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COMERCIO EUROPEO

Los analistas reclaman a Bruselas completar el mercado único de la UE como el antídoto "ante la incertidumbre global"

Un estudio de Scope Ratings, que comparte diagnóstico con el BCE y el FMI, señala que la UE debe avanzar en la creación de este espacio para salvaguardarse de los vaivenes de Trump

Archivo - 08 July 2022, France, Aix-en-Provence: President of the European Central Bank (ECB) Christine Lagarde attends the opening of the 22nd Rencontres Economiques in Aix-en-Provence. Photo: Laurent Coust/SOPA Images via ZUMA Press Wire/dpa

Archivo - 08 July 2022, France, Aix-en-Provence: President of the European Central Bank (ECB) Christine Lagarde attends the opening of the 22nd Rencontres Economiques in Aix-en-Provence. Photo: Laurent Coust/SOPA Images via ZUMA Press Wire/dpa / Laurent Coust/SOPA Images via ZU / DPA - Archivo

Jaime Mejías

Jaime Mejías

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La llegada al poder del presidente de EEUU, Donald Trump, hace ya un año y tres meses, ha supuesto un verdadero terremoto para el orden geopolítico establecido hasta la fecha. Por citar dos ejemplos, los aranceles impuestos por Washington hace casi un año en el célebre 'Día de la Liberación' y la guerra emprendida junto a Israel contra Irán, que acumula ya más de un mes de duración, sacudieron hasta los cimientos las reglas del juego a nivel internacional.

Por ello, los analistas europeos han identificado la necesidad de que Europa se proteja de alguna manera ante tal nivel de inestabilidad, con la creación de "un verdadero Mercado Único" como salvaguarda ante la incertidumbre comercial. Más concretamente, Scope Ratings, la agencia europea encargada de evaluar el riesgo de crédito, ha destacado que la integración europea bajo un mercado común resulta "clave" para mitigar los efectos adversos de un entorno comercial externo "más incierto".

BCE y FMI comparten diagnóstico

Dos de las instituciones económicas más relevantes del mundo coinciden en este diagnóstico. Sendos informes del Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sostienen que la persistencia de "importantes barreras" dentro del mercado único constituye "una debilidad estructural" para el continente, tal y como recuerda el informe de Scope.

Según los datos proyectados por la institución presidida por Christine Lagarde, una reducción de tan solo el 2% en las barreras al comercio de bienes y servicios dentro de la Unión Europea (UE) podría, a largo plazo, compensar el impacto en el PIB derivado del aumento de los aranceles de Estados Unidos. Scope coincide: "la eliminación de estas barreras mejoraría la productividad, optimizaría la asignación de recursos y reforzaría el potencial de crecimiento a largo plazo".

Una iniciativa a medio camino

El Mercado Único europeo es el proyecto conjunto nacido en Bruselas para que bienes, servicios, capitales y personas por igual circulen libremente "con las mínimas barreras posibles". Sus primeros antecedentes legislativos se remontan a 1957, año en que se promulgó el Tratado de Roma, que sentó las bases para la futura creación de dicho ente. A mediados de los años 80, los funcionarios europeos entendieron que el proyecto resultaba perentorio, por lo que fijaron el objetivo de ponerlo en marcha antes de 1992 con el Acta Única Europea.

El 1 de enero de 1993 comenzó a funcionar el mercado único como hoy lo conocemos: un espacio común carente de barreras comerciales, normas dispares, licencias, homologaciones o trabas administrativas que entorpecen los intercambios entre países. Sin embargo, la Comisión Europea reconoce a día de hoy que la realidad con el mercado único dista mucho de la intención con la que se planteó.

Un empujón necesario

En 2025, un informe de Bruselas constató que los intercambios entre socios europeos en el sector servicios se encontraban "estancados". Por poner un ejemplo, una pyme española del sector de la construcción no puede plantearse acometer obras en otros países, precisamente por la necesidad de contar con requisitos nacionales de autorización o certificación, además de procesos administrativos diferentes, que entorpecen la operación. Otro de los grandes objetivos para la Comisión era propulsar la digitalización, "permitiendo a las empresas presentar los documentos digitalmente para cumplir con la legislación".

Otro de los ámbitos en los que EEUU o China le están ganando la carrera a Europa es en la inteligencia artificial (IA), y la ausencia de un verdadero mercado único tiene mucho que ver con ello. En noviembre, Christine Lagarde advirtió de que la UE debía aprovechar este espacio para impulsar la innovación en esta tecnología. "Esto significa actuar ahora para eliminar los obstáculos que ralentizarían la difusión de la IA y, por lo tanto, retrasarían la prosperidad de todos los europeos en las próximas décadas", recalcó la máxima autoridad del BCE.

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