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El virus sale de la 'zona cero'

MAPA | La lista actualizada de los municipios de Barcelona con restricciones por la peste porcina

Tras cinco semanas de tregua, la Generalitat amplía el perímetro del área de alto riesgo por la aparición de un jabalí infectado en el término de Castellbisbal

Collserola cierra sus accesos tras detectarse un primer caso de peste porcina en el municipio de Barcelona

Uns ciclistes en un camí de la serra de Collserola, a Barcelona. | ALEJANDRO GARCÍA / EFE

Uns ciclistes en un camí de la serra de Collserola, a Barcelona. | ALEJANDRO GARCÍA / EFE

María Jesús Ibáñez

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Barcelona
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La localización esta semana de un jabalí muerto en el término municipal de Castellbisbal infectado con el virus de la peste porcina africana (PPA) ha obligado a la Generalitat a modificar de nuevo los límites del perímetro de alto riesgo. La lista de poblaciones en las que queda totalmente prohibido el acceso al medio natural se eleva así a 19 localidades. Además del nuevo municipio del Vallès Occidental, las otras 18 localidades afectadas son: Badia del Vallès, Barberà, Barcelona, Cerdanyola, El Papiol, Esplugues de Llobregat, Molins de Rei, Montcada i Reixac, Polinyà, Ripollet, Rubí, Sabadell, Sant Cugat, Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern, Sant Quirze, Santa Perpètua de Mogoda y Terrassa. 

Los vecinos de los municipios incluidos en el radio de seis kilómetros alrededor del foco inicial, la llamada 'zona cero' de la peste porcina, deben abstenerse de entrar en zonas boscosas o riberas de ríos, suspendan también cualquier actividad de caza y de trabajos forestales, excepto aquellas relacionadas con la limpieza de franjas de protección para incendios. Y, sobre todo, queda prohibido alimentar a los jabalíes que se encuentren por la zona o cualquier otra acción que pueda provocar el acercamiento o dispersión de estos animales. Esto incluye, desde mediados de febrero, el parque natural de Collserola, donde hasta entonces habían estado permitidas las actividades de día.

De momento todo sigue igual. En la denominada zona de bajo riesgo, la situada en el perímetro de entre seis y 20 kilómetros alrededor del foco de Cerdanyola, las actividades de caza siguen estando prohibidas, excepto las actuaciones necesarias para la contención de la enfermedad. Tampoco pueden salir los rebaños de esa zona de bajo riesgo y se prohíbe de manera estricta la alimentación de jabalíes y cualquier otra acción que pueda provocar el acercamiento o dispersión de estos animales. En el caso concreto de Collserola, la limitación que no afecta a quienes tengan que llegar a sus viviendas o escuelas, establecimientos de restauración e instalaciones deportivas o hípicas y a las estaciones de transporte público.

La Conselleria d'Agricultura asegura que sigue sin haber "ninguna granja afectada" en los nuevos radios y que se mantiene el de 20 kilómetros de momento sin alterar las condiciones de acceso. Desde finales de febrero, la Generalitat lleva a cabo una nueva estrategia de ataque contra la PPA, que a partir de la semana próxima se va a reforzar con un contrato con la empresa pública Tragsa. La medida, que tiene un presupuesto de siete millones de euros, prevé la incorporación de 170 efectivos, de los que 40 empezarán a trabajar sobre el terreno la próxima semana, ha informado este miércoles el departamento que dirige Òscar Ordeig. También contempla la habilitación de 57 nuevas trampas tipo 'pig brig', que permiten la captura colectiva de ejemplares de jabalí, y de 51 vehículos todoterreno.

Los agentes que van a desplegarse por la zona tienen encomendada la misión de realizar una búsqueda intensiva de cadáveres de jabalí en un área de unos 1.050 kilómetros cuadrados, para lo que contarán con equipos especializados y unidades caninas. También deberán proceder a la captura masiva de jabalíes vivos y a dar apoyo logístico a la caza autorizada para el control de la enfermedad. "Todas las actuaciones incorporan estrictos protocolos de bioseguridad, la toma de muestras y la correcta eliminación de los animales para evitar la propagación del virus", asegura la conselleria.

En todo caso, el hecho de que el virus avance hacia el sureste entra dentro de las previsiones que se hicieron desde un principio. Es un territorio con más presencia de infraestructuras viarias y ferroviarias, y en la que el mar y el área metropolitana pueden funcionar como barrera, "Si lo hubiera hecho hacia el norte, la situación sería mucho más preocupante, porque es una zona más boscosa, de más difícil contención, y supondría que se estaría extendiendo hacia Girona y hacia la Catalunya central, donde hay mayor concentración de granjas de porcino", señala Ordeig.

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