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Periodo regulatorio 2027-2031

Aena propone subir las tarifas un 3,8% anual y las aerolíneas defienden bajarlas un 4,9%

El gestor semipúblico augura un crecimiento del tráfico aéreo hasta los 347 millones en 2031 y las compañías lo elevan a 401 millones

La ola de inversiones de Aena anticipa una subida de las tarifas aeroportuarias a partir de 2027

El presidente de AENA, Maurici Lucena.

El presidente de AENA, Maurici Lucena. / Jesús Hellín - Europa Press - Archivo

Sara Ledo

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Madrid
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Después de meses de especulación, tras el anuncio de unas históricas inversiones de 13.000 millones de euros para el periodo 2027-2031, de las cuales casi 10.000 millones corresponden a la actividad aeronáutica, Aena propone una subida anual media de las tarifas aeroportuarias del 3,8%. La subida se traduce en 43 céntimos más al año por pasajero, aunque el incremento definitivo en cada aeropuerto depende de su tamaño.

Las aerolíneas han criticado el anuncio de Aena. La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) defienden una bajada anual del 4,9%, mientras grandes compañías como Ryanair, muy crítica con Aena, ha calificado la propuesta de "ridícula" y ha pedido a la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) y al Ministerio de Transportes que la rechace.

"Moldear los aeropuertos españoles del futuro, imprescindibles para la movilidad de los españoles, dice Aena que cuesta el módico precio de 43 céntimos más. Eso es de lo que estamos hablando y no de otras cosas", ha contestado el presidente de Aena, Maurici Lucena, este miércoles. El directivo ha defendido que esa actualización implica que las tarifas aeroportuarias españolas seguirán siendo "de las más competitivas de Europa y en los aeropuertos medianos y grandes serán incluso las más baratas, frente a aeródromos como Heathrow (Londres), Orly (París) y Charles de Gaulle (París)".

El Consejo de Administración de la compañía aprobó este martes su propuesta de Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) 2027-2031, que es el documento en el que el gestor aeroportuario recoge la planificación para los próximos años, con la lista de actuaciones que se llevarán a cabo en los distintos aeródromos españoles, las previsiones de demanda y las tarifas aeroportuarias con las que la compañía financia sus inversiones, entre otras cuestiones.

Las tarifas aéreas son la cuantía que Aena cobra a las aerolíneas por usar sus terminales, pistas, pasarelas, estacionamiento de aviones, servicios de seguridad o servicios de 'handling' y que estas repercuten en los precios de los billetes de avión. Tras la salida a Bolsa de Aena, en 2015, el Gobierno estableció un esquema transitorio de diez años en los que no se podían hacer inversiones superiores a los 450 millones de euros al año ni subir las tarifas para evitar sobreinversiones.

Pero ese periodo transitorio finalizó el año pasado y "coincide con la necesaria evolución hacia un ciclo de mucha más inversión". "Si cuadruplicas tu esfuerzo inversor promedio es normal que eso tenga una traducción en las tarifas aeroportuarias", ha afirmado Maurici Lucena. Aena ya anunció un incremento de las tarifas del 6,5% para este 2026, hasta una media de 10,52 euros (tras aplicar el ajuste de precios, calidad y pasajeros reales alcanza los 11,03 euros), y ahora establece una senda de crecimiento del 3,8% de media anual para los cinco años siguientes, lo que supondrá casi un alza acumulada del 16,2% en el quinquenio, hasta los 12,69 euros en 2031.

El gestor semipúblico (el 51% de su capital está en manos del Estado) defiende el aumento como la única manera de acometer las inversiones previstas, necesarias para "incrementar el tamaño" de las instalaciones aeroportuarias, que en muchos casos están al límite de su capacidad. Pero las aerolíneas consideran que Aena puede acometer esas inversiones sin necesidad de incrementarles los costes. La Asociación de Líneas Aéreas (ALA), que integra a Iberia, Air Europa e Easyjet, entre otras, sostiene que la cifra propuesta por Aena es resultado de una "subestimación del tráfico y una sobreestimación de los costes de capital y operativos", que son los dos valores que se utilizan para calcular las tarifas.

