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Patronal

Foment carga contra limitar la compra de vivienda para especular: "Es una medida filocomunista"

Sánchez Llibre acusa a Illa de dañar la imagen de Catalunya con su pacto con los Comuns para los presupuestos

Los grandes tenedores solo podrán comprar edificios para alquiler asequible y no para especular en Catalunya

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa (izquierda), y el presidente de Foment del Treball Josep Sánchez Llibre (derecha), en un acto en el Palau.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa (izquierda), y el presidente de Foment del Treball Josep Sánchez Llibre (derecha), en un acto en el Palau. / Ferran Nadeu / EPC

Gabriel Ubieto

Gabriel Ubieto

Barcelona
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El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha calificado de medida "filocomunista" y que "atenta contra la propiedad privada" el acuerdo entre el PSC y Comuns para limitar que los grandes propietarios compren bloques de vivienda para especular. La medida no ha contentado por tibia a varias asociaciones o expertos pro vivienda, como el Sindicat de Llogateres, y ha enardecido, por excesiva, a las patronales y entidades inmobiliarias.

La que se ha expresado con más contundencia en contra ha sido Foment. La histórica patronal catalana ha reprochado a Salvador Illa que está "interviniendo continuamente el mercado" y le ha acusado de "dañar" la imagen de Catalunya en el exterior.

Las relaciones entre Sánchez Llibre e Illa se han ido tensando durante los últimos meses. Por un lado, en Palau sentó muy mal el comunicado de Foment sobre el acuerdo entre el Gobierno y ERC para un nuevo acuerdo de financiación autonómica, que los empresarios tacharon de "claramente insuficiente". Pero ese desgaste se viene cocinando fruto de los acuerdos que ha ido cerrando el president con los Comuns para poder ir sumando mayorías en el Parlament.

La patronal ya saltó, por ejemplo, cuando Illa acordó limitar el aquiler de temporada y el último choque ha sido a raíz del pacto para unos nuevos presupuestos de la Generalitat, que incluye un veto a la compra en zonas tensionadas si dicha adquisición no está destinada para vivir o para alquiler social. "Esos planteamientos de decrecimiento económico no le hacen nada bien al Govern del señor Salvador Illa", ha afirmado el patrono este viernes en una entrevista en 'Catalunya Ràdio'.

"Ataque a la propiedad privada"

El Govern de Illa trata de minimizar con su acuerdo con los Comuns la crisis habitacional que sufre una parte significativa de la población catalana. Un 11% de la población reconoce sufrir retrasos en el pago de su alquiler o hipoteca porque no gana lo suficiente para pagar los precios que le reclama el mercado, según los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida. En el caso de los menores de 30 años, dicho porcentaje se eleva hasta el 15%.

Si bien organismos como el Banco de España no recomiendan destinar más de un 30% de las rentas de un hogar al pago de la vivienda habitual, los actuales precios de alquiler obligan a muchas familias a excederlo. El salario medio en Catalunya se sitúa en 2.394 euros brutos al mes y un alquiler en Barcelona alcanza los 1.111 euros mensuales, un 46% de esa cifra.

Una crisis que también afecta aquellas personas que pretenden comprarse una casa. Según datos de Caixabank Research, una familia promedio debe destinar, de media, sus sueldos íntegros durante 13,5 años para costearse un piso en Barcelona.

Sánchez Llibre ha criticado que Illa, con medidas como la pactada con los Comuns, "atenta contra la propiedad privada", está "interviniendo el mercado continuamente" y ha considerado que ello no contribuirá que más caseros destinen vivienda a alquiler y ello baje los precios, sino al contrario. "Cada vez se construirán menos viviendas", ha afirmado.

En esa misma línea se manifestó el Cercle d'Economia manifestó en una rueda de prensa este pasado jueves. A falta de analizar la letra pequeña del acuerdo, la entidad presidida por Teresa Garcia-Milà afirmó que "poner muchas restricciones al mercado de la vivienda seguramente no ayuda a que haya una mayor oferta".

"Es de dudosa legalidad hacer algo así, propio del derecho civil a través de la normativa urbanística", considera el presidente de la Associació de Promotors Constructors de Catalunya, Carles Sala. "Es una vuelta de tuerca más, cada vez encontramos menos actores que quieran invertir en el mercado residencial de Catalunya. No creo que ayude a disponer de más vivienda en el mercado", añade. En 2025, se registraron un total de 3.472 millones de euros de inversión inmobiliaria en Catalunya, un 41% más que el año anterior y consolidando el tercer mejor registro histórico de la serie recopilada por la consultora CBRE.

Los inquilinos la ven insuficiente

Asociaciones pro vivienda como el Sindicat de Llogateres han alertado que la medida seguirá amparando prácticas como el 'flipping inmobiliario', que consiste en comprar un edificio, expulsar a los vecinos que habitan en el mismo y volver a venderlo rápidamente a otro gran propietario a un precio mayor. También han criticado que no limita la compra especulativa a aquellas personas que tienen cuatro o menos pisos y que requerirá de la implicación activa de los ayuntamientos para ser mínimamente efectiva, entre otros.

El acuerdo final entre Govern y Comuns ha desagradado incluso a uno de los juristas encargado de los informes preliminares de los que se valió el Executiu para sondear la viabilidad de la medida. "Desde mi punto de vista, no elimina la especulación, sino que la pospone", ha considerado Pablo Feu, en una entrevista en 'eldiario.es'.

El Institut de Recerca Urbana de Barcelona (IDRA) se ha expresado en esa misma línea a través de un comunicado y ha alertado que la norma no impide que un gran propietario compre viviendas, las mantenga vacías durante un tiempo y así "genere escasez e infle los precios".

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