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Cuentas públicas

Romero descarta retirar los presupuestos y confía en un acuerdo 'in extremis' con ERC: "Quedan muchas horas"

El ‘boom’ de la construcción dispara la recaudación directa de la Generalitat, que ya supera los 6.000 millones de euros

El Govern y ERC entran en la fase decisiva para salvar los presupuestos

Alícia Romero, consellera de Economia i Finances del Govern de Catalunya.

Alícia Romero, consellera de Economia i Finances del Govern de Catalunya. / Ferran Nadeu / EPC

Gabriel Ubieto

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Barcelona
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La consellera de Economia, Alícia Romero, ha descartado retirar de forma preventiva el proyecto de presupuestos de la Generalitat para evitarse así una hipotética derrota parlamentaria si finalmente ERC mantiene su veto y, por lo tanto, se arriesga a que las cuentas decaigan en el hemiciclo este viernes. La dirigente se ha mostrado "optimista" sobre las negociaciones en marcha para lograr un acuerdo con los republicanos con el fin de aprobar las cuentas públicas de 2026 en los próximos cuatro días, cuando en el Parlament se votarán las enmiendas a la totalidad presentadas por el partido de Oriol Junqueras y las cuentas públicas podrían descarrilar.

"Quedan muchos días y muchas horas", ha enfatizado Romero, si bien ha evitado dar cuenta de avances en las conversaciones con los republicanos. "Estamos trabajando, transmitimos la importancia de aprobar los presupuestos en un momento de máxima incertidumbre a nivel mundial. [...] Es lo que el país necesita, como mínimo que puedan iniciar su tramitación", ha declarado.

El Govern insiste en que su plan pasa "de la A a la Z" por aprobar unos nuevos presupuestos y por que ERC les acabe dando su 'sí'. De otro modo, el Govern perdería en primera instancia 9.126 millones de euros de capacidad de gasto, de los que podría recuperar unos 7.600 millones de euros si los republicanos le aceptan activar suplementos de crédito, la fórmula dispuesta el año pasado ante la falta de nuevas cuentas. Desde 2023, estas vienen siendo prorrogadas.

La consellera ha reconocido que a partir del mes de mayo comenzarán las tensiones de tesorería si no se incorporan nuevos recursos y que para pagar nóminas deberán reasignar fondos de otras partidas y cesar parte de la actividad de los departamentos.

Alto nivel de ejecución en 2025

Romero ha comparecido este lunes en rueda de prensa para dar cuenta del grado de cumplimiento de las cuentas públicas de la Generalitat durante 2025. El balance ha sido positivo, con un nivel de ejecución de los recursos asignados del 97%, un máximo histórico pese a que parte de los recursos llegaron ya entrado el año debido a la falta de cuentas públicas y la necesidad de articular parte de los fondos vía suplementos de crédito.

La Generalitat de Catalunya gastó en 2025 un total de 42.298 millones de euros, un 2,8% más que el año anterior, e ingresó 41.629 millones de euros, un 2,6% más que en 2024. Una balanza que arroja un déficit del 0,48% sobre el PIB (1.542 millones de euros), dos centésimas por debajo del dato de 2024.

La administración catalana ha doblado en la última década el dinero que recauda a través de impuestos propios o que tiene cedidos por el Estado. En 2025, la hacienda catalana ingresó una cifra récord de 6.069 millones de euros, aupada en gran parte por el reciente ‘boom’ del sector de la construcción, según las cifras de ejecución presupuestaria presentadas.

El grueso de dichos ingresos, concretamente 3.263 millones de euros, llegaron por la vía del impuesto de patrimonio. En el último año, los recursos que llegan a las arcas públicas catalanas a través de este canal de recaudación han subido un 17,6%, mientras que la media de ingresos propios ha crecido un 9,9%, y ello refleja el "dinamismo del sector inmobiliario”, en palabras de la consellera.

El pago a proveedores se mantuvo en los 28 días de media, dos días por debajo del máximo legal.

Pendientes de la quita del FLA

La Generalitat de Catalunya cerró el ejercicio 2025 con una deuda equivalente al 28,4% del PIB catalán, una cuantía que se ha ido conteniendo durante los últimos años, pero que sigue siendo elevada y que provoca sobrecostes significativos al contribuyente. Este 2026, por ejemplo, Economia presupuesta pagar unos 1.600 millones de euros -una cuantía ligeramente superior a todo el presupuesto que tiene el departamento de Empresa i Treball- solo al pago de intereses de dicha deuda.

El principal acreedor de la Generalitat es el propio Estado, a través del mecanismo de deuda mancomunada conocido como Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). El Gobierno pactó con ERC realizar este 2026 una quita a todas las comunidades autónomas de parte de dicha deuda, lo que reduciría el pasivo de la Generalitat hasta alrededor del 22% de su PIB, según ha cuantificado este lunes Romero.

Una táctica que había utilizado el año pasado la administración catalana para pagar menos intereses consiste en refinanciar con bancos privados parte de dicha deuda. El año pasado recolocaron 3.500 millones de euros y este año Economia planeaba refinanciar una suma similar y hacerlo sobre estas fechas, si bien el actual conflicto en Oriente Próximo ha obligado a la Generalitat a suspender dicha operación.

Según ha explicado el secretario general del Departament, Juli Fernández, están a expensas de si los bancos suben o no los tipos de interés para este tipo de operaciones y, por ende, de si ahorran más o menos dinero.

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