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Generalitat de Catalunya

Catalunya empieza a negociar cómo reducir la jornada de sus funcionarios a 35 horas

La dirección general de Funció Pública cita a IAC, UGT y CCOO el próximo 28 de abril para estudiar fórmulas para equiparar su jornada laboral a la de los empleados del Estado

¿En qué administraciones los funcionarios trabajan ya 35 horas a la semana?

Curso formativo a funcionarios de la Generalitat sobre el uso de la IA

Curso formativo a funcionarios de la Generalitat sobre el uso de la IA / FERRAN NADEU

Gabriel Ubieto

Gabriel Ubieto

Barcelona
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La Generalitat de Catalunya ya estudia cómo reducir la jornada laboral de sus funcionarios a 35 horas semanales. Según ha podido saber EL PERIÓDICO, el próximo 28 de abril, la directora general de Funció Pública se reunirá con los representantes de IAC, UGT y CCOO para empezar a abordar esta cuestión, con el horizonte de empezar a aplicar la reducción antes de finalizar el año. Desde el Govern activan así la maquinaria para disminuir el tiempo de trabajo a los más de 300.000 empleados del sector público catalán y equipararlos así al personal del Estado.

El Gobierno central ha aprobado este miércoles la instrucción que faculta e insta a todos los ministerios y demás integrantes de la Administración General del Estado (AGE) a negociar con sus empleados cómo y cuándo reducir la jornada laboral a unas 35 horas semanales. Una vieja reivindicación de los sindicatos mayoritarios en la función pública que finalmente queda negro sobre blanco. Desde 2012 que la jornada ordinaria en la administración pública es de 37,5 horas semanales, si bien en 2018 se abrió la posibilidad de rebajarla previo pacto entre las partes.

En una parte creciente de ayuntamientos y una mayoría de servicios autonómicos ya impera actualmente una jornada de 35 horas semanales, si bien en Catalunya no ha habido todavía un acuerdo que lo faculte. Durante la anterior legislatura, bajo la presidencia de Pere Aragonès, se empezó a estudiar dicha posibilidad. Hasta el punto que desde Funció Pública se llegó a realizar un cálculo del impacto presupuestario que tendría disminuir la carga horaria de la plantilla.

Mapa coroplético sobre la jornada laboral de los funcionarios autonómicos.

Y es que para mantener determinados servicios de atención al público, como Mossos, médicos o docentes, se requieren más manos si las existentes hacen menos horas. Con los parámetros de 2024, dicho cálculo estimaba una inyección adicional de 530 millones de euros, tal como avanzó EL PERIÓDICO. Hoy, bajo la presidencia de Salvador Illa, serían más, pues en la administración catalana hay más personal y con mayores remuneraciones. Esta, y otras muchas cuestiones, son las que comenzarán a abordar a partir del 28 de abril entre Generalitat y sindicatos.

Negociación abierta

Las conversaciones estaban previstas que comenzaran antes, pero el reciente conflicto sindical en Educació -actualmente latente, pero no activo-, sumado a la incógnita de si habría o no presupuestos -el PSC negocia con ERC con la vista puesta en verano-, han distorsionado el calendario. Ahora que ambas aguas están más calmadas, que no resueltas, desde las altas instancias del Govern han dado luz verde para empezar a abordar la reducción.

Reducir la jornada de los empleados públicos al equivalente de 35 horas semanales no requiere únicamente disminuir la carga horaria, sino que precisa de la reorganización de procesos y equipos. Está por ver si la disminución de tiempo de trabajo se hace con carácter semanal, mensual o anual. Es decir, algunas unidades pueden seguir haciendo las mismas horas durante la semana, pero tener más días libres o menor carga durante determinadas etapas del año. Esa redistribución del tiempo de trabajo y otras muchas cuestiones serán objeto de la mesa negociadora que arranca del próximo martes 28 de abril y de la que no hay fecha final fijada.

Las 35 horas semanales son ya habituales en muchos ayuntamientos y comunidades autónomas, pero no en todas. En la ciudad de Barcelona, por ejemplo, rige desde principios de este año, pero en otros municipios, como Terrassa, Cornellà o Tarragona, hace años que aplica. En la mayoría de servicios autonómicos también la tienen pactada, si bien todavía no la aplican, además de Catalunya, Madrid, Galicia, Navarra y Aragón. En Valencia la tienen pactada y tiene que desplegarse a lo largo de este año. Y en entes como la Diputación de Barcelona solo parte de su plantilla la tiene reconocida: de los 4.286 empleados que tiene en nómina, un total de 1.333 personas, es decir, el 31% de la plantilla, trabaja 35 horas semanales, según datos facilitados por el organismo.

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