Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Liderazgo femenino

La red global de mujeres empresarias WPO monta su primer brazo en Barcelona

Nacida en Nueva York, la organización crea espacios para que dueñas de negocios de mínimo un millón de euros tengan un consejo asesor de directivas en situación parecida a la suya

Irene Tarradellas, fundadora y directora de Impact Hub Barcelona, será la líder del primer grupo catalán

La responsable de WPO en Iberia y LATAM, Valeria Rodríguez, en la presentación oficial del capítulo de Barcelona

La responsable de WPO en Iberia y LATAM, Valeria Rodríguez, en la presentación oficial del capítulo de Barcelona / Pere Virgili

Paula Clemente

Paula Clemente

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Su aventura como emprendedora y primera ejecutiva de un proyecto empresarial empezó hace 7 años, y no le cuesta admitir, llegados a este punto, que se ha sentido sola “muchísimas veces”. “Los colegas del sector no entienden mi negocio; y mi familia y amigos no entienden mis preocupaciones, porque no las viven”, se explaya la directora de Impact Hub Barcelona, Irene Tarradellas. Su confesión viene a cuento de la llegada a Barcelona de una red internacional de mujeres que se ha propuesto, precisamente, atajar esa soledad que dicen sentir muchas empresarias. Tarradellas liderará la primera experiencia de esta organización en la capital catalana.

“Las mujeres del perfil que suelen implicarse en Women Presidents Organisation (WPO) no tienen un sitio donde ir a discutir los desafíos que enfrentan”, contextualiza Anni Wilhelmi, directora global de la asociación. Piensa en mujeres de negocio, madres de familia, hijas de padres que ya necesitan o empiezan a necesitar alguien que esté pendiente de ellos y que quieren sacar igualmente tiempo para ir al gimnasio, por ejemplo. “Están ocupadas en muchas cosas e igualmente llevan un negocio”, perfila la misma.

Es ella la encargada de explicar que fue Marsha Firestone quien, a finales de los 90, detectó esta situación y decidió organizar en Nueva York un grupo de mujeres de estas características para que pudieran compartir, soltar y apoyarse unas en otras en sus vicisitudes como mujeres de negocio. Llevan casi 160 ‘capítulos’ desde entonces, entendiendo por ‘capítulo’ (‘chapter’, en realidad) cada grupo de unas 15 mujeres que se organiza en cada ciudad.

Irene Tarradellas, representante de la nueva WPO Barcelona

Irene Tarradellas, representante de la nueva WPO Barcelona / WPO

Son grupos fijos, formados siempre por las mismas personas que se reúnen 12 veces al año en sesiones de hasta 4 horas, pagando cada una de ellas una cuota anual de 2.200 dólares para cubrir costes (“Esto es una ONG, no hay ánimo de lucro”, incide Tarradellas) y sellando un acuerdo de total confidencialidad sobre lo que allí se hable. Si hay más demanda, se organiza un segundo grupo, pero la gracia es que cada uno de ellos se convierta en una especie de consejo asesor empresarial de confianza para cada una de las integrantes. De ahí que no los cambien.

Trayectoria en España

En España, el primero de estos grupos se puso en marcha en Santiago de Compostela (Galicia), luego vinieron Coruña (Galicia) y Madrid, y, ahora, es el turno de Barcelona. En esta ciudad –concede Tarradellas– “hay muchas asociaciones de mujeres empresarias, pero he contactado con más de 200, de las cuales 100 encajan con el perfil, y ninguna me ha hablado de que exista algo como esto”, defiende la misma.

“No somos un grupo más de ‘networking’”, subraya, destacando, asimismo, que la asociación tiene una metodología propia patentada que implica plantear metas al principio del año y monitorizar entre todas su desarrollo durante el ejercicio, traer a las reuniones objetos de discusión en relación con su empresa que explorarán entre todas (en cada reunión se trata uno) o prohibir los consejos y las preguntas que solo puedan responderse con ‘sí’ o ‘no’. Se trata de poner la experiencia propia sobre la mesa, no decirle a otra compañera lo que tiene que hacer.

Perfil requerido

Por eso tienen que ser empresarias en una situación parecida. La norma es que sean mujeres dueñas (por lo menos en parte) de un negocio que facture mínimo un millón de euros (dos millones, si lo que venden es producto) y que opere en un sector diferente al del resto. Es la única forma de abrirse sin temor a estar dando material a la competencia. Si la situación de una de las integrantes cambia y deja de cumplir los requisitos, acaba el año y se le da otro de margen, pero si sigue sin representar el perfil, tiene que abandonar el 'capítulo'.

Del centenar de mujeres que la directora de Impact Hub Barcelona ha contactado, está en conversaciones con unas 30 para sumarse a este primer grupo que se reunirá cada mes en una de las salas de reuniones de la Torre Mapfre, cortesía de la directora regional de la aseguradora en Catalunya, Mercè Donadeu. Es allí mismo donde esta tarde se presentará oficialmente la llegada de WPO a Barcelona, en un acto que tiene confirmada la asistencia de ese mismo centenar de empresarias.  

Suscríbete para seguir leyendo