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Encuentro con el Comité Editorial de EL PERIÓDICO

Josep Santacreu: "Un país digno no puede tener miles de personas en el limbo cuando llevan años aquí, arraigadas y trabajando"

El presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona defiende la regularización de inmigrantes como una necesidad económica y humanitaria para el país

Encuentros comité editorial EL PERIÓDICO con Josep Santacreu, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona.

Encuentros comité editorial EL PERIÓDICO con Josep Santacreu, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona. / Zowy Voeten

Natàlia Ríos

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Barcelona
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"Un país digno no puede tener miles de personas en el limbo cuando llevan años trabajando y arraigadas aquí. Humanamente es una barbaridad. Y económicamente tampoco tiene ningún sentido". Con esta claridad, y con la vocación conciliadora que le caracteriza, se pronunció el martes pasado el presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, Josep Santacreu, sobre la regularización de más de 500.000 inmigrantes que acaba de aprobar el Gobierno español.

La vivienda, la competitividad empresarial y el liderazgo del Mediterráneo y de Barcelona, entre otros temas, completaron una conversación tan directa como inusual facilitada por los Encuentros Editoriales de Actualidad. Este foro de debate, organizado por el Comité Editorial de EL PERIÓDICO con la colaboración de BSM, se celebra una vez al mes en los restaurantes del Port Olímpic de Barcelona. El objetivo es, en palabras del director de este diario, Albert Sáez, "crear diálogo y comunidad, en un espacio tan agradable como este puerto, donde se demuestra que todo es posible".

Santacreu, vecino del Poblenou y que admitió visitar la renovada zona de Barcelona cada día, anunció que la Cambra ha creado un Observatorio de Inmigración y Empresa como uno de los ocho observatorios permanentes que reforzarán el gabinete de estudios de la institución, junto con otro específico de vivienda. La razón es estratégica: "La economía no podría funcionar sin la aportación que han hecho los inmigrantes en las últimas décadas. Es un tema muy importante para el país y debemos dar la perspectiva empresarial con propuestas que puedan acabar en acciones de gobierno", argumentó. "Llegará un momento -continuó- que competiremos para captar la mejor inmigración, por eso las políticas inteligentes en este ámbito serán una ventaja respecto a otros".

Sobre la crisis de la vivienda, el presidente de la Cambra aseguró que es "un problema de dimensión tan importante que requiere repensarlo todo": densificar, simplificar la burocracia, revisar el uso de los bajos comerciales para convertirlos en viviendas, rehabilitar, construir… "Si no, no saldremos de esta", concluyó. Santacreu considera que el "pecado original" tiene su origen tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, cuando se rompió el modelo de construcción de vivienda protegida: "Llevamos años sin construir prácticamente nada, mientras la población ha pasado de 6,2 a casi 8 millones de habitantes". A eso se suma, a su entender, una inseguridad jurídica que desincentiva la inversión privada, y puso un ejemplo: "La limitación de los precios del alquiler y los problemas en torno a los desahucios hacen que el capital privado huya de este mercado, y la solución es imposible exclusivamente con inversión pública".

Además, señaló la movilidad como un elemento inseparable del problema habitacional: "Si la gente puede vivir bien a 30 minutos en tren, el umbral de lo que consideramos área metropolitana se amplía enormemente. La movilidad y la vivienda son un binomio."

Barcelona 14/04/2026 Sociedad. Encuentros comité editorial EL PERIÓDICO con Josep Santacreu, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona. FOTO de ZOWY VOETEN

Barcelona 14/04/2026 Sociedad. Encuentros comité editorial EL PERIÓDICO con Josep Santacreu, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona. FOTO de ZOWY VOETEN / Zowy Voeten / EPC

En la mesa del restaurante Casa Carmen, Santacreu habló también del futuro institucional y financiero de las cámaras de comercio catalanas. Joan Tàpia, presidente del Comitè Editorial de EL PERIÓDICO, abrió el debate y situó el contexto: la supresión de la cuota obligatoria durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero —con la entonces ministra Elena Salgado— despojó a las cámaras de sus ingresos garantizados, abocándolas a una situación de dificultades económicas y de identidad.

Santacreu ofreció cifras concretas sobre lo expuesto. Las 13 cámaras catalanas, presentes en 550 organismos diferentes, llegaron a recibir casi 60 millones de euros antes del cambio legislativo; en los últimos años del gobierno de la Generalitat de Catalunya, la cifra se redujo a apenas un millón y medio de euros en total. La futura ley de cámaras -que el presidente de la Cambra confía en que se apruebe en el Parlamento antes del verano tras recibir el apoyo de PSC, ERC, Junts y PP- prevé un incremento progresivo en tres años hasta alcanzar los siete millones de euros, "que es el 12% del presupuesto destinado a la función consultiva e institucional".

