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Cita de alto nivel en Barcelona

José Luis Bonet, presidente de la Cumbre Agroalimentaria Sistemas Alimentarios Globales: "El próximo salto de la industria alimentaria debe ser la internacionalización"

"España, y dentro de ella, Catalunya, siempre que no se despiste como ha pasado en los últimos 10 años, han de aprovechar el acuerdo de Mercosur, un vehículo que pasa y que es importante para nuestras empresas", afirma el empresario

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José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España y de la II Cumbre Agroalimentaria, Sistemas Alimentarios Globales, en una imagen de archivo.

José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España y de la II Cumbre Agroalimentaria, Sistemas Alimentarios Globales, en una imagen de archivo. / JOSÉ LUIS ROCA / Delegaciones

María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
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Varios ministros de Agricultura, entre ellos el español Luis Planas, la colombiana Martha Viviana Carvajalino y el peruano Felipe César Meza Millán, van a participar, entre otras autoridades y directivos de empresas, en la Cumbre Agroalimentaria, Sistemas Alimentarios Globales, que se celebra la semana próxima en Barcelona, dentro del marco de la feria Alimentaria-Hostelco y organizada por la Fundación Incyde y la Fundación Dieta Mediterránea. El encuentro lo preside José Luis Bonet (Barcelona, 1941), también presidente de la Cámara de Comercio de España y, desde hace unos días, presidente honorífico de Freixenet.

Estamos hablando de una industria con un peso específico importante en la economía española, que factura 76.356 millones de euros, representa el 8,6 % del PIB y ocupa a 2,5 millones de trabajadores. ¿Qué aspira a proporcionar este congreso a estas empresas?

Es cierto que la agroalimentación es un motor económico en toda España. Pero creemos que aún hay mucho recorrido por delante. Es un sector formado por muchas pequeñas y medianas empresas, por muchas cooperativas, que son las primeras que se retraen cuando surge un conflicto. Por eso, hay que asesorarles en la adaptación, ayudarles a hacer los deberes. Han de ser capaces de adaptarse a la globalización, a la internacionalización, a las nuevas tecnologías y, por tanto, han de apostar por la digitalización. Desde la Cámara de Comercio de España, por ejemplo, les hemos facilitado el acceso al 'kit digital', que ha llegado a 1,2 millones de pymes de toda España. Es algo que nunca se había visto y que demuestra que las pymes no estaban digitalizadas.

¿Y esta cumbre va a servir para eso? ¿Para empoderar a las empresas, por decirlo de algún modo?

Hay que hacer lo mismo con la internacionalización, porque el próximo salto de la industria alimentaria debe ser la internacionalización. La idea de una cumbre es muy coherente con la de crear una gran plataforma alimentaria que ayudará a convencer a las empresas de que, por ejemplo, se han de internacionalizar. A muchas de ellas ya las tenemos digitalizadas, pero ahora lo inmediato es la internacionalización. Esta es, en síntesis, la reflexión que ha llevado a hacer una gran cumbre mundial. Y más cuando hay unas oportunidades que se están viendo ya claramente.

¿Como cuáles?

Una es el acuerdo de Mercosur, y por eso vienen ministros y viceministros de países de Iberoamérica. Y otra es la India, con quien se acaba de firmar un tratado comercial con la Unión Europea y que es una oportunidad en sí misma. La Cámara de Comercio de España y su homóloga de la India ya están de acuerdo en hacer una gran reunión este junio de unas 30 cámaras españolas de comercio y otras 30 cámaras de comercio indias para comenzar a trabajar juntas.

"Quizás no tendría que decirlo yo, pero el caso de Freixenet es un modelo de innovación e internacionalización"

¿Qué asignaturas pendientes tiene el sector? Hablaba de la internacionalización, ¿pero cómo estamos en innovación, por ejemplo?

