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El 91,5% de los ingresos vienen de centros de datos

Nvidia supera previsiones al disparar su ingresos un 73% y disipa los temores de una burbuja en la IA

El líder de los Siete Magníficos prevé ingresos de 78.000 millones, muy por encima de las estimaciones de los analistas

El CEO de Nvidia, Jensen Huang, durante la presentación en CES 2025.

El CEO de Nvidia, Jensen Huang, durante la presentación en CES 2025. / NVIDIA

Monique Zamora Vigneault

Monique Zamora Vigneault

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Todos los ojos estaban puestas en Nvidia —la compañía que se ha convertido en el termómetro global del rendimiento de la inteligencia artificial (IA)— para descartar o confirmar si los temores del mercado sobre el gasto de las tecnológicas tiene alguna base. Nvidia ha enfriado estos miedos tras superar las expectativas altísimas del mercado otro año más: los ingresos se situaron en los 68.127 millones de dólares (57.676 millones de euros). Esta reacción ha evaporado las dudas en Wall Street: los títulos de la tecnológica se dispararon un 5% tras el cierre del mercado.

Además, el balance arroja una tendencia creciente: los ingresos derivados por los centros de datos ahora son el 91,5% de la rentabilidad de Nvidia. El segmento de infraestructuras de datos fue responsable por unos 62.300 millones de dólares (52.759 millones de euros). Esto incluye sus modelos de la gama H100, superprocesadores especiales que gigantes como Google, OpenAI o Meta usan para entrenar su IA. Dentro de este segmento también están los chips Blackwell, capaz de realizar cálculos de forma veloz, también usada para entrenar sistemas de IA. El grupo logró aumentar los ingresos de centros de datos un 13% tras la irrupción de ChatGPT.

Nvidia ha evaporado los temores de una burbuja en el mercado de la IA en un momento que el mercado ha vuelto a exigir más: los analistas buscaban ingresos de 66.000 millones de dólares (55.903 millones de euros), ventas de 72.000 millones de dólares (60.985 millones de euros) y un beneficio ajustado equivalente a 1,53 dólares por título. La compañía más valiosa del mundo se ha visto bajo la lupa de Wall Street junto al resto de los Siete Magníficos (Amazon, Alphabet, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla), a medida que crecen los temores acerca del gasto de capital de estos gigantes en su hardware y software.

El segmento de videojuegos se contrae

El viaje de Nvidia en apenas tres años ha sido eufórica. En 2023, la compañía con su reconocible logotipo del ojo verde era un referente para los llamados 'gamers' y era conocida principalmente por sus costosas tarjetas gráficas que potenciaban el rendimiento de los últimos videojuegos. En ese periodo, la compañía no estaba en el foco de una guerra comercial entre Washington y Pekín y tampoco lideraba las promesas tecnológicas del mundo.

Y en tan solo cinco años, Nvidia ha pasado de ser una empresa nicho del sector de videojuegos, a encabezar un rally imparable del 1.337%. Ahora, los resultados muestran que el segmento de los videojuegos solo forma un 5,5% del total del negocio, con 3.700 millones de dólares en ingresos (3.132 millones de euros).

Colette Kress, la directora de finanzas de Nvidia, ha explicado en la llamada con inversores que la compañía descarta problemas de suministro. "Esperamos un crecimiento secuencial de los ingresos a lo largo del año 2026, superando lo que se incluyó en la oportunidad de ingresos de 500.000 millones de Blackwell y Rubin. Creemos que contamos con compromisos de inventario y suministro para hacer frente a la demanda futura, incluidos los envíos que se extienden hasta el año 2027", ha afirmado.

Más analistas temen por el gasto

La presentación de los resultados se ha convertido en un evento capaz de producir grandes temblores en Wall Street, con réplicas en el índice Nasdaq o S&P 500. Esta ocasión no es nada distinta: el mercado de opciones se está preparando para una oscilación brusca de las acciones de Nvidia del 5% en cualquier dirección tras la publicación de los resultados.

A lo largo de los años, los analistas han ido dejando el listón más y más alto para Nvidia. En las semanas previas a conocer el balance de la empresa, la compañía sufrió un golpe bursátil el 10% ante dudas del mercado que su estrella pueda seguir batiendo los récords. Y ahora, las previsiones de los analistas han perdido algo de optimismo con respecto al consenso hace tres años. JoAnne Feeney, socia y gestora de carteras de Advisors Capital Management, ve más riesgos en el balance.

"Los riesgos claramente han aumentado", explicó a la agencia Bloomberg. De igual modo, Hardika Singh, de Fundstrat Global Advisors, tampoco espera la misma reacción alucinante del mercado esta vuelta. "Tampoco espero demasiados fuegos artificiales esta vez si nos basamos en los movimientos anteriores tras la publicación de los resultados", escribió.

Entre otras dudas, destaca China. La compañía ha alertado que no prevé ingresos en su segmento de centros de datos desde China, uno de sus principales mercados. Nvidia se ha visto en fuego cruzado de la guerra comercial en los últimos años y requiere distintos permisos para importar sus componentes a Pekín.

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