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Fira Alimentaria

¿Por qué se abren tantas cafeterías? Los fondos de inversión siguen apostando por la restauración, pese a cambios de hábitos y menor demanda

Cadenas de cocina italiana, cafeterías y conceptos escalables continúan atrayendo capital privado, tal y como apunta Enrique Francia, director ejecutivo de Foodbox en Alimentaria-Hostelco 2026

Josep Maria Bonmatí, director general de Aecoc: "Los fondos de inversión ven que los alimentos van a ser estratégicos y están invirtiendo en ellos"

Un visitante de Alimentaria en un expositor del pabellón Horeca.

Un visitante de Alimentaria en un expositor del pabellón Horeca. / Jordi Muntal Lleis

Sabina Feijóo Macedo

Sabina Feijóo Macedo

Barcelona
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“Diez años atrás, el sector de la restauración era uno de los más atractivos para el 'private equity' (capital privado), pero ahora... no estamos en nuestro mejor momento, las cosas han cambiado”. Así sitúa Enrique Francia, director ejecutivo del grupo FoodBox, dueño de franquicias como Santagloria, Lateral o Taberna del Volapié, el contexto actual de inversión en restauración. Lo hace este miércoles desde el escenario del pabellón Horeca, en la feria Alimentaria, donde ha liderado una mesa redonda llamada sobre los retos para escalar marcas de restauración a nivel internacional.

Así, según el director, influyen varios factores. Por un lado, la caída del poder adquisitivo en términos reales, especialmente en países como España, que impacta directamente en la demanda. Por otro, el cambio de hábitos: el teletrabajo ha impulsado el 'delivery' y el 'take away', mientras los supermercados han pasado a competir directamente con los restaurantes al reforzar sus ofertas de platos preparados y comida lista para consumir. A ello se suman el encarecimiento de las materias primas, la falta de personal cualificado y una regulación que, según Francia, “es muy dura para el sector”.

Imagen de recurso de Ozempic en una farmacia

Imagen de recurso de Ozempic en una farmacia / LUDA Partners

A este escenario se añade una tendencia de fondo que, tal y como han puesto de manifiesto los ponentes del debate, el sector empieza a observar con cautela: el impacto de los fármacos GLP-1, como Ozempic o Wegovy, utilizados para tratar la diabetes y, cada vez más, la obesidad. En mercados como Estados Unidos o Reino Unido, su adopción se está acelerando y ya hay estudios que apuntan a cambios en el comportamiento del consumidor. Ello se traduce en menor apetito, reducción del tamaño de las porciones, menor gasto en restauración y una caída del consumo de productos indulgentes, como los dulces, lo que está llevando al los profesionales de la restauración a buscar fórmulas alternativas.

Aunque en España su penetración aún es limitada, el sector da por hecho que crecerá y que terminará afectando a la restauración, empujando hacia propuestas más saludables, funcionales y centradas en el valor nutricional.

Los fondos siguen apostando

En este contexto, Francia compartió escenario con Henry McGovern, socio de la firma estadounidense McWin Capital Partners —especializada exclusivamente en food service, con participaciones en cadenas como La Osteria, Big Mamma, Vapiano o Burger King en Europa Central—, y José María Arellano, responsable del área de consumo de TowerBrook Capital Partners, un fondo transatlántico con más de 20.000 millones de dólares bajo gestión, según sus últimas cifras públicas.

TowerBrook, de hecho, sigue apostando por el sector. En Reino Unido controla uno de los mayores grupos de restauración italiana, con marcas como Zizzi, Ask o Coco di Mama, y ha participado en el crecimiento de Dave’s Hot Chicken, una de las historias más exitosas recientes, según Francia. Fundada hace apenas unos años, la cadena alcanzó una valoración cercana a los 1.000 millones de dólares con menos de 300 locales.

Dos congresistas en Alimentaria-Hostelco 2026

Dos congresistas en Alimentaria-Hostelco 2026 / Laia Roca

Por ello, pese al contexto adverso, los tres coinciden en una idea clave: la restauración no va a desaparecer. “La gente seguirá comiendo fuera, tomando café… es un negocio estructural”, subraya Francia. Además, es un sector muy fragmentado, lo que abre oportunidades para los operadores más eficientes. Incluso la inteligencia artificial, apuntan, tendrá un impacto limitado, centrado más en la mejora operativa —gestión de horarios, aprovisionamiento, precios dinámicos— que en una disrupción del modelo.

Crecer en Europa vs Estados Unidos

Donde sí existen grandes diferencias es en la capacidad de crecimiento entre Europa y Estados Unidos. “¿Cuántas compañías de restauración en Europa superan los 100 millones de euros de Ebitda? Se pueden contar con una mano. En EEUU, la lista es interminable”, resume McGovern. La explicación combina burocracia, fragmentación cultural y diferencias en los hábitos de consumo. “Cada país tiene un perfil de gustos distinto: lo que funciona en España no necesariamente funciona igual en Alemania o Francia”, explica.

Esa diversidad dificulta la internacionalización de conceptos europeos, especialmente en el segmento 'casual dining' (como se conoce a los restaurantes que ofrecen servicio en mesa con un tiquet a medio camino entre la restauración rápida y la alta cocina). “Es muy difícil exportar y replicar modelos de restaurantes de este tipo en Europa, porque los países tienen identidades y tradiciones muy marcadas”, destaca McGovern, comparando el continente con Estados Unidos, donde los grandes modelos de cadena han demostrado históricamente una mayor capacidad de expansión y exportación.

Aun así, hay excepciones claras. “Lo italiano siempre funciona”, reconoce McGovern. Es el caso de L'Osteria, una cadena alemana que su fondo adquirió con unos 32 millones de euros de Ebitda (beneficio antes de impuestos) y que aspira a superar los 100 millones en los próximos años, operando ya en varios países. La clave, explican, está en la escalabilidad del concepto: cocina reconocible, propuesta clara y facilidad de replicación.

El auge de las panderías en España

Preguntado McGovern por oportunidades en el mercado español, dice que sigue siendo atractivo, especialmente en segmentos concretos. Uno de ellos es el de las bebidas, donde se está concentrando buena parte de la innovación. Más allá del café, emergen categorías como el matcha, los tés fríos o las bebidas funcionales, con ingredientes añadidos orientados a la salud. “Es un espacio con enorme flexibilidad para las marcas y con capacidad de crecer mucho en los próximos años”, apunta McGovern, en línea con tendencias ya consolidadas en Asia y Estados Unidos.

Santagloria obre la seva cafeteria número 200

Santagloria obre la seva cafeteria número 200 / EPC

En paralelo, el segmento de panaderías y cafeterías vive un momento especialmente dinámico. FoodBox, de hecho, ha hecho de este ámbito uno de sus pilares de crecimiento con Santagloria, que ya supera los 200 locales entre España, Portugal y Andorra y se ha marcado el objetivo de alcanzar las 500 unidades operativas en 2028. El grupo cerró 2025 con unos 163 millones de euros de facturación, tras acelerar su expansión en la recta final del año.

La explicación de este auge es operativa, según explica Francia, porque son conceptos versátiles, capaces de generar tráfico a lo largo de todo el día —desayuno, comida, merienda—, con menores necesidades de inversión por local y una buena adaptación a distintos entornos, incluso barrios con menor densidad. “No necesitas volúmenes de venta enormes para ser rentable, y eso los hace muy escalables”, señala Francia. "Podemos abrir en un pueblo pequeño, una ciudad grande, un barrio de renta alta, baja, da igual, porque la gente siempre saldrá a tomar un café".

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