"La nueva ley consolida el papel de las cámaras, las devuelve a la legalidad básica española de 2014 y las dota económicamente", explicó Santacreu, que precisó que el texto ha concluido ya el periodo de enmiendas. Y, a pesar de algunas fricciones con actores patronales, el presidente se mostró confiado en un desenlace favorable: "Lo que importa es cómo acaba, y creemos que acabará bien".

En este contexto, defendió el papel de la entidad que preside como "eje vertebrador del ecosistema empresarial catalán". La Cambra "existe por ley, representa al 100% de las empresas del país, no puede tener un color político marcado y debe dar servicio incluso a quien le caiga mal", subrayó.

Barcelona 14/04/2026 Sociedad. Encuentros comité editorial EL PERIÓDICO con Josep Santacreu, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona. FOTO de ZOWY VOETEN

Encuentros comité editorial EL PERIÓDICO con Josep Santacreu, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona. / Zowy Voeten

El Mediterráneo como espacio de oportunidad

Santacreu fue elegido recientemente presidente de la ASCAME (Asociación de Cámaras de Comercio del Mediterráneo), que agrupa a 300 cámaras de 23 países. En su diálogo también trazó un cuadro de oportunidades en este marco que, a su juicio, Catalunya y España todavía no han sabido aprovechar del todo. "Históricamente, hemos tenido un papel en el Mediterráneo; en las últimas décadas, ese papel de capitalidad se ha perdido pero seguimos teniendo una ventana de oportunidad", añadió.

El caso de Marruecos sirvió de ejemplo paradigmático. El puerto de Tánger Med, que en 2004 era apenas una idea, mueve hoy 11,5 millones de contenedores al año —es el primero de África—, frente a los cerca de tres millones del puerto de Barcelona. A su alrededor se han instalado 1.500 empresas, entre ellas Renault, que fabrica medio millón de vehículos anuales. "Hay una gran oportunidad y no son solo inversiones; España y Catalunya deberían estar más presentes”.

Retos de país

Santacreu recordó también que la Cambra ha presentado un decálogo de 10 ejes estratégicos que, a juicio del comité ejecutivo, condicionan la competitividad del tejido empresarial catalán. El diagnóstico parte de una paradoja: los datos macroeconómicos van bien (PIB, empleo, exportaciones), pero la percepción de muchos empresarios es que "esa macro no llega a todas las empresas ni a toda la sociedad".

El primer bloque, dedicado a las personas, agrupa tres grandes preocupaciones. La principal queja de los empresarios es la captación y retención de talento, "la gran dificultad para encontrar trabajadores adecuados". La segunda es el absentismo y la productividad. "En 10 años casi hemos doblado el absentismo, y eso no tiene ninguna lógica y no lo podemos dar por bueno", afirmó. Y el tercero es el mercado laboral y la inmigración.

En cuanto a recursos, en materia de infraestructuras y movilidad, la Cambra calcula un déficit de inversión de 52.000 millones de euros para que Catalunya alcance el nivel que le correspondería por PIB y per cápita cara a 2040. El texto del decálogo menciona además explícitamente el aeropuerto y Rodalies como infraestructuras críticas cuya gobernanza debe revisarse. También aborda el eje de la sostenibilidad —transición hídrica y energética—, que se completa con la vivienda y con el gran tema transversal de la insuficiencia de financiación autonómica. Y, finalmente, el decálogo incluye la reforma y la simplificación administrativa —señalada como uno de los mayores obstáculos para atraer inversión extranjera—, y la educación y la sanidad como servicios públicos cuya calidad resulta determinante para la competitividad del territorio.

El encuentro se cerró con una reflexión sobre el modelo de ciudad, y aquí Santacreu se mostró categórico: "Barcelona es un caso de éxito. Si analizas otras ciudades del mundo, que no sean capitales de Estado, ninguna tiene el éxito de Barcelona en términos de economía diversificada, turismo, eventos, congresos, biomedicina y tecnología". Pero ese éxito, advirtió, no puede darse por garantizado: "Hace 30 años, se tomaron decisiones muy valientes —con la excusa de los Juegos Olímpicos, se abrió el frente marítimo, se amplió el aeropuerto, se construyeron las rondas— y por eso estamos donde estamos. Si ahora nos quedamos quietos, dentro de 20 años no dirán que fue un éxito".

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