INTELIGENCIA ARTIFICIAL
OpenAI (ChatGPT) avanza en su salida a bolsa con una ronda de financiación récord de 122.000 millones de dólares
La empresa de IA ha triplicado los 40.000 euros que levantó en marzo de 2025, con Amazon, Nvidia y SoftBank como principales valedores

Sam Altman, cofundador y director ejecutivo de OpenAI, la start-up de IA responsable de ChatGPT. / Franck Robichon / EFE

La industria de la inteligencia artificial (IA) parece no tener ninguna clase de límite, y las empresas que participan en ella y lideran la revolución que encabeza siguen aumentando de valoración. Es el caso de OpenAI, la compañía creadora del asistente de IA ChatGPT, que ha logrado levantar 122.000 millones de dólares (106.038 millones de euros) en su última ronda de financiación, liderada por Amazon, Nvidia y SoftBank. Esta nueva ronda ha otorgado a la 'startup' una valoración de 852.000 millones de dólares (740.527 millones de euros) y supone un nuevo paso hacia la salida a Bolsa de la compañía liderada por Sam Altman.
Respecto a los antecedentes de esta ronda, el dinero recaudado a través de la operación triplica los 40.000 millones de dólares (34.766) que captó la startup de IA hace solo un año, en marzo de 2025. En aquel momento, la valoración bursátil de OpenAI rondaba los 300.000 millones de dólares (260.750 millones de euros). Según ha apuntado la compañía a través de un comunicado, Amazon comprometió 50.000 millones de dólares (43.458 millones de euros) en inversión para OpenAI, mientras que Nvidia y SoftBank, el vehículo japonés de inversión liderado por Masayoshi Son, aportaron 30.000 millones de dólares (26.075 millones de euros) respectivamente.
"La ronda de financiación fue liderada por nuestros socios estratégicos Amazon, Nvidia y SoftBank, con la participación continua de nuestro socio a largo plazo, Microsoft", indicó la empresa responsable de ChatGPT en un comunicado, recogido por 'Europa Press'. En cuanto a las novedades de esta nueva ronda, OpenAI tuvo a bien ampliar por primera vez en su historia la participación a los inversores a través de canales bancarios, lo que le reportó unos ingresos adicionales de 3.000 millones de dólares proporcionados por inversores individuales. Asimismo, la empresa será incluida en varios fondos cotizados de la gestora ARK Invest. Así, una mayor cantidad de particulares podrán beneficiarse en el futuro del potencial económico de OpenAI.
Asimismo, la empresa ha ampliado a aproximadamente 4.700 millones de dólares (4.085 millones de euros) su línea de crédito rotatorio, lo que le brinda mayor flexibilidad para seguir invirtiendo a gran escala. Esta línea de crédito cuenta con el respaldo de un consorcio global que incluye a JPMorgan Chase, Goldman Sachs, Morgan Stanley, o Santander, entre otros.
"Momentos como este no se presentan a menudo", ha señalado la compañía, recordando que, en generaciones pasadas, los mercados de capitales contribuyeron a construir los sistemas que definieron las economías modernas, desde la electricidad hasta las carreteras e internet. "Estamos ante otro momento similar. El capital que se está invirtiendo hoy está ayudando a construir la infraestructura fundamental para la inteligencia. Con el tiempo, ese valor se reinvertirá en la economía, en las empresas, en las comunidades y, cada vez más, en las personas", ha apostillado.
Dos golpes para OpenAI
Lo cierto es que la compañía de IA no pasa en la actualidad por su mejor momento. La pasada semana, OpenAI tomó la decisión de dejar de comercializar Sora, la plataforma de vídeo generado con inteligencia artificial que lanzó a finales de 2024 y que pretendía convertir en un potencial rival de TikTok. La compañía anunció internamente un cambio de rumbo que responde a la intención de centrarse en el desarrollo de herramientas de productividad con IA para atraer a clientes empresariales, adelantó The Wall Street Journal, pese a que un gigante como Disney se había comprometido a invertir 1.000 millones de dólares en la startup para poder usar Sora con sus personajes.
Desde comienzos del mes de marzo, además, una campaña de boicot a ChatGPT se ha comenzado a popularizar en EEUU, lo que ha dado lugar a, hasta el momento, 4 millones de desinstalaciones. El rechazo a la popular aplicación responde al contrato militar que su desarrolladora, OpenAI, ha cerrado con el Pentágono y que podría abrir la puerta al uso de su IA para casos extremos como la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses o la creación de armas autónomas. Hasta el momento, el Pentágono solo había hecho uso de Claude, el modelo de IA de Anthropic. Sin embargo, la empresa dirigida por Dario Amodei se negó a que su IA generativa pudiera ser utilizada "para todos los fines legales", lo que podría abrir la puerta a su uso para casos extremos como la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses o la creación de armas autónomas.
Tal y como ya informó EL PERIÓDICO, pocas horas después de que el Pentágono tomase represalias contra Anthropic, OpenAI corrió a anunciar que pasaba a ocupar el sitio de su rival. El acuerdo provocó de inmediato una reacción contraria a la creadora de ChatGPT, con cientos de mensajes negativos publicados en internet. "No deberíamos habernos precipitado a anunciarlo el viernes", confesó Sam Altman, director ejecutivo de la compañía, en un mensaje a los empleados publicado en X.
Suscríbete para seguir leyendo
- El cardiólogo Aurelio Rojas destaca los beneficios del magnesio: 'Ayuda a ganar músculo y mejorar el rendimiento físico
- Apagón digital: este sábado muchas familias estarán sin móvil durante unas horas
- Tim Spector, experto en microbiota: 'El café de la mañana puede cuidar la salud intestinal y el bienestar general
- Rusia incluye a la española Oesía entre posibles objetivos militares por su actividad en Ucrania
- Siete mujeres y un joven dan el primer paso para 'reconstruir' un pueblo deshabitado
- Messi proyecta construir tres casas para sus hijos en Castelldefels
- Pere Puig recibe la eutanasia y se convierte en el segundo paciente psiquiátrico de Catalunya en acceder a la muerte digna en un mes
- La AP-7 estrenará el primer límite de velocidad dinámico con inteligencia artificial en España