Tráfico aéreo

La industria sitúa la previsión al alza de los viajeros en el 3,6% anual para el quinquenio, alcanzado los 401 millones de pasajeros en 2031, frente al 1,3% estimado por el gestor, que calcula 347 millones ese mismo año. Eso implica más de 25 millones más de pasajeros al final del periodo, después de alcanzar los 320 millones en 2025, que en su mayoría se dirigirán a los grandes aeródromos, que son los que están al tope de su capacidad.

Así, en el aeropuerto de Madrid Aena prevé alcanzar los 73,3 millones, cuando su capacidad nominal es de 70 millones y el año pasado cerró con 68,2 millones. En Barcelona las estimaciones apuntan a los 60,2 millones, cuando su capacidad nominal es de 55 millones y el año pasado cerró con 57,4 millones. Para ello, las aerolíneas deberán operar vuelos en horas que no son las más atractivas, según ha explicado el vicepresidente de Aena, Javier Marín.

"Cuando se oye el crecimiento de Barcelona que estiman algunas compañías aéreas nos iríamos a casi 70 millones, si eso pudiera ser así se están equivocando los ingenieros de Aena porque entonces no necesitaríamos alargar la pista ni hacer las inversiones previstas. Es imposible llegar a esa cifra sin hacer las obras del DORA III", ha advertido Marín.

Por otro lado, el retorno sobre la inversión (lo que se conoce como WACC) estimado por las aerolíneas estaría en un 6,35%, frente al 9% que propone Aena. Otro sector regulado, como la distribución de electricidad, tendrá una rentabilidad sobre su inversión en el mismo periodo del 6,58%. El gestor aeroportuario defiende que el coste de financiación en el periodo anterior fue del 6,02% cuando los tipos de interés eran negativos, mientras que ahora se sitúan en torno al 2% de media.

Obras previstas

Todas estas cifras tratan de acompañar a las inversiones previstas en el periodo, que ascienden a un total de 10.000 millones de euros, para "atender el tráfico en las próximas décadas", al mismo tiempo que se mantiene la capacidad actual, "la seguridad, los niveles de calidad y la eficiencia del sistema aeroportuario y se afianza el compromiso con la sostenibilidad".

La compañía no ha facilitado las cifras por aeropuertos, pero sí las actuaciones que realizará en cada uno de ellos. Así, entre las principales obras destaca la ampliación de la T4 y la T4 Satélite y el nuevo procesador de la T1, 2 y 3 en Madrid y las actuaciones de adecuación y mejora en la T2, la reconfiguración de la T1 y la ampliación de pista y nueva T1 Satélite en Barcelona.

También, la ampliación del área terminal en Málaga-Costa del Sol; la ampliación de la terminal en Alicante-Elche Miguel Hernández; la remodelación integral área terminal, Tenerife Sur; el desarrollo del área terminal en Valencia; la adaptación del edificio terminal a nuevas normativas en Ibiza; la adecuación del área terminal y ampliación de plataforma en Lanzarote; la ampliación de la terminal en Bilbao; el desarrollo área terminal en Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna; la adaptación del área terminal a nuevas normativas en Menorca y la renovación del Área terminal en Melilla.

En este contexto, la directora general de aeropuertos, Elena Mayoral, ha explicado que se produce un incremento de los costes regulados motivado por la aplicación de requerimientos normativos, principalmente en las áreas de mantenimiento y seguridad, la compensación de la pérdida de calidad en infraestructuras congestionadas y el refuerzo del servicio durante las obras para el mantenimiento de esta.

La propuesta de Aena será remitida a la Dirección General de Aviación Civil y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para su posterior tramitación y aprobación por el Consejo de Ministros, a más tardar el 30 de septiembre de 2026.

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