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Mercado laboral

Trabajadores despedidos de las obras del Camp Nou se acogerán a la regularización de migrantes: "Queremos seguir trabajando en Barcelona"

Un grupo de técnicos cualificados de origen turco han perdido su permiso de trabajo una vez que la subcontrata para la que operaban prescindió de ellos a medida que avanzaban las obras

Trabajadores de subcontratas del Camp Nou acampan frente a las obras para protestar contra sus despidos

El testimonio de los trabajadores turcos del Camp Nou

El testimonio de los trabajadores turcos del Camp Nou / Manu Mitru / Patricio Ortiz

Gabriel Ubieto

Gabriel Ubieto

Barcelona
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"¿Sabes lo que es estar trabajando 10, 12 o hasta 16 horas al día y luego volver dormir a una litera, en una habitación compartida con 10 personas más? Así no se puede descansar ni son condiciones dignas. Ya tengo una edad para volver a estar como en el servicio militar… ¡Yo ya cumplí con la patria!", afirma Erhan, trabajador de la construcción venido desde Turquía y que durante los dos últimos años ha estado edificando el nuevo Camp Nou.

“Ellos no saben lo que es el servicio militar, aquí no lo hacen”, intercede Irfan, soldador de la misma cuadrilla que Erhan, mientras el Chat GPT procesa y traduce las palabras de su compañero. Se sorprenden al saber que desde 2001 en España ya no es obligatoria la 'mili', un tránsito habitual todavía en muchos países. Erhan e Irfan forman parte de una cuadrilla de operarios especializados en trabajos con metal, altamente cualificados y que han estado montando las gradas y estructura del nuevo estadio blaugrana. Durante los casi dos años que llevan en la capital catalana se han hospedado en un hostal en Vallvidrera, donde les ubicó la Ramstar, la empresa que les trajo desde Turquía.

Entrevista con trabajadores despedidos del Camp Nou que pedirán la regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno.

Entrevista con trabajadores despedidos del Camp Nou que pedirán la regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno. / MANU MITRU / EPC

A los pies del Camp Nou, admiran con orgullo el estado actual de las obras, ya avanzado y con una forma claramente reconocible que en breve permitirá recuperar gran parte del aforo de un campo en el que hace ya unos meses ha vuelto a rodar el balón ante miles de espectadores. "Creemos que hemos hecho un trabajo muy bueno aquí. Somos profesionales cualificados", afirma Erham.

Mientras pronuncia estas frases, varios de sus compañeros -Orhan, montador de acero y natural de Diyarbakır, Ismail, soldador venido desde Zonguldak o Ferdi, operario nacido en Ankara- saludan a un grupo de obreros que sale por una de las puertas del estadio, casco en mano y peto a la vista, una vez han finalizado su jornada. Hace un mes esos trabajadores podían haber sido ellos.

La empresa para la que trabajaban, Ramstar, una de las decenas de subcontratas que operan en el Camp Nou, les despidió alegando que "dado que los trabajos requeridos dentro del alcance de Ramstar ya se han completado en gran medida, la empresa ya no necesita el mismo nivel de personal. Por esta razón, fue necesaria una reducción de plantilla. [...] La finalización de sus contratos se realizó conforme a los plazos contractuales acordados", según explican desde Limak, la constructora y responsable de la obra.

Si no firmábamos la renuncia nos dejaban en la calle sin indemnización y pendientes de cobrar tres nóminas

“Llevamos casi dos años trabajando muy duro, con sueldos de 1.600 euros al mes. Es poco y por eso la gente aceptaba hacer horas extra y las jornadas se te iban a las 10, 12, 14 o incluso 16 horas diarias. Nuestro trabajo es exigente, peligroso y siempre estábamos bajo presión para acabar cuanto antes la obra… Y después de todo este camino tan largo y arduo, nos dijeron que ya no éramos necesarios y que si no firmábamos la renuncia nos dejaban en la calle sin indemnización y pendientes de cobrar tres nóminas”, cuentan.

Sin dinero que mandar a casa

Las obras del Camp Nou avanzan tras más de dos años de trabajos, entran en una nueva fase y varias empresas han ido cesando a su personal. El flujo de dinero que estos ganaban para luego mandar a sus familias a Turquía -o al país de origen de donde procedieran- se corta y los damnificados tratan de buscarse la vida para seguir manteniendo a los suyos. “La empresa no nos dijo cuánto duraría el trabajo, nos hicieron firmar los contratos sin ni poder leerlos y cuando ya no nos necesitaba, nos despidió”, afirman.

Estos trabajadores han denunciado a Ramstar ante la Inspección de Trabajo por considerar que los trajo desde Turquía sin las autorizaciones perceptivas. La autoridad laboral está todavía pendiente de resolver su expediente. “Los trabajadores de Ramstar, empresa subcontratada por Limak, que han estado trabajando en el proyecto cuentan con los permisos de trabajo requeridos”, replican desde la constructora, a preguntas de este medio.

Entrevista con trabajadores despedidos del Camp Nou que pedirán la regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno.

Entrevista con trabajadores despedidos del Camp Nou que pedirán la regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno. / MANU MITRU / EPC

No son los primeros en pasar por una situación similar. En el caso de otra subcontrata turca, Extreme Works, la Generalitat le impuso un millón de euros de sanción por emplear sin los permisos en regla a 79 trabajadores. En ambos casos, el sindicato CCOO está asesorando a los denunciantes y parte de los obreros de Extreme Works han logrado regularizar ya su situación administrativa.

Los despedidos por Ramstar, mientras tanto, están de ‘irregulares’, atrapados entre la opción de regresar a sus casas sin las pagas prometidas o quedarse y postular a la regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno y que pretende abrir la puerta del mercado laboral formal a más de 800.000 personas en toda España.

Entrevista con trabajadores despedidos del Camp Nou que pedirán la regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno.

Entrevista con trabajadores despedidos del Camp Nou que pedirán la regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno. / MANU MITRU / EPC

Un perfil como el suyo va muy cotizado entre las compañías de la construcción y la patronal del gremio ya se ha mostrado plenamente favorable al anuncio del Gobierno. “Hace tiempo que venimos reivindicando una medida como esta. La regularización es la vía más eficiente porque es gente que ya está aquí y está integrada", afirmaba recientemente el presidente de la patronal de la construcción (CNC), Pedro Fernández Alén, preguntado por este medio al respecto.

Esta cuadrilla de obreros aguarda inquieta a que arranque el proceso de regularización. El Ejecutivo todavía debe comunicar más detalles del mismo, si bien de momento los pocos requisitos que ha publicado –estar en España a 31 de diciembre de 2025, llevar al menos cinco meses en el país y no tener antecedentes penales- los cumplen los entrevistados para este reportaje. La Seguridad Social ha avanzado que hasta, como pronto, principios de abril, no comenzará el proceso.

El tiempo corre en contra de estos trabajadores, pues el mes que viene deberán abandonar las literas del hostal donde han estado viviendo los últimos dos años. La empresa era quien hasta ahora costeaba el lecho y ellos temen no disponer de los recursos suficientes para, sin poder trabajar, aguantar varios meses más hasta que puedan regularizarse.

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