Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Evolución de la cesta de la compra

Por qué ya no bajará más el precio del aceite de oliva que compramos en el supermercado

Tras alcanzar en septiembre pasado el importe más bajo de los últimos dos años, lleva ahora cuatro meses encadenando leves subidas

Los analistas consideran que el producto, emblema de la última ola inflacionista, se ha estabilizado gracias a otra buena cosecha

Garrafas de aceite de oliva virgen extra en plena escalada inflacionista, en el verano de 2023.

Garrafas de aceite de oliva virgen extra en plena escalada inflacionista, en el verano de 2023. / Jordi Otix

María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Si todo sigue como hasta ahora, los agricultores que se dedican a la aceituna en España van a tener este año una cosecha más que aceptable, cercana a las 1,42 millones de toneladas de aceite que se registraron la campaña anterior, la de 2024-2025. Y eso va a implicar que los precios que van a cobrar los productores agrarios, los denominados precios en origen, van a ser (lo están siendo ya) muy similares a los de meses anteriores. ¿Va a trasladarse esto también al supermercado? ¿Significa que el litro de aceite de oliva ha dejado de bajar y mantendrá su precio este 2026?

La respuesta no es obvia, porque al final, todo va a depender de las ofertas, promociones y reducciones que quieran aplicar los envasadores y comercializadores, pero los analistas consultados se aventuran a señalar que sí, que el aceite de oliva, el producto que hace dos años se convirtió en el gran estandarte de la ola inflacionista, por fin se ha estabilizado, después de haberse abaratado un 24,4% en el último año, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), y tras haber llegado a rebajarse, en septiembre pasado, hasta 72,5 décimas respecto al pico más alto del IPC, alcanzado en abril de 2024. En los últimos cuatro meses, la inflación en esta categoría de alimentos ha repuntado ligeramente.

Gráfico que muestra la evolución del precio para el consumidor del aceite de oliva.

El centro de análisis Funcas, una entidad dedicada a la investigación económica y social a partir de datos macroeconómicos, vaticina que este 2026 ya no se notará "la fuerte caída del precio del aceite de oliva, que compensó en gran medida el ascenso de la inflación" de los alimentos y bebidas no alcohólicas en el ejercicio pasado. Este año, pues, "este efecto no estará presente, ya que no se espera que el aceite siga bajando de precio (de hecho, se mueve al alza), lo que explica el aumento esperado de la inflación en el grupo de alimentos elaborados, y, en consecuencia, en la tasa subyacente", agregan los expertos de Funcas.

Coincide en el diagnóstico la asociación de empresas del sector del gran consumo Aecoc, que constata el peso que tuvieron en 2025 los alimentos elaborados, entre ellos los aceites, a la hora de contener el encarecimiento de la cesta de la compra. Así, según indican fuentes de Aecoc, "la evolución del IPC alimentario estuvo marcada por el incremento de precio de los productos no elaborados (6,2%), mientras que los alimentos elaborados (2,1%) ayudaron a moderar la subida general" del indicador.

"Hay que recordar, sin embargo, que los precios del aceite de oliva, como los de otros productos agrarios, son muy volátiles y que, mientras hace apenas dos años el litro de aceite se le pagaba al agricultor por encima de los nueve euros, en algún momento casi a 10, ahora estamos en algo más de cuatro euros", constata Rafael Pico Acevedo, director general de Asoliva, la organización que agrupa a la industria y el comercio exportador de aceite de oliva.

Gráfico que muestra la evolución del precio en origen del aceite de oliva.

Pico Acevedo no se atreve a hacer una proyección sobre cómo evolucionará este importe en los próximos meses, entre otras razones, argumenta, porque la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha solicitado a la asociación que él dirige que se abstenga de realizar pronósticos o estimaciones para no influir en las empresas en un tema que hasta hace solo unos meses era tan delicado. Pero sí destaca que con una cosecha similar a la de la campaña pasada, no debería haber grandes sorpresas en el sector. "Quedan unas 300.000 toneladas todavía por recoger, lo que indica que las previsiones iniciales se van a cumplir", señala el director general de Asoliva.

Ligera rebaja en febrero, según Facua

Y aunque la tendencia, tanto en los mercados de origen como en las estadísticas con las que se elabora el IPC, indica que el aceite de oliva lleva unos meses volviendo a subir de precio, la asociación de consumidores Facua, que elabora su propio estudio sobre los precios de los alimentos en España, ha informado esta semana de que, en contra de lo que parece, el precio medio de la botella de un litro de aceite de oliva virgen extra ha experimentado un leve descenso del 0,67% en febrero respecto a enero.

En algunos supermercados, como Alcampo, la botella de Hojiblanca Coosur se ha rebajado hasta un 24,97%, hasta los 5,98 euros, y, en Carrefour, el aceite marca Oleoestepa cuesta 9,05 euros, un 4,23% menos que el mes anterior. Entre las subidas (que también las ha habido), Facua destaca el 13,62% de incremento en Alcampo del virgen extra de Carbonell, hasta los 8,26 euros. El rango de precios entre los 27 productos analizados por la organización oscila de los 4,95 euros de las marcas blancas de Mercadona, Carrefour, Hipercor y Eroski hasta los 9,19 euros que cuesta el litro de Oleoestepa en la filial de El Corte Inglés.

Suscríbete para seguir leyendo