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Banca

CaixaBank aprueba un dividendo complementario de 2.320 millones

La entidad celebra su junta general de accionistas y aprueba un 'payout' del 59%

CaixaBank cierra 2025 con récord de beneficios de 5.891 millones, un 1,8% más que en 2024

CaixaBank-Bankia, cinco años de un negocio casi perfecto

Imagen de la junta general de accionistas de CaixaBank celebrada este viernes en Valencia

Imagen de la junta general de accionistas de CaixaBank celebrada este viernes en Valencia / CaixaBank

Albert Martín

Albert Martín

Barcelona
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El momento dulce que atraviesa la banca española con una economía que avanza sólida y unos tipos de interés en positivo se ha dejado sentir este viernes en la junta general ordinaria de accionistas de CaixaBank, que ha aprobado el reparto de un dividendo complementario en efectivo con cargo a los beneficios del pasado año por valor de 2.320 millones de euros, lo que equivale a 33,21 céntimos de euro brutos por acción. Este pago, junto con el dividendo a cuenta de 16,79 céntimos de euros brutos por acción abonado el pasado mes de noviembre, eleva la remuneración al accionista en efectivo para el ejercicio 2025 a 0,50 euros brutos por acción.

Con estos dos pagos a los accionistas, el incremento del dividendo bruto anual por acción de la entidad catalana con sede en Valencia alcanza el 15%, frente a los 0,4352 euros brutos por acción del ejercicio anterior. El 'payout' (porcentaje de beneficios que se destina a retribuir a los accionistas) alcanza el 59,4%.

Conviene recordar que esta política de remuneración repercute en los cerca de 515.000 accionistas que tiene el banco, y en dos actores en particular: la Fundació La Caixa, que es propietaria a través de Criteria del 31,3% de la entidad y que tiene en los dividendos del banco la principal fuente de ingresos para llevar a cabo su obra social, y el Estado, que entró en CaixaBank en 2021 a raíz de la fusión entre la entidad catalana y Bankia. El FROB tiene un 18,1% de acciones y en los últimos tiempos ha postergado en diversas ocasiones la desinversión prevista ante la buena evolución de las acciones y la dinámica de repartir dividendos del banco.

Conviene recordar que sólo durante el pasado año la acción pasó de los 5,24 a los 10,45 euros, prácticamente duplicando su valor. La entidad ha destacado que su incremento rozó el 100%, frente al 80% del conjunto del Euro Stoxx Banks y del 49% de las empresas del Íbex‑35.

Gortázar insistió en que 2025 fue "un gran año para CaixaBank” y recordó que la entidad obtuvo un beneficio neto de 5.891 millones de euros, un 1,8% interanual más, gracias a la buena evolución de la actividad comercial, que permitió incrementar el volumen de negocio un 6,9% en el año (hasta situarse en 1,1 billones de euros) y aumentar la cartera de crédito sana un 7%.

En su discurso, el presidente de la entidad, Tomàs Muniesa, ha asegurado que CaixaBank “ha sido, un año más, líder con un modelo de banca comprometida con la sociedad, sólida y rentable”. Igualmente optimista se ha mostrado Gonzalo Gortázar, consejero delegado de la entidad: “La situación de fortaleza de CaixaBank nos permitirá seguir apoyando a la economía, a las empresas y a las familias, además de reforzar nuestro compromiso social y seguir creando valor para nuestros accionistas”.

La junta general de accionistas de CaixaBank ha aprobado todos los acuerdos sometidos a votación, entre los que se encuentran las reelecciones de Tomás Muniesa como consejero dominical y de Eduardo Javier Sanchiz como independiente, el nombramiento de Ana María García Fau como consejera independiente, y la ratificación del nombramiento por cooptación de Pablo Arturo Forero Calderón como consejero independiente.

La junta ha venido marcada por la huelga de 24 horas organizada por los sindicatos de la entidad para este mismo viernes, que bajo el lema "Sin plantilla no hay negocio. ¡Menos retos y más respeto!' han reclamado una mejora de sus condiciones laborales. Los trabajadores aseguran que llevan años protestando "ante un clima laboral insostenible" a causa de los objetivos comerciales y la carga laboral que se les impone. Representantes de los distintos sindicatos han tomado la palabra en la junta general para hacer público su malestar con la dirección.

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