La digitalización ya es innovación, aunque es cierto que esta va más allá de la digitalización. Va de propiedad industrial, de marcas, de organización... Quizás no tendría que decirlo yo, pero el caso de Freixenet es un modelo. ¿Cómo puede ser que ellos lo hayan hecho y otros no hagan nada? La gente se ha de poner las pilas, ¿no? Hay otros ejemplos, como Familia Torres y también marcas de Rioja, que lo han hecho. Quizás no sean tantos, pero lo han hecho...

¿Y no puede ser que también que algunas empresas no puedan? ¿Que dependan, por ejemplo, de producciones agrarias a las que va a perjudicar Mercosur?

Mire, todo está relacionado: si tú internacionalizas, automáticamente ganas tamaño. Segundo, mejoras tu competitividad, porque te hace pensar, porque tienes que entrar a competir en un mercado más grande y mejoras tu producción y tus métodos, y los productos que llevas al mercado. Todo eso hace que el tuyo comience a ser un negocio interesante. Y la gente se interesará por este negocio.

¿Esto es lo que explicará el lunes, en la inauguración?

Bueno, yo haré lo que me digan... No sé si me tocará intervenir. Pero esto, para España y para Catalunya, en particular, es urgente. No debemos perder la oportunidad. Al final hacemos esto para convencer a los empresarios, porque tienen ante ellos unas oportunidades extraordinarias que, con una actitud excesivamente conservadora, no están aprovechando. Y se les ha de convencer de que es necesario que den un paso. Y aquí estamos, desde el mundo de las cámaras de comercio, para ayudarles. Y, evidentemente, también las administraciones, en alianza. Todo el aparato burocrático que hay en España, Administración central y administraciones autonómicas, se ha de poner al servicio de un proyecto de este tipo.

¿Pero quizás el momento geopolítico tampoco es favorable?

En este país lo que hay es un exceso de pesimismo. Y resulta que, con el exceso de pesimismo, no se aprovechan las oportunidades. Lo que hay que hacer es la regla que yo digo de las tres T, que son talento, trabajo y tenacidad. Y últimamente me he tenido que inventar una cuarta T, que es la de transformación. Porque el mundo exige una transformación. Es un sector que tiene que tener en cuenta que tiene un gran potencial.

"En este país lo que hay es un exceso de pesimismo. Y resulta que, con el exceso de pesimismo, no se aprovechan las oportunidades"

¿Usted cree que Catalunya está bien situada para ser polo alimentario?

España es el mejor país del mundo. Y dentro de España, Catalunya. Siempre que no se despiste, como ha pasado en los últimos 10 años. Y eso no parará, porque el Mercosur está aquí y empezamos a disponer de vehículos que pasan y que son importantes.

El otro día hablábamos con exportadores de fruta y verdura, que denunciaban que el problema para ellos no es Mercosur, sino Marruecos, que les está arrebatando el mercado europeo. ¿Cree que Europa debería vigilar un poco más sus tratados comerciales?

Europa tiene que hacer lo que tiene que hacer. Pero, escuche, ¿por qué no van ellos a Marruecos? ¡Que sean los primeros en Marruecos! Si no vas a las cosas, las cosas no vienen. Yo tengo la teoría, que puede ser equivocada, pero estoy convencido de que se está acercando el gran momento de España.

¿Sí? ¿Por qué?

Porque Europa, todos sabemos cómo está, los problemas que tiene. Europa es necesaria, sí, pero en este momento, ¿quién es el país que va mejor de Europa? Es España. Ahora, también podría ir mucho mejor si las políticas que se hacen fueran las adecuadas. Por ejemplo, a favor de las empresas, sin apretar de una manera excesiva lo que es la fiscalidad, la parafiscalidad y todo eso. Por tanto, ¿andamos mal? No, andamos bien, pero podría ir mucho mejor. Las empresas, en el contexto que sea, no solo se han de construir aquí. Han de aprovechar las oportunidades, los agarraderos que les ofrecen, por ejemplo, las 44 cámaras de comercio de España que hay en el mundo. Y también, claro, con cooperación público-privada. No son solo las cámaras de comercio en el exterior, sino también todas las legaciones comerciales. Es estúpido no aprovecharlo y no aliarse.

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