contexto más volátil. En el ámbito económico, el objetivo es “lograr un modelo de financiación sostenible” que permita desarrollar las futuras infraestructuras y aumentar el 'cash flow' respecto a 2025. En el plano ambiental, se fija la meta de reducir un 50% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a 2017. Y en el eje social, se prioriza la generación de empleo de calidad, la formación, la captación de talento y el impulso de la economía azul.

El jefe de estrategia del puerto, Jordi Torrent, ha detallado que el plan “propone una visión integrada” que por primera vez incorpora en una única hoja de ruta el puerto comercial, el logístico y el ciudadano. “Generar prosperidad en la comunidad, también siendo el máximo de 'smart' posible”, ha resumido. Esta integración incluye la ZAL y el Port Vell, que pasan a formar parte del mismo marco estratégico.

El Puerto de Barcelona aumenta su tráfico exterior de contenedores por las importaciones de Asia.

Imagen aérea del Port de Barcelona. / Port de Barcelona

64 acciones

El documento identifica además tendencias estructurales que obligan a adaptarse, como el gigantismo de los buques o el crecimiento de la inmologística, que exige almacenes cada vez más grandes. “Hay barcos que siguen creciendo”, ha indicado Torrent, apuntando a la necesidad de dimensionar las infraestructuras en consecuencia.

En términos de ejecución, el plan se traduce en 64 acciones vinculadas a la sostenibilidad económica, 33 a la ambiental y 23 a la social. A ello se suma un mapa de actuaciones infraestructurales con horizonte 2040 que implica a varias sociedades gestoras de terminales con proyectos de ampliación y reforma.

Respuesta a un entorno global inédito

El nuevo plan se construye sobre un diagnóstico claro: el sector marítimo ha atravesado en los últimos años una concatenación de crisis sin precedentes. Carbonell ha recordado episodios como la pandemia del covid, el bloqueo del canal de Suez en 2021, la congestión portuaria de 2022, la sequía del canal de Panamá o las tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz. “Nunca había pasado lo que ha pasado ahora”, ha afirmado.

Ferries amarrados en el puerto de Barcelona

Ferries amarrados en el Port de Barcelona. / iStock

Estas disrupciones han tenido efectos directos en la operativa portuaria. “Cuando empieza la guerra de Irán, muchas empresas estaban a punto de embarcar contenedores desde el Port de Barcelona y se decidió no hacerlo”, ha explicado el presidente. Como consecuencia, la estancia de mercancías en el puerto ha aumentado, evidenciando la vulnerabilidad de las cadenas logísticas.

“Todas estas disrupciones de los últimos años, que hemos sufrido en los puertos, nos obliga a ser resilientes para poder minimizar los efectos en las empresas que importan y exportan”, ha aconsejado Carbonell. En este contexto, el refuerzo de infraestructuras y la diversificación operativa se plantean como herramientas clave. Torrent ha añadido que “la diversificación ha sido clave para resistir las disrupciones”, una línea que el nuevo plan profundiza en un “entorno convulso”.

Continuidad con el plan anterior

El V Plan Estratégico da continuidad a los logros del periodo 2021-2025. Entre ellos, la superación de los 40.000 trabajadores vinculados al puerto, el volumen de comercio exterior por encima de los 70.000 millones de euros y el despliegue de sistemas OPS de electrificación de muelles. Carbonell quiso reconocer el papel de la comunidad portuaria: “No solo es mérito de la dirección sino del esfuerzo” colectivo.

En el ámbito social, el plan refuerza el papel del puerto como motor de cohesión. La creciente visibilidad del transporte marítimo en contextos de crisis —como las tensiones en Oriente Medio— ha aumentado la conciencia ciudadana sobre su importancia. “La ciudadanía se da cuenta de la importancia del transporte marítimo”, ha encajado el presidente.

Estrechar la relación puerto-ciudad

Además, el documento incorpora por primera vez una aproximación integrada entre el Port Vell y la actividad logística, con el objetivo de estrechar la relación puerto-ciudad y consolidar la “licencia social” necesaria para futuros desarrollos.

En síntesis, el nuevo plan mantiene la misión de “generar prosperidad en la comunidad portuaria”, pero amplía su alcance en un escenario marcado por la incertidumbre global, donde la capacidad de adaptación, la inversión en infraestructuras y la transición energética se convierten en factores determinantes.

Cilsa busca terrenos fuera del puerto

José Alberto Carbonell ha explicado que otro de los objetivos del puerto que preside es movilizar más suelo logístico fuera de sus límites. Lo hará a través de la empresa mixta que gestiona la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) de la infraestructura portuaria, y de la que el puerto tiene una participación mayoritaria, bajo el paraguas del Centro Intermodal de Logística (Cilsa). El responsable ha asegurado que los terrenos de los que disponían hasta ahora tienen un grado de prácticamente "plena ocupación" y ha revelado que están trabajando con la Generalitat para encontrar espacios complementarios. Carbonell ha recordado que ya el año pasado Cilsa se adjudicó unos terrenos que había licitado Aena en El Prat de Llobregat para poder hacer efectiva esa ampliación de terrenos para logística.

Suscríbete para seguir leyendo