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Experto en alimentación

El truco del pollo entero y otro consejos para comprar en la carnicería si te da vergüenza: "Es mucho más barato que las bandejas"

"La clave está en confiar y saber comunicar qué quieres cocinar, no en saberte todos los cortes", explica el periodista gastronómico Alfonso C. Suárez

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Imagen de archivo de una carnicería en Lleida

Imagen de archivo de una carnicería en Lleida / MARTA RAICH / Delegaciones

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La cantidad de productos que hay en una carnicería y el miedo a quedar mal con el trabajador hace que la mayoría de la población recura al supermercado, la opción más práctica. Pero es un error: el producto de estos comercios locales suele ser mucho mejor y el carnicero de barrio puede convertirse en uno de los mejores aliados en la cocina.

Apostar por la carnicería de barrio es también una cuestión de calidad y de un modelo más ético de consumo. Detrás del mostrador suele haber producto mejor seleccionado, más fresco y con mayor trazabilidad que el de muchas grandes superficies. También debe destacarse el factor personal -y a largo plazo, el de confianza: alguien que te recomienda, te aconseja y adapta el producto a lo que necesitas. Como explica el periodista gastronómico Alfonso C. Suárez, "la clave está en confiar y saber comunicar qué quieres cocinar, no en saberte todos los cortes".

"Tú sabes cuánto se come en tu casa"

Esta experto reconoce que es mucho más útil pensar en raciones que en gramos. Calcular "300 gramos de lomo" no siempre es intuitivo, mientras que pedir "cuatro filetes finos" o "dos contramuslos" resulta mucho más práctico. "Tú sabes cuánto se come en tu casa y el carnicero sabe qué grosor necesita cada pieza para quedar perfecta", explica el periodista.

También conviene hablar en términos de recetas. No hace falta que conozcas cortes como la babilla o la tapilla de ternera. Basta con decir: "quiero hacer un guiso para tres personas" o "busco algo jugoso para la plancha". Otra gran ventaja frente al supermercado es que puedes aprovechar la preparación sin coste adicional. "¿Quieres la carne en tiras para un wok? ¿Picada fina? ¿Sin un gramo de grasa? Pídelo. Te vas a casa con la 'mise en place' hecha", detalla.

El "oro líquido"

Además, comprar un "pollo entero es mucho más barato que comprar las bandejas sueltas. Pídele que te lo despiece: pechugas fileteadas, muslos para asar, alitas", añade el periodista gastronómico Alfonso C. Suárez

Y hay un detalle que muchos pasan por alto: los huesos y carcasas, algo que el experto define como "oro líquido": "pide siempre que te guarden los huesos y carcasas. Son la base gratuita para los mejores caldos y guisos que vas a hacer en tu vida". La próxima vez que entres en una carnicería, recuerda que no necesitas saber más que el carnicero. Solo necesitas tener claro qué te apetece cocinar.