Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Podría ser Adam Back

El misterio de quién creó Bitcoin vuelve a estallar con un nuevo sospechoso de estar detrás de Satoshi Nakamoto

Un reportaje de The New York Times apunta al criptógrafo Adam Back, pero sin pruebas definitivas que resuelvan la identidad de Satoshi Nakamoto

NOTICIA RELACIONADA | La fiebre empresarial por el bitcoin se enfría y las compañías dejan de comprar la criptomoneda

El periódico estadounidense The New York Times apunta a Adam Back como el creador de Bitcoin que se esconde bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto.

El periódico estadounidense The New York Times apunta a Adam Back como el creador de Bitcoin que se esconde bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto. / MONTAJE

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El mayor enigma de la economía digital vuelve a escena y aviva todas las teorías. Más de 15 años después del nacimiento de Bitcoin, un nuevo nombre se suma a la lista de posibles identidades de Satoshi Nakamoto, el creador anónimo de la criptomoneda. La hipótesis, impulsada por un reciente reportaje de The New York Times, señala al criptógrafo británico Adam Back, aunque sin aportar la prueba definitiva que cierre el caso.

La investigación periodística reabre un debate que parecía estancado. Desde la publicación del whitepaper de Bitcoin en 2008, bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto, la identidad real detrás del proyecto ha sido objeto de especulación constante. Ahora, el foco vuelve a centrarse en Adam Back, una figura clave en la comunidad y creador de Hashcash, un sistema precursor del mecanismo de validación que utiliza Bitcoin. Back es, también, el CEO de Blockstream, una empresa líder en infraestructura tecnológica para Bitcoin, cofundada por él mismo en 2014.

Sin embargo, conviene separar hechos de interpretaciones. El reportaje se apoya en coincidencias técnicas, históricas y de estilo, pero no presenta evidencias verificables desde el punto de vista criptográfico. Es decir, no hay firma digital ni movimiento de los primeros bitcoins que permita atribuir la autoría de forma concluyente.

Qué haría falta para demostrar quién es Satoshi

En el ámbito de la criptografía, la identidad de Satoshi Nakamoto solo puede confirmarse de una manera: mediante el control de las claves privadas asociadas a los primeros bloques de Bitcoin. Esos fondos, estimados en alrededor de 1 millón de bitcoins, permanecen intactos desde su creación.

Sin ese tipo de prueba, cualquier hipótesis (incluida la que apunta a Adam Back) se mantiene en el terreno de la especulación fundamentada, pero no de la certeza empírica que esto necesitaría.

Otros nombres que siguen sobre la mesa

La teoría de Back no es la única. A lo largo de los años han surgido varios candidatos con argumentos plausibles.

Uno de los más citados es Hal Finney, pionero en criptografía y la primera persona en recibir una transacción de Bitcoin. Su cercanía técnica y temporal al origen del proyecto lo situó durante años en el centro del debate, aunque sin confirmación.

Otro nombre recurrente es Nick Szabo, creador de Bit Gold, un sistema conceptual de moneda digital descentralizada, muy similar a Bitcoin, diseñada por el propio Szabo ya en 1998. Su trabajo previo y su perfil encajan con muchas de las características atribuidas a Satoshi.

Junto a estas hipótesis individuales, también gana peso la idea de que Bitcoin no fuera obra de una sola persona, sino de un grupo coordinado de desarrolladores. Esta teoría explicaría la combinación de conocimientos en criptografía, economía y sistemas distribuidos que requiere el diseño original.

Esto último también alentó teorías aún más especulativas, como que la CIA o la NSA (agencia de inteligencia del Departamento de Defensa de los Estados Unidos) estaban detrás de la creación de la criptomoneda.

Entre la investigación y el mito

Más allá de los nombres concretos, el interés por descubrir a Satoshi Nakamoto responde tanto a una cuestión técnica como simbólica. Bitcoin no solo inauguró una nueva forma de dinero digital, sino que lo hizo sin una figura visible al mando, reforzando su carácter descentralizado.

En este contexto, cada nueva investigación (como la publicada por The New York Times) aporta piezas al puzle, pero no lo resuelve. La falta de una prueba concluyente mantiene intacto uno de los mayores misterios de la tecnología contemporánea.

Y es probable que siga siendo así. Mientras las claves originales permanezcan inactivas, la identidad de Satoshi Nakamoto continuará en ese territorio ambiguo donde conviven la evidencia, la interpretación y, en última instancia, el mito.

Suscríbete para seguir leyendo