El euríbor roza hoy el 3% y avanza hacia un marzo de récord
El índice de referencia para préstamos variables se sitúa en niveles no vistos en año y medio, presionando a hogares y bancos en un contexto de inflación y tensiones geopolíticas
El euríbor se coloca este 24 de marzo de 2026 en el 2,929%, poniendo en jaque la revisión de muchas hipotecas variables. / Elisenda Pons - EPC
El euríbor diario, referencia clave para el cálculo de la mayoría de las hipotecas variables en España, se ha situado este martes en 2,929%, rozando nuevamente la barrera del 3% y registrando niveles no vistos desde mediados de 2024.
Gráfico que muestra la evolución del euríbor a lo largo del tiempo.
Según los datos provisionales, la media mensual del euríbor, el dato que finalmente se utiliza para determinar las revisiones hipotecarias en España, se aproxima ya al 2,48 %, lo que anticipa un encarecimiento tangible de las cuotas en las hipotecas referenciadas a este índice si se mantiene la tendencia de las últimas sesiones.
Subida técnica, impacto real
La escalada del euríbor se produce en un contexto de mercados financieros sensibles a las decisiones de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) y a la persistencia de presiones inflacionarias derivadas de factores geopolíticos, como el conflicto en Oriente Medio, y del encarecimiento de los energéticos. En este entorno, el coste del dinero se mantiene alto y los tipos oficiales se han consolidado en niveles significativamente superiores a los de años anteriores.
Este repunte influye directamente sobre las finanzas de millones de hogares. Para quienes tienen una hipoteca variable con revisión anual, el incremento de la media mensual del euríbor frente a marzo de 2025 se traduce en cuotas mensuales más elevadas, con el efecto acumulado de varios cientos de euros más al año, según cálculos de analistas especializados.
Previsión de tipos de interés estables
El contexto actual también ha generado análisis desde el ámbito financiero especializado. Pablo Vega, experto en finanzas y banca de Roams, destaca la importancia de comprender cómo se están moviendo estos indicadores y qué pueden significar para los hipotecados en 2026. Para Vega, “el mercado está comprando una narrativa de hibernación monetaria: la previsión es que los tipos oficiales permanezcan estables y que el euríbor se mueva en bandas estrechas en lugar de experimentar tendencias agresivas”, lo que devolvería cierta previsibilidad a las familias con hipoteca variable, aunque no exime de la realidad de un coste del crédito más elevado que hace un año.
El análisis de Vega coincide con la percepción generalizada en la industria financiera de que, aunque las oscilaciones diarias pueden parecer amplias, la tendencia general podría estabilizarse si no hay cambios abruptos adicionales en política monetaria o en los datos económicos claves.
A ese diagnóstico se suma la visión de Javier Cabrera, analista financiero de XTB, que apunta a un trasfondo de riesgos más amplio. “La subida del euríbor ha sido muy acelerada y claramente responde al aumento del riesgo geopolítico, pero también a las previsiones de que se puedan incrementar los tipos de interés para combatir el impacto inflacionario que tiene esta guerra”, explica.
También hay que incluir un factor del que poca gente está hablando: la tensa situación del crédito privado, donde los reembolsos se están limitando y los inversores están empezando a ponerse nerviosos. Esto aumenta el riesgo del sistema y podría salpicar también a los grandes bancos, lo que se debe reflejar en un tipo de interés tan importante como el euríbor
Javier Cabrera
— Analista financiero de XTB
Según Cabrera, el sistema financiero aún mantiene capacidad de respuesta, aunque el equilibrio es frágil. “La liquidez en los mercados sigue siendo suficiente para hacer frente a todo lo que está sucediendo, pero nos encontramos en un momento delicado en el que cualquier chispa adicional podría aumentar aún más los tipos de interés del mercado y, por supuesto, también el euríbor”.
El analista subraya que la subida del índice no responde a un único detonante, sino a la coincidencia temporal de varios factores de riesgo. “Hemos vivido varios elementos importantes que se han combinado para impulsar al euríbor”, comenta.
Revisiones, consumo y economía real
El impacto de este repunte no se limita a la propia hipoteca. Con cuotas más elevadas, las familias destinan una mayor parte de sus ingresos al servicio de la deuda, lo que puede recortar el gasto en consumo discrecional (tiendas, ocio, servicios) y ralentizar la demanda interna.
Para el sector bancario, en cambio, este contexto puede traducirse en mayores márgenes de interés, aunque también en mayores riesgos de impago si las condiciones económicas de los hogares se tensan excesivamente.
Noticias relacionadas
En definitiva, aunque el euríbor aún no ha superado la barrera del 3%, su ascenso continuado y su posible impacto en las revisiones de hipotecas señalan un escenario complejo para los hogares y los mercados financieros. Las próximas semanas serán claves para confirmar si esta tendencia se mantiene y cuánto se traslada finalmente al bolsillo de las familias.