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Calificación crediticia

S&P, Fitch y Scope revisan el rating de España en plena ola de incertidumbre en Irán y los ataques de Trump

Las hostilidades en Oriente Medio y las últimas declaraciones del inquilino de la Casa Blanca, que amenazó con cortar todo el comercio con España, dificultan cualquier posible revisión al alza

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. / Fernando Sánchez - Europa Press

Jaime Mejías

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S&P Global, Fitch y Scope Ratings, tres de las cinco agencias de calificación crediticia aceptadas por el Eurosistema, abrirán esta noche, tras el cierre de mercados, la primera ronda de evaluaciones de la nota de solvencia de la deuda soberana de España en un contexto marcado por la incertidumbre global relacionada con las ramificaciones del conflicto en Oriente Próximo, especialmente en materia energética, así como con las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump.

El antecedente más reciente de reevaluación crediticia a España tuvo lugar el pasado mes de septiembre de 2025. S&P y Fitch, dos de las agencias que emitirán su veredicto esta noche, elevaron junto a Moody's la calificación de España ante la fortaleza de su economía. Moody's subió la nota de España de Baa1 a A3, el séptimo nivel de la escala, que representa a grandes rasgos un notable bajo. La agencia achacó la mejora en la calificación del riesgo "al notable aumento de la fortaleza económica del país, gracias a un modelo de crecimiento más equilibrado".

Por su parte, Fitch revisó también al alza su nota para España, pasando de 'A-' a 'A'. La agencia de calificación crediticia aseguró en su momento que el desempeño de España "superó significativamente a otras economías de la eurozona". Solo una semana antes, a mediados de septiembre, la agencia de calificación de riesgo S&P subió la nota a España a A+ (notable alto) con perspectiva estable. La agencia destacó la solidez de la estructura productiva de España debido a su mayor resistencia a los "cambios repentinos de la financiación externa" y por su falta de exposición a la política arancelaria de Estados Unidos.

El panorama global dificulta un aumento

Sin embargo, las perspectivas económicas en la actualidad son considerablemente más turbulentas que entonces. La incertidumbre generada por el impacto potencial del conflicto en Oriente Próximo tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y la respuesta del país persa bloqueado el estrecho de Ormuz, así como las recientes amenazas vertidas por Donald Trump contra España, llegando incluso a pedir cortar todos los acuerdos comerciales con el país, indican que cualquier opción de subida de la nota soberana española este viernes es escasa.

Tal y como indica Europa Press, pese a que España sigue siendo en el arranque de 2026 la gran economía europea con mejores cifras de actividad, las principales agencias de rating ya advertían en sus últimas evaluaciones de que cualquier movimiento al alza de sus respectivas notas para España estaría ligado a trasladar este sólido desempeño económico a movimientos significativos a la baja en la carga de deuda pública, para lo que sugerían medidas para apuntalar la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas, incluyendo una consolidación presupuestaria más ambiciosa.

Fitch apuntaba en su anterior evaluación de la deuda que una potencial mejora en la calificación pasaba por la confianza en que la deuda pública/PIB "disminuirá más rápidamente que en el escenario base, por ejemplo debido a la implementación de una estrategia de consolidación fiscal sostenida". Scope por su parte, apuntaba como posibles factores alcistas para la nota española que la deuda pública sobre el PIB siga una trayectoria descendente firme, respaldada por un compromiso sostenido con la consolidación fiscal.

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