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Informe del comité científico

La investigación del ministerio sobre el origen de la peste porcina en Catalunya abre de nuevo la puerta a la hipótesis del bocadillo

Los expertos designados por el Gobierno consideran como "escenario más plausible" que el virus llegara a través de productos cárnicos contaminados o por restos de comida transportados por personas

El análisis encargado por la Generalitat descarta que el virus de la peste porcina saliera del IRTA-CReSA

La teoría del bocata: Catalunya analiza el origen del brote de peste porcina y especialistas apuntan a un residuo alimentario como posible vía de entrada

Registro policial en el laboratorio IRTA-CReSA de Cerdanyola, investigado por el origen de la peste porcina

Registro policial en el laboratorio IRTA-CReSA de Cerdanyola, investigado por el origen de la peste porcina / ZOWY VOETEN

María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
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La investigación del equipo científico designado por el Ministerio de Agricultura para averiguar cómo llegó la peste porcina africana (PPA) a Catalunya ha concluido que la introducción por la actividad humana es el origen más probable de la aparición del virus en Cerdanyola, localizado por primera vez en un jabalí hallado muerto en las inmediaciones de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). "Es el escenario considerado más plausible y coherente con la evidencia disponible", indica el informe hecho público este lunes. "La aparición aislada del foco en un entorno periurbano altamente conectado por infraestructuras viarias y ferroviarias sugiere que el virus pudo entrar a través de productos cárnicos contaminados o restos de comida transportados por personas". Esta última posibilidad enlaza con la hipótesis del bocadillo que inicialmente apuntaron algunos responsables políticos como el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, y el director general de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal, Emilio García Muro.

Las otras dos opciones con las que ha trabajado el comité científico, la liberación accidental de un laboratorio y la introducción deliberada, son más improbables, asegura el informe ministerial. Respecto a la primera, es decir que se produjera una hipotética fuga de material biológico del laboratorio que el CReSA-IRTA tiene en Bellaterra, "aunque se consideró inicialmente debido a la proximidad del centro de investigación, se descartó tras estudios genéticos independientes que no encontraron ninguna coincidencia entre el virus del brote y las cepas utilizadas en experimentos". En relación con un posible boicot o a la liberación intencionada del virus, el análisis juzga esta posibilidad como "poco coherente, ya que tales eventos suelen usar cepas bien conocidas, y el virus español presenta una estructura genómica singular con un comportamiento biológico incierto".

Los nueve miembros del comité científico también revisaron un cuarto escenario: la posibilidad de que la ruta de entrada hubiera sido la contaminación de vehículos de transporte terrestre tras tránsito internacional, o los residuos de puertos y aeropuertos, dada la proximidad de la zona afectada al Puerto de Barcelona, al Aeropuerto de Barcelona y al Aeródromo de Sabadell. "Sin embargo, la ausencia de jabalíes positivos entre estas zonas y la del brote hace que este escenario sea de baja probabilidad. Igualmente, la contaminación de vehículos de transporte terrestre resulta difícil de demostrar y de sostener sin haber causado brotes en otros países intermedios como Francia", infiere el informe.

Jabalíes y basuras

El debate sobre las vías de entrada se intensifica al considerar que el brote apareció en un entorno periurbano altamente conectado (cerca de la Universidad Autónoma de Barcelona, autopistas y redes ferroviarias. La alta movilidad internacional, incluyendo estudiantes y trabajadores extranjeros, sugiere que una introducción accidental de productos para consumo propio es una vía mucho más probable que un acto deliberado.

La estructura del territorio permite, además, que los jabalíes accedan fácilmente a contenedores de basura y áreas de pícnic, facilitando el contacto con residuos humanos contaminados. En todo caso, los expertos sugieren que el origen del brote en España responde más a una introducción puntual y accidental vinculada a la actividad humana globalizada que a una acción deliberada, basándose principalmente en que el virus detectado es una variante genética singular cuyo comportamiento epidemiológico no habría sido atractivo ni predecible para una acción intencionada

Visiblemente aliviado porque el laboratorio del CReSA haya vuelto a quedar exculpado, el conseller d'Agricultura ha destacado que "una de las conclusiones del informe es que hay que seguir investigando este virus y su comportamiento". La otra, ha subrayado Ordeig en declaraciones a TV3, es que "hemos de evitar entre todos que queden alimentos al alcance de los jabalíes".

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