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Observatorio de Innovación en el Gran Consumo

Las empresas calculan que el lanzamiento de un producto innovador les aporta entre un 20% y un 39% a la cifra de negocio

La inversión de las empresas en I+D+i creció un 9% el año pasado hasta alcanzar un récord de 1.411 millones de euros

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Foto de familia de los premiados este año por el Observatorio de Innovación en Gran Consumo del Institut Cerdà.

Foto de familia de los premiados este año por el Observatorio de Innovación en Gran Consumo del Institut Cerdà. / Institut Cerdà

María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
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Entre el 20% y el 39% de la cifra de negocio de las empresas españolas que lanzaron nuevos productos en 2024 se puede atribuir, precisamente, al impacto que tuvieron estas novedades, frente al 14% que se estimaba en 2018, según los cálculos del Observatorio de Innovación en el Gran Consumo, que incluye la alimentación y las bebidas, los productos de higiene y cuidado personal, la limpieza del hogar y las mascotas. El organismo lleva nueve ediciones analizando cómo avanzan las firmas del sector en España en I+D+i, desde la distribución hasta el campo, "e incluso hasta la misma semilla", subraya Miguel Hernández, director general del Institut Cerdà, la institución promotora de la investigación. El último informe del organismo destaca que el año pasado destinaron un total de 1.411 millones de euros a innovación, un 9% más que en 2024, tras descontar el efecto de la inflación.

La industria concentra el mayor volumen de inversión con 787 millones de euros, seguida de la distribución con 444 millones y, por último, el sector agrario con 180 millones. En su conjunto, además, estas cifras muestran un crecimiento de la inversión en innovación, ya que en conjunto suponen un desembolso un 17% superior al del año anterior. "Es, sin duda, una evolución positiva, aunque sabemos que podría hacerse más", señala Hernández en conversación con este diario. Y es que, aunque la inversión en I+D (la que no incluye el tercer paso, la innovación propiamente dicha) alcanzó también un máximo con 480 millones de euros, un 5,7% por encima del año anterior, el nivel en España es todavía inferior al de los países líderes en esta materia, como Países Bajos, Bélgica o Alemania, un hecho que, según el estudio, se explica por el tejido empresarial español, con un peso muy elevado de pymes.

Uno de los problemas con que se encuentran estas pequeñas y medianas compañías a la hora de investigar, desarrollar e innovar es el acceso a la financiación pública. A pesar de ser un sector estratégico, el peso de los fondos públicos es inferior al 6,4%, y las empresas mencionan los requisitos difíciles de cumplir (42%) y la falta de tiempo (28%) como barreras principales para acceder a ayudas. "Hay que precisar, no obstante, que entre el 58% y el 85% de las compañías que innovaron el año pasado usaron la financiación pública como catalizador, es decir como una primera inversión para iniciar la investigación posterior", matiz del director general del Institut Cerdà.

Cambio cultural

El mayor freno interno a la hora de decidir si invertir o no invertir es el enfoque a resultados inmediatos (47%) y la aversión al riesgo (40%), según las conclusiones del Observatorio. Esto explica por qué el foco de la innovación se está desplazando del producto hacia la eficiencia operativa y la tecnología (o lo que es lo mismo, los procesos), buscando retornos más rápidos en un entorno de márgenes tensionados. "Hay que ayudar a esas empresas y trabajar para que incorporen la innovación como parte de sus planes de crecimiento, porque, entre otras cosas, tiene incluso un efecto positivo en la productividad", asegura Hernández.

El estudio hace énfasis del fuerte crecimiento de las empresas que reconocen innovar, que han pasado de ser alrededor de un tercio en 2018 hasta superar el 60% en 2025, de las que entre el 23% y el 34% aseguran hacerlo de manera continua. A varias de ellas, se les ha premiado este año por sus aportaciones, tanto desde el punto de vista ambiental o de la cohesión territorial como de contribución a la salud y la mejora de la calidad de vida de los consumidores.

Así, por ejemplo, de entre la veintena de empresas galardonadas este año, destacan los tanques de acero inoxidable de Parcitank, que ha diseñado un sistema de agricultura vertical, y el sistema integrado que combina genética y herramientas agronómicas digitales para incrementar el rendimiento del maíz de Preceon, filial de Bayer. También figuran las cucharillas comestibles de Mahou San Miguel o el detergente de Skip que permite hacer ciclos más cortos en las lavadoras.

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