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CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

Bruselas advierte de que una guerra prolongada en Irán podría lastrar el crecimiento en 0,6 puntos

El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, ha adelantado que Bruselas ya trabaja en medidas concretas para paliar el efecto de la guerra, tal y como hizo España hace solo una semana

El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, interviene en un debate de la  sesión plenaria del Parlamento Europeo celebrada en Bruselas.

El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, interviene en un debate de la sesión plenaria del Parlamento Europeo celebrada en Bruselas. / ALAIN ROLLAND / EUROPEAN PARLAMENT

Jaime Mejías

Jaime Mejías

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La Unión Europea (UE) no es ajena a las presiones que está ejerciendo sobre la economía comunitaria y global los casi treinta días que ya dura la guerra en Irán. El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, ha alertado este viernes de que una escalada prolongada de la guerra en Oriente Próximo podría tener un impacto significativo en la economía europea, con una posible reducción de hasta 0,6 puntos porcentuales del crecimiento en los próximos años.

"Las perspectivas están marcadas por una profunda incertidumbre. Pero está claro que existe el riesgo de un shock de estanflación; es decir, una situación en la que un menor crecimiento coincide con una mayor inflación", ha señalado en rueda de prensa tras la reunión con los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo), recogida por 'Europa Press'.

Tal y como ha puesto de manifiesto Dombrovskis, si se cumple el escenario "relativamente contenido" que los ejecutivos de Bruselas descuentan, el crecimiento de la Unión Europea (UE) podría situarse alrededor de 0,4 puntos por debajo de lo previsto, mientras que la inflación podría aumentar hasta un punto porcentual. En este contexto, las perturbaciones del suministro energético serían limitadas.

Sin embargo, tan pronto como el conflicto se enquistase en el tiempo, las consecuencias para la economía comunitaria empeorarían considerablemente. "Si las interrupciones resultan más importantes y duraderas, las consecuencias negativas para el crecimiento serían aún mayores. Podría ser hasta 0,6 puntos porcentuales inferior tanto en 2026 como en 2027", ha subrayado el comisario.

Las consecuencias las notan ya profesionales y familias

El presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, ha señalado por su parte que las consecuencias del conflicto se están trasladando rápidamente a la economía de las personas, repercutiendo un sensible aumento de costes para las empresas y de las facturas energéticas en los hogares.

"Las empresas lo perciben en sus costes operativos y los hogares en sus facturas. Esto genera presiones inflacionarias y riesgos significativos de menor crecimiento en toda Europa", ha indicado, al tiempo que ha insistido en que la duración e intensidad de la crisis serán determinantes para calibrar su impacto.

Bruselas tomará medidas como lo hizo España

Ante esta realidad, los ministros de los Estados miembros han adoptado la resolución de tomar medidas "específicas, temporales y eficaces", destinadas a proteger a los sectores más vulnerables de la economía. En cuanto a las soluciones concretas, el comisario Dombrovskis ha avanzado que Bruselas trabaja en iniciativas para reducir la carga impositiva sobre la electricidad, reforzar las infraestructuras energéticas y mejorar el funcionamiento del sistema de comercio de emisiones, con el objetivo de contener la volatilidad de los precios.

Así, el ejecutivo comunitario seguirá la estela de países como España. El gobierno de Pedro Sánchez aprobó el pasado viernes, en un consejo de ministros extraordinario, un paquete de 80 medidas concretas destinadas a paliar las consecuencias económicas de la guerra de Irán. Entre ellas, destacan una rebaja del 21% al 10% del IVA que se aplica a los combustibles (gasolina y gasóleo), a la electricidad y al gas natural, las rebajas de 20 céntimos por litro de carburante para los profesionales de sectores especialmente afectados, como el transporte, agricultura, ganadería y pesca o la vigilancia reforzada sobre los beneficios de las energéticas.

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