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Incapacidad temporal

Catalunya estudia que los médicos de urgencias hospitalarias puedan dar la baja y el trabajador no tenga que ir luego al CAP

La Generalitat pacta con patronales y sindicatos nuevas vías para tratar de descongestionar los CAP y derivar parte del papeleo a los facultativos de los hospitales si el paciente es ingresado

Salut defiende que incentivar a los CAP para que las bajas laborales no se alarguen reducirá la espera en pruebas diagnósticas

Las bajas laborales por salud mental se disparan y se alargan hasta casi los 100 días de media

Ambulancia del SEM en una imagen de archivo

Ambulancia del SEM en una imagen de archivo / David Zorrakino - Europa Press / Europa Press

Barcelona
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La conselleria de Salut estudia que los médicos de urgencias hospitalarias puedan emitir un parte de baja a un trabajador ante cuidados menores. La Generalitat estudia cambios en los protocolos de emisión de los partes de incapacidad temporal, con el objetivo de restar carga burocrática a los centros de atención primaria (CAP). Así lo ha pactado con patronales y sindicatos, en el marco del pacto presupuestario rubricado este pasado lunes en el Palau de la Generalitat. La medida espera ahorrar trámites a los trabajadores y restar incertidumbre a las empresas, mientras que puede derivar en un aumento de la carga burocrática para los facultativos de los hospitales.

“Se continuará avanzando en el proyecto de mejora de las incapacidades temporales (IT) que tiene como objetivos una mejora de todo el proceso de atención a la IT, automatizando las tareas y permitiendo una reducción de la burocracia. Entre estas acciones, se prevé un incremento de las situaciones en las que es posible la prescripción de la IT desde el hospital”, recoge el acuerdo firmado entre Salvador Illa y los máximos representantes de los agentes sociales. "Es un tema en marcha", reconocen a este medio fuentes de la conselleria, si bien rehúsan dar más detalles sobre la entrada en vigor o el alcance del mismo.

El cambio que prepara Salut busca simplificar trámites a los pacientes y restar papeleo a los médicos de los CAP, a expensas de los facultativos de los hospitales. El nuevo esquema permitiría que si una persona tiene que ir a urgencias de un hospital por una indisposición o accidente, desde el propio hospital podrían tramitarle la baja. Actualmente, esa misma persona va a urgencias y si queda hospitalizado por una intervención grave le pueden dar la baja. Pero si la atención es menor, por ejemplo, se rompe un brazo pero le mandan a casa el mismo día, luego debe ir a su CAP para que le tramiten la baja con efecto retroactivo.

La aplicación oficial de ‘La Meva Salut’ ya permite tramitar la incapacidad temporal en remoto, si todas las partes disponen de la documentación actualizada. No obstante, fuentes consultadas explican que no siempre el médico de cabecera recibe de manera inmediata toda la información para acreditar la baja o el trabajador logra tramitarla a través del aplicativo. En muchos casos, es la familia o allegados del paciente, por delegación, los que acaban yendo al CAP a pedir que le tramiten la baja. Todo ello redunda en más tiempo de espera para efectuar el papeleo y una cierta incertidumbre desde la empresa del empleado, que puede estar un tiempo sin saber exactamente si el mismo está de baja o cual es el motivo oficial de su ausencia.

Coto al incremento de bajas

La Generalitat está tratando de activar distintos mecanismos para atajar el aumento progresivo del número y duración de las incapacidades temporales. Una tendencia que se traduce en problemas de salud para los trabajadores, problemas de gestión para las empresas y un creciente coste para las arcas públicas. No en vano, el número de incapacidades temporales se ha prácticamente doblado en Catalunya en los últimos 10 años, alimentado por el auge de los casos de salud mental y el tapón de las listas de espera. En 2024, últimos datos disponibles de un ejercicio completo, la Seguridad Social registró un total de 2,3 millones de partes de baja.

Gráfico que muestra la evolución de las bajas laborales en Catalunya.

La consellera de Salut, Olga Pané, ha puesto encima de la mesa varias medidas en lo que va de legislatura para tratar de atajar este fenómeno, generando varias polémicas por el camino. La primera fue dar pluses a los médicos que dieran de alta pacientes, algo que acabó retirando por la fuerte contestación social que generó. En 2013, la justicia ya consideró ilegal dicha práctica. A finales de 2025, tal como avanzó EL PERIÓDICO, empezó a colgar carteles por los centros de atención primaria pidiendo a los catalanes que hicieran un “uso responsable” de la baja laboral. Y, más recientemente, planteó dar más presupuesto a los centros de atención primaria que acortaran la duración de las bajas musculoesqueléticas y de salud mental.

Esta última medida ha levantado también bastante contestación social y desde ERC, Comuns y CUP reclamaron retirarla. La líder de los Comuns, Jèssica Albiach, afirmó que tenía el compromiso del president del Govern, Salvador Illa, “ningún médico ni ningún CAP verá condicionadas sus condiciones económicas por el número y duración de las bajas y que siempre prevalecerán los criterios profesionales”. No obstante, Salut por el momento no ha retirado el plan que contiene, entre otros, esa propuesta de incentivos a los CAP que acorten bajas.

Consensuado con los agentes sociales

El cambio en el protocolo de las bajas hospitalarias es fruto del acuerdo entre las patronales y sindicatos más representativos de Catalunya. Acuerdo mediante el que el Govern también se compromete a invertir un mínimo de 3.878 millones de euros al circuito de atención primaria y que dicha inversión represente al menos un cuarto de la inversión total en sanidad. Ello busca, entre otros, descongestionar las listas de espera, uno de los motivos detectados que cronifica parte de las bajas, ya que muchos trabajadores tardan más en recuperarse porque la sanidad tarda en programarles pruebas o intervenciones.

Que los trabajadores puedan recibir la baja en los hospitales lo avalan CCOO y UGT, ya que entienden que facilitará la vida de los trabajadores enfermos sin comprometer en ningún caso su recuperación. Así como las patronales, especialmente lo han trabajado desde Pimec, que recientemente ha redoblado sus campañas para tratar de atajar las ausencias de empleados por motivos médicos. "Es una manera de optimizar el tránsito de personas en los centros de atención primaria y minimizar su congestión", explica el secretario general de Pimec, Josep Ginesta.

No obstante, dicha medida no se ha consensuado con toda la comunidad médica catalana. La presidenta de la Societat Catalana de Medicina d'Urgències i d'Emergències, Mireia Puig, afirma que desde su organización no tienen “ninguna noticia ni del contenido ni de los beneficios potenciales de la propuesta. Tampoco se nos ha pedido opinión sobre posibles bondades o inconvenientes de esta iniciativa”.

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