Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Consecuencias de la guerra en Irán

La UE sopesa racionar el combustible ante el riesgo de un shock energético duradero por la guerra en Irán

El comisario de Energía, Dan Jorgensen, contempla medidas de prevención aunque alerta que los precios energéticos serán "más altos durante mucho tiempo"

El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, en la Comisión Europea.

El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, en la Comisión Europea. / OLIVIER HOSLET / EFE

Monique Zamora Vigneault

Monique Zamora Vigneault

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Europa se blinda ante el riesgo de una crisis energética prolongada. Bruselas está barajando la posibilidad de racionar el combustible y liberar más reservas estratégicas mientras se prepara para lo que podría ser una crisis energética "duradera" derivada de la guerra estadounidense-israelí en Oriente Próximo, ha advertido este viernes el comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen.

El comisario, en una entrevista con el diario británico, Financial Times, afirma que el bloque comunitario está estudiando "todas las opciones" y ha advertido que "los precios de la energía serán más altos durante mucho tiempo". Jorgensen ha encabezado la promoción de medidas de ahorro en la Comisión Europea en las últimas semanas y ha enviado una carta a Estados miembros que subrayan una serie de medidas que la UE podría desplegar.

La Comisión estudia cambios en movilidad

Aunque el alto cargo de la UE ha descartado una crisis de suministro actual, Bruselas ya diseña planes de contingencia ante efectos estructurales de la guerra en Irán. Entre ellas, las medidas podrían incluir promover una mayor dependencia al tren de alta velocidad en lugar del transporte aéreo, la reducción de los límites de velocidad en 10 kilómetros por hora y el impulso de incentivos al transporte público, así como el fomento del teletrabajo. Algunos países, como las Filipinas, Australia y Egipto, ya han introducido medidas temporales a medida que la crisis ha afectado a las reservas.

Desde el estallido de la guerra a finales de febrero, los precios del petróleo no han encontrado techo. El Brent, la referencia del Viejo Continente, ha superado la barrera de triple dígito en numerosas ocasiones y ha llegado a alcanzar los 120 dólares. El cierre del estrecho de Ormuz —una franja marítima clave controlada por Teherán que suministra uno de cada cinco barriles de petróleo— ya ha tenido repercusiones en varios países asiáticos más dependientes al suministro de esta arteria.

Gráfico que muestra el precio del barril Brent a lo largo del tiempo.

"Estamos barajando todas las posibilidades y está claro que, cuanto más grave se vuelva la situación, más tendremos que recurrir, por supuesto, a instrumentos legislativos", ha señalado Jorgensen. "Sin duda, nuestro análisis es que será una situación prolongada y los países deben asegurarse de que tienen lo que necesitan".

El alto cargo ha reconocido que los planes más drásticos se estudian en este momento como prevención. "Es mejor estar preparados que lamentarlo", ha explicado. "Aún no hemos llegado al punto de necesitar racionar productos críticos como el queroseno o el diésel".

Más allá del petróleo, la industria aérea se encuentra entre las más expuestas a una escasez de queroseno que podría empujar al alza los billetes de avión. El político aún no ha abierto la puerta a agilizar la normativa vigente de la UE para abrir el grifo a más importaciones de combustible de Estados Unidos, aunque no descarta modificarlo a futuro. "No hemos llegado al punto de haber corregido o modificado ninguna de nuestras normas actuales".

Además, Jorgensen tampoco descarta que se produzcan más liberaciones estratégicas de petróleo tras la histórica liberación de reservas energéticas llevada a cabo por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) hace unas semanas.

Suscríbete para seguir leyendo