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Ciberestafas y fraude digital

La estafa de criptomonedas que te roba dos veces: así funciona el fraude “Recovery Room” que denuncia la OCU

Los ciberdelincuentes vuelven a contactar con víctimas de inversiones falsas para prometer recuperar su dinero, y acaban estafándolas de nuevo

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Imagen de recurso de la representación de distintas criptomonedas, como Bitcoin (BTC), Ripple (XRP) y Litecoin (LTC) | La OCU avisa de que si te prometen recuperar tu inversión en criptomonedas, podrías estar sufriendo la estafa “Recovery Room”

Imagen de recurso de la representación de distintas criptomonedas, como Bitcoin (BTC), Ripple (XRP) y Litecoin (LTC) | La OCU avisa de que si te prometen recuperar tu inversión en criptomonedas, podrías estar sufriendo la estafa “Recovery Room” / Pexels - Alesia Kozik

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
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Perder dinero en una inversión fraudulenta ya no es el final del problema. En muchos casos, es solo el principio. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha alertado de una práctica cada vez más extendida: la estafa conocida como “Recovery Room”, un fraude o ciberataque que vuelve a poner en el punto de mira a quienes ya han sido víctimas, especialmente en el ámbito de las criptomonedas y las inversiones online.

Cómo funciona la estafa que ataca dos veces

El mecanismo es tan sencillo como eficaz. Tras una primera estafa –habitualmente relacionada con falsas inversiones en criptomonedas, trading o plataformas financieras– los datos de la víctima pasan a circular en redes de ciberdelincuencia. A partir de ahí, comienza la segunda fase.

Los afectados reciben una llamada, un correo electrónico o incluso mensajes por redes sociales. Al otro lado, supuestos abogados, expertos financieros o representantes de organismos oficiales aseguran que pueden recuperar el dinero perdido. Es aquí donde arranca el engaño.

Para iniciar el proceso, solicitan el pago de tasas, comisiones o gastos administrativos por adelantado. En algunos casos, incluso piden acceso remoto al ordenador o al móvil con el pretexto de gestionar la recuperación de los fondos. El resultado es siempre el mismo: tras el pago, desaparecen sin dejar rastro.

Por qué este fraude resulta tan convincente

Una de las claves de esta estafa es que no parte de cero. Los delincuentes saben que la víctima ya ha perdido dinero, lo que les permite construir un relato mucho más creíble. Juegan con la urgencia, la frustración y el deseo de recuperar lo perdido.

Además, utilizan técnicas cada vez más sofisticadas: desde documentación aparentemente oficial hasta páginas web falsas que simulan ser despachos legales o entidades regulatorias. Según advierten organismos como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), este tipo de fraude forma parte de una tendencia creciente de especialización en el cibercrimen, donde los delincuentes segmentan a sus víctimas y adaptan sus estrategias.

Esto cobra especial relevancia en un momento de tanta digitalización y globalización, donde está creciendo el interés financiero en nuevas generaciones, propulsado por sectores como las criptomonedas, que te permiten operar las 24 horas del día. Como si se tratase de un casino que nunca cierra.

Señales de alerta para no caer de nuevo

La OCU insiste en una idea clave: ninguna entidad legítima garantiza la recuperación de dinero perdido ni cobra por adelantado por hacerlo. Este es el principal indicador de fraude.

Otras señales habituales incluyen:

  • Contacto no solicitado prometiendo recuperar inversiones.
  • Presión para actuar con rapidez.
  • Solicitud de pagos previos.
  • Petición de acceso a dispositivos o datos personales.

Ante cualquiera de estas situaciones, lo recomendable es cortar el contacto de inmediato.

Qué hacer si has sido víctima

Si se sospecha de un intento de “Recovery Room”, los expertos recomiendan no realizar ningún pago, no facilitar información personal y denunciar el caso ante las autoridades. También se puede contactar con servicios de ayuda como la línea 017 de INCIBE, que ofrece asesoramiento gratuito en materia de ciberseguridad.

El auge de las inversiones digitales ha traído consigo nuevas oportunidades, pero también riesgos cada vez más complejos. La estafa “Recovery Room” refleja una evolución preocupante del fraude online: ya no basta con engañar una vez. Ahora, los ciberdelincuentes vuelven a por las mismas víctimas, afinando sus métodos y explotando su vulnerabilidad. Detectar estas señales a tiempo se ha convertido en la mejor defensa.

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