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Argentina y México lastran sus cifras

Molins cierra 2025 con un beneficio neto de 185 millones, un 1% más

La compañía cementera catalana eleva un 8% la facturación en términos comparables, mantiene el Ebitda en 356 millones y propone un dividendo de 0,98 euros por acción tras invertir 170 millones en 2025

Un camión de la empresa Molins.

Un camión de la empresa Molins. / EPC

Pablo Gallén

Pablo Gallén

Madrid
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La cementera catalana Molins cerró 2025 con un beneficio neto de 185 millones de euros, un 1% más que en 2024, en un ejercicio que la compañía enmarca en un entorno internacional “complejo”, con incertidumbre financiera, geopolítica y mercados exigentes, según ha comunicado este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La cifra de negocio ascendió a 1.368 millones de euros y creció un 8% en términos comparables, calculado a tipos de cambio constantes y con el mismo perímetro de consolidación. La empresa atribuye este avance a la gestión de precios, al impulso de su cartera de proyectos de soluciones prefabricadas y a la integración de nuevas adquisiciones en Portugal y el sureste de Europa, factores que compensaron el efecto adverso de las divisas, especialmente en Argentina y México.

El resultado bruto de explotación (ebitda) de la cementera se situó en 356 millones de euros, en línea con el registrado en 2024. En términos comparables, la mejora fue del 10%, mientras que el margen ebitda se mantuvo estable en el 26,1%.

En materia de retribución al accionista, el consejo de administración propondrá un dividendo de 0,98 euros por acción, lo que equivale a un ‘pay-out’ del 35%. La propuesta incluye un dividendo complementario de 0,43 euros por título, previsto para julio.

El consejero delegado, Marcos Cela, destacó que la empresa ha vuelto a registrar “resultados sólidos” y subrayó que en 2025 se culminó la apuesta por el crecimiento en todas las áreas de negocio. En ese sentido, recordó operaciones como la compra de Concremat y Baupartner, con las que Molins impulsa la nueva fábrica industrializada en el centro de España y refuerza la planta de soluciones para la construcción de Quer, además de avanzar en la hoja de ruta que contempla la apertura de una nueva fábrica en 2030.

En cuanto a inversiones, la compañía destinó 170 millones de euros durante el ejercicio, un 74% más que un año antes. Del total, el 40% se dedicó a inversiones de continuidad —sostenibilidad, digitalización y eficiencia— y el resto a proyectos de crecimiento. Molins añadió que el ejercicio se saldó con una “sólida generación de liquidez”, que elevó la tesorería hasta los 94 millones de euros.

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