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Foro Sector Hotelero | Tercera edición

Los hoteleros españoles llaman a la cautela por la guerra de Irán pero mantienen sus planes de crecimiento

El consejero delegado de Prensa Ibérica Aitor Moll reivindica la capacidad del sector para crecer y adaptarse en un escenario incierto

De izquierda a derecha: Joan Triu Riu, consejero directivo del Grupo Riu; Simón Pedro Barceló, copresidente de Grupo Barceló; Raquel Sánchez, presidenta de Paradores y Martí Saballs, director de información económica de Prensa Ibérica.

De izquierda a derecha: Joan Triu Riu, consejero directivo del Grupo Riu; Simón Pedro Barceló, copresidente de Grupo Barceló; Raquel Sánchez, presidenta de Paradores y Martí Saballs, director de información económica de Prensa Ibérica. / Xavier Amado

Pablo Gallén

Pablo Gallén

Madrid
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La III edición del Foro Sector Hotelero, organizada por Prensa Ibérica, EL PERIÓDICO, El Periódico de España y activos, arrancó este martes en el hotel Barceló Torre de Madrid con un mensaje claro del sector: prudencia ante la incertidumbre internacional, pero sin renunciar a los planes de expansión. En un contexto marcado por la guerra de Irán y la inestabilidad geopolítica, los principales directivos hoteleros defendieron la fortaleza del turismo español y su capacidad para seguir creciendo.

El encuentro, que se celebra bajo el lema La Edad de Oro del Sector Hotelero: Transformación y Nuevas Perspectivas, cuenta con el patrocinio de Barceló y PwC y la colaboración de Hotelverse, LG Electronics y The Hotel Factory.

La jornada se abrió con la intervención de Aitor Moll, consejero delegado de Prensa Ibérica, que situó el debate en una doble dimensión: por un lado, la recuperación del turismo español tras la pandemia; por otro, los nuevos focos de tensión que vuelven a alterar el tablero internacional. Moll recordó que hace apenas dos años el gran interrogante era si el sector sería capaz de recuperar los niveles previos a la crisis sanitaria. Hoy, sostuvo, el escenario es distinto: el turismo no solo ha recuperado terreno, sino que ha entrado en una nueva etapa de crecimiento, con empresas más sólidas, más digitalizadas y mejor preparadas para responder a los cambios.

Aitor Moll, consejero delegado de Prensa Ibérica.

Aitor Moll, consejero delegado de Prensa Ibérica. / Xavier Amado

Ese diagnóstico fue compartido en la primera mesa del foro por Simón Pedro Barceló, copresidente de Grupo Barceló; Raquel Sánchez, presidenta de Paradores de Turismo, y Joan Trian Riu, consejero directivo del Grupo Riu. Los tres coincidieron en que el negocio hotelero afronta el actual contexto con cautela, aunque también con la confianza que da haber resistido crisis de enorme impacto en las últimas dos décadas, desde el 11-S hasta la crisis financiera, la pandemia o la guerra en Ucrania.

Barceló subrayó que el turismo ha demostrado una resistencia extraordinaria incluso en escenarios de alta volatilidad y defendió que el sector sigue siendo una de las grandes fortalezas de la economía global. A su juicio, esa capacidad de aguante se explica por el crecimiento sostenido sobre estructuras sólidas y balances saneados, capaces de absorber el impacto de nuevos episodios de inestabilidad. En ese marco, aseguró que el grupo mantiene su estrategia de expansión apoyada en una base financiera robusta, con especial foco en mercados como México, Marruecos y varias capitales europeas, además del segmento urbano.

Trian Riu compartió esa visión prudente y advirtió de que, si el conflicto se prolonga y persiste la tensión internacional, uno de los principales focos de presión llegará a través de las aerolíneas. El encarecimiento del queroseno y las alteraciones en las conexiones, especialmente en Asia, pueden convertirse en un factor de riesgo para el negocio turístico. Aun así, señaló que España podría verse favorecida a corto plazo por su condición de destino seguro y por su capacidad para actuar como refugio turístico en un entorno de incertidumbre. El directivo de RIU destacó además el peso estratégico de México, un mercado clave por su cercanía a Estados Unidos, su tamaño y la fortaleza creciente de su demanda interna.

En la misma línea, Raquel Sánchez defendió que el turismo español ha vuelto a demostrar su capacidad de adaptación y afirmó que, pese a la volatilidad del contexto internacional, las perspectivas para 2026 siguen siendo positivas. La presidenta de Paradores reivindicó además el papel de la hotelería pública para diversificar la oferta, vertebrar el territorio y revalorizar destinos de interior menos masificados. También avanzó que la compañía encara una nueva etapa de crecimiento con la próxima apertura del Parador de Veruela, en el Moncayo, y con otras oportunidades de expansión todavía en estudio.

La inteligencia artificial fue otro de los grandes ejes del debate. Los participantes coincidieron en que la tecnología ya está transformando la comercialización, la segmentación de la demanda y la eficiencia operativa. Barceló destacó que su grupo alcanzó en 2025 un hito al lograr que el 40% de sus ventas procedieran de canales directos propios, reforzando así la autonomía comercial de la compañía. Sánchez, por su parte, incidió en la necesidad de que las empresas ganen presencia en los nuevos entornos de decisión del viajero, cada vez más condicionados por herramientas conversacionales y sistemas de recomendación.

Pese al avance tecnológico, tanto Barceló como Trian Riu defendieron que la esencia del negocio hotelero seguirá siendo humana. A su juicio, por mucha innovación que se incorpore a los procesos, las reservas o la atención previa, la experiencia turística sigue dependiendo del servicio presencial, personalizado y vinculado a un destino físico. Esa combinación entre transformación e identidad, entre innovación y hospitalidad, marcó el arranque de un foro que pretende anticipar el rumbo de uno de los sectores más estratégicos de la economía española.

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