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Tras tres semanas de silencio

Pedro Sánchez achaca los problemas en Rodalies al mal tiempo y al déficit histórico de inversión

El presidente del Gobierno tarda cinco horas en referirse al servicio ferroviario en Catalunya en la comparecencia en el Congreso

"Estamos en el camino correcto, nos queda mucho, pero los recursos y la orientación son los indicados", asegura el jefe del Ejecutivo

Sánchez defiende que España tiene "uno de los mejores sistemas ferroviarios del mundo"

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia este miércoles en el Congreso de los Diputados.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia este miércoles en el Congreso de los Diputados. / José Luis Roca / EPC

Cristina Buesa

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Barcelona
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Han tenido que pasar cinco horas para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya hablado por primera vez de Rodalies. Tras tres semanas de silencio, el jefe del Ejecutivo ha dejado para su segunda intervención en la comparecencia en el Congreso de este miércoles las explicaciones sobre el caos ferroviario en Catalunya. Sánchez ha delegado todos estos días las (pocas) referencias públicas sobre el apedazado servicio durante 22 días en manos del ministro de Transportes, Óscar Puente, que a su vez ha encomendado la tarea de coordinación a su número dos, el secretario de Estado, José Antonio Santano, instalado en Barcelona desde el 3 de febrero, sin fecha de regreso.

Sánchez ha vuelto al atril casi a la una del mediodía y ha comenzado justificándose por no referirse antes a Rodalies porque la “gravedad del accidente de Adamuz” hacía que dedicara más tiempo a dar explicaciones sobre ello. Y ha arrancado su intervención explayándose sobre asuntos de política internacional. Después, ha hablado de Adamuz otra vez. Y del Yak 42, el metro de Valencia, la Dana o el accidente de Angrois. Tras todo eso, el presidente, por fin, cuando ya había pasado más de una hora, se ha referido a Rodalies para asegurar que los problemas responden a las inclemencias meteorológicas y a la falta histórica de inversión, de la que ha responsabilizado al PP.

Óscar Puente y Grande-Marlaska. Comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, mira el móvil durante la comparecencia del presidente del Gobierno, este miércoles. / José Luis Roca

"Cicatrices" difíciles de subsanar

El presidente del Gobierno ha recordado que el Gobierno del PP solo ejecutó “un paupérrimo 10%” del plan de Rodalies 2008-2015 y que, en cambio, el que ha impulsado su ejecutivo (para el periodo 2020-2030) movilizaba 6.000 millones “y están adjudicados 4.200 millones”, unas inversiones “acordadas con el president Quim Torra y después con Pere Aragonès”. Sánchez ha justificado el mal estado de Rodalies por un “déficit inversor que deja cicatrices y que necesita mucho tiempo para poder subsanar”, aunque a renglón seguido ha apelado a la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, “no me podrá negar que en ejecutar hemos ejecutado”.

El presidente ha insistido en que su Ejecutivo aplica "compromiso, diálogo y autogobierno" en Rodalies y que prueba de ello es la constitución de la nueva empresa mixta. "Estamos en el camino correcto, nos queda mucho, pero los recursos y la orientación son los indicados", se ha mostrado convencido Sánchez, que ha insistido en que la mitad de las inversiones ferroviarias del Ministerio de Transportes se dedican a Catalunya ("Estamos dedicando mucho", ha subrayado).

Los escasos minutos que Sánchez ha dedicado al caos que se vive estas jornadas en Rodalies no han arrojado novedad alguna. Ha recordado el despliegue de 300 personas de Adif para solventar los "puntos de alto riesgo", que ha cifrado en 70 de las que 30 están resueltas.

El PP ni Vox tampoco hablan de Catalunya

La portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero, había sido la primera en solidarizarse con las “miles de personas que no llegan a trabajar o estudiar” por culpa del caos de Rodalies, algo que ni el presidente del PP, Alberto Núñez Feijoo, ni el de Vox, Santiago Abascal, habían hecho en sus intervenciones previas, centradas únicamente en Adamuz, igual que había hecho Sánchez.

Un tren lleno de pasajeros en la estación de Mataró en el primer día de huelga de Rodalies

Un tren lleno de pasajeros en la estación de Mataró en el primer día de huelga de Rodalies. / ACN

Quien ha sido igualmente olvidadizo con Rodalies ha sido el presidente de ERC en el Congreso. Más preocupado por rebatir al PP y a Vox por el tema de la inmigración, Gabriel Rufián ha gastado más de la mitad de sus 20 minutos en ello. Y, cuando ha hablado del desaguisado de los trenes en Catalunya, en la última parte de su intervención, ha sido para tildar varias veces de “mierda” la red y alertar que es responsabilidad del ministro Puente que haya perpetuado la falta de inversión en el sistema, priorizando la alta velocidad.

En cambio, la representante de Junts en la Cámara Baja, Míriam Nogueras, ha dedicado todo su discurso a Rodalies y ha insistido en compararlo con la buena gestión de Ferrocarrils de la Generalitat para a continuación insistir en la "insolvencia e incompetencia" del Gobierno de Sánchez. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha afeado al jefe del Ejecutivo español que haya acumulado tantos temas en una sola comparecencia parlamentaria, errando la estrategia.   

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