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Puede parecer fiable y no serlo

La CNMV alerta de los peligros de invertir con ayuda de la inteligencia artificial: “Presenta fallos, errores y alucinaciones”

Un estudio elaborado por el organismo regulador detecta fallos de cálculo, datos inventados y errores de interpretación en modelos como ChatGPT si se usan “sin supervisión humana”

Imagen de archivo de un hombre haciendo operaciones de inversión. Un estudio de la CNMV avisa de los riesgos de usar la inteligencia artificial (IA) sin supervisión humana para realizar estas operaciones.

Imagen de archivo de un hombre haciendo operaciones de inversión. Un estudio de la CNMV avisa de los riesgos de usar la inteligencia artificial (IA) sin supervisión humana para realizar estas operaciones. / María Torres - Ground Picture - Shutterstock

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
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La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta cada vez más habitual para analizar mercados y tomar decisiones financieras, pero su uso sin control puede tener consecuencias. Un estudio reciente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) advierte de que estos sistemas pueden cometer errores relevantes en decisiones de inversión, incluso cuando sus respuestas parecen coherentes y bien argumentadas.

El organismo supervisor ha analizado el comportamiento de modelos como ChatGPT, Gemini, DeepSeek o Perplexity en la selección de acciones. La conclusión es clara: la IA puede fallar en aspectos clave del análisis financiero, desde cálculos incorrectos hasta el uso de información desactualizada o directamente inventada, lo que en última instancia puede traducirse en pérdidas para el inversor.

Errores que no siempre se detectan. Uno de los principales problemas detectados no es solo que la IA falle, sino que lo haga de forma difícil de identificar. Según el informe, estos modelos tienden a generar respuestas “fluidas y convincentes”, incluso cuando contienen errores de fondo.

Entre los fallos más habituales destacan:

  • Errores de cálculo en métricas financieras.
  • Interpretaciones incorrectas de ratios como el PER o el endeudamiento.
  • Uso de datos mezclados de distintos periodos o empresas.
  • Información directamente inexistente, las llamadas “alucinaciones”.

Este fenómeno, conocido como “trampa de la fluidez”, implica que el usuario puede confiar en una recomendación que parece sólida, pero que en realidad está basada en un razonamiento defectuoso.

El problema no es la IA, sino cómo se usa

Pese a estas limitaciones, el estudio no descarta el uso de la inteligencia artificial en los mercados. De hecho, apunta a que puede ser útil si se emplea correctamente. La clave está en la supervisión humana. De ahí que, reciéntemente, el Gobierno haya creado un consejo de expertos para asesorar a empresas y ciudadanía sobre la IA.

Cuando los modelos se utilizan con instrucciones más estructuradas y bajo revisión, su rendimiento mejora de forma significativa. Incluso pueden llegar a generar estrategias que baten al mercado en determinados contextos. Pero sin ese control, los resultados son inconsistentes y poco fiables.

Además, la CNMV destaca que el uso de fuentes oficiales y datos regulatorios –como los informes financieros de las empresas– reduce notablemente los errores, frente al uso de información general de internet, más dispersa y menos contrastada.

Un aviso en pleno auge de la inversión con IA

El informe llega en un momento en el que cada vez más inversores particulares recurren a herramientas de inteligencia artificial para decidir dónde poner su dinero. La facilidad de acceso y la rapidez de respuesta han impulsado su uso, pero también aumentan el riesgo de confiar en sistemas que aún presentan limitaciones.

Queda claro que, a ojos de la CNMV, la inteligencia artificial puede ser un apoyo en la toma de decisiones, pero no debe sustituir el criterio humano ni utilizarse sin validación. En un entorno como el financiero, donde pequeños errores pueden tener un impacto directo en el bolsillo, la supervisión sigue siendo imprescindible.

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