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Salud laboral

Uno de cada 10 trabajadores de baja laboral recibirá una llamada de un inspector médico durante su recuperación

CCOO propone culminar la nacionalización de las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social y que dejen de tener carácter jurídico privado

Las bajas laborales por salud mental se disparan y se alargan hasta casi los 100 días de media

Las empresas multiplican incentivos y castigos para que sus trabajadores no cojan la baja

Un centro de atención primaria en Barcelona.

Un centro de atención primaria en Barcelona.

Gabriel Ubieto

Gabriel Ubieto

Barcelona
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Los inspectores médicos supervisan una de cada 10 bajas laborales que se producen cada año en España. Y la gran mayoría de llamadas, contactos y revisiones se concentran en las ausencias que superan el año de duración o cuya recuperación excede el tiempo 'óptimo' fijado por la Seguridad Social. En dichos supuestos, la supervisión médica alcanza a más de un tercio del total de trabajadores de baja, según ha explicado el secretario de salud laboral de CCOO, Mariano Sanz, este jueves en rueda de prensa. "El problema fundamental de la gestión de la incapacidad temporal no es la falta de control ni el abuso", ha enfatizado.

El sindicato ha elaborado un estudio en el que radiografía la evolución de la incapacidad temporal en España y trata de desmentir algunas de las informaciones u opiniones que hasta ahora han centrado este debate. "No es cierto, como se argumenta desde ciertos sectores, que el actual modelo de control público de los procesos de Incapacidad Temporal (IT) se muestre incapaz de ejercer sus funciones y en ello radique una de las causas principales que explica la evolución que registra la IT", recoge el dosier de la central. En 2024, desde el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) se realizaron un total de 773.601 actuaciones de seguimiento, a través del sistema Atrium, para decidir si la baja de un trabajador se prorrogaba, se le daba el alta o se le reconocía una incapacidad permanente porque su dolencia le impedía volver al trabajo, sobre un total de 8,6 millones de partes de baja que se emitieron ese mismo año.

Es decir, se intervino en algo más del 9% del total de procesos, una proporción que desde la central consideran "suficiente" y "garantista". La mayoría de intervenciones, no obstante, se concentran en aquellas bajas de más de un año de ausencia. Hasta el punto de que los inspectores del INSS realizan tres de cada cuatro reconocimientos en procesos que exceden los 365 días. Es a partir de esa fecha cuando el gasto público se dispara y antes recae prácticamente solo en las empresas o mutuas. La Airef, el supervisor independiente, criticó en su último informe sobre la materia, publicado en febrero, la escasa implicación de los inspectores médicos en las bajas de menos de un año.

Desde CCOO critican la falta de medios disponibles, en el INSS solo hay para toda España 536 médicos inspectores para una población trabajadora de unos 18 millones de personas (en Catalunya, donde trabajan casi cuatro millones de personas, opera el ICAM con sus propios facultativos). Sobre todo para evitar alargar en excesos aquellas bajas que acabarán derivando en una incapacidad permanente, pues la dolencia ha dejado al trabajador sin las aptitudes para volver a trabajar. Por ejemplo, una persona que pierda una mano en un accidente de moto y ello le impida seguir ejerciendo como soldador. No mejorará por más que esté un año o dos de baja, pero no siempre los tribunales médicos lo llaman a tiempo para reconocerle la incapacidad.

Las bajas no se cogen más en lunes o viernes

La central explica el incremento de gasto público para costear las bajas laborales -unos 16.000 millones de euros al año- debido a dos factores. Por un lado, a la mejora de las condiciones generales del mercado laboral, es decir, los españoles, de media, cobran y cotizan más y eso se traduce en un aumento de sus prestaciones cuando caen enfermos. Por el otro, se registra una mayor proporción de bajas debido al envejecimiento generalizado de la población trabajadora, que a más años, coge más bajas y de mayor duración.

Gráfico que muestra la evolución del gasto público en bajas laborales.

El sindicato también rechaza con datos parte del discurso que hasta ahora han sostenido algunas figuras de la patronal. Miembros destacados de la cúpula de CEOE se han llegado a referir a la proliferación de bajas laborales los viernes o los lunes como 'bajaciones'. Según su informe, la mayor proporción de bajas registradas el primer día de la semana se explica por un factor acumulativo de las que se producen durante el fin de semana, pero que no se contabilizan hasta el primer día laborable para muchos médicos.

Según los datos públicos del INSS que recopilan, sumando sábado, domingo y lunes, se concentran un tercio de las bajas, mientras que en los cuatro restantes se registran los dos tercios restantes. Es decir, ese mayor peso se diluye. Y sobre los viernes, en 2024 se registraron 1,2 millones de bajas, mientras que los jueves se registraron 1,5 millones o los miércoles un total de 1,6 millones.

Gráfico que muestra cuándo se registran las bajas laborales.

Nacionalizar las mutuas

CCOO ha incluido en su informe distintas propuestas para mejorar el circuito de gestión de la incapacidad temporal y una de ellas pasa por culminar la nacionalización de las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social. Estas inicialmente se constituyeron inicialmente como entidades privadas, luego la Seguridad Social pasó a supervisarlas y a financiarlas con las cotizaciones que pagan cada mes empresarios y trabajadores y ahora el sindicato propone culminar su integración en el sector público.

Y es que pese a operar con fondos públicos, las juntas directivas siguen mayoritariamente controladas por personalidades afines a las empresas, según ha denunciado CCOO, lo que atenta contra la imparcialidad del órgano a la hora de urgir a los médicos de la pública para que den de alta a trabajadores. "El control de la incapacidad temporal no puede llevar aparejado un conflicto de interés, tiene que ser público", ha afirmado el secretario de políticas sociales del sindicato, Carlos Bravo.

Este es un elemento que CCOO comparte con UGT y que llevarán a las mesas de negociación con la Seguridad Social, en la reforma que pretende el Gobierno sobre parte del sistema de bajas laborales. Unas negociaciones que están suspendidas y a las que los sindicatos no volverán hasta que el Ejecutivo cumpla con lo que consideran compromisos pendientes en materia de coeficientes reductores y jubilación parcial del personal de la administración pública.

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