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Tribunales

Declarado procedente el despido de una trabajadora de Renfe por cobrar indemnizaciones con claves ajenas

La trabajadora utilizaba claves de acceso de otros compañeros para acceder a las aplicaciones de gestión de la empresa, buscar trenes con retrasos y cobrar el dinero

Despedida sin indemnización por llegar pronto al trabajo: el juez lo considera "una falta grave"

Estación de Renfe en Girona

Estación de Renfe en Girona / MARIA GARCIA / ACN

Jordi Grífol

Jordi Grífol

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Una operadora comercial de Renfe en Sevilla urdió una compleja operativa para cobrar indebidamente cerca de 2.000 euros de indemnizaciones por retrasos usando billetes de clientes. Tras la investigación por parte de la empresa le fue notificado su despido disciplinario, que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha declarado procedente.

La empleada utilizó sin autorización claves de acceso de otros compañeros, un cuadro técnico y un trabajador de Adif, para acceder y operar en las aplicaciones de gestión de Renfe "Cópernico" y "MOL". Una vez dentro, buscaba trenes con retraso, filtraba los billetes pagados en metálico y esperaba 50 días para asegurarse que el cliente real no reclamaba la indemnización por retraso. Así, imprimía el billete y cobraba el dinero.

Mismo patrón

La Jefatura de Terminales de Andalucía Occidental inició una investigación el 27 de enero de 2020 al recibir un dosier con las indemnizaciones que se habían solicitado en la taquilla de la estación de Sevilla San Bernardo en el periodo comprendido entre el 3 de enero de 2020 y el 23 del mismo mes. Un total de 1.994,8 euros que respondía en su totalidad a un mismo patrón; todas las indemnizaciones se retiraban 50 días después de la fecha del viaje y por parte de la misma persona.

La empleada devolvió parte del dinero (1.746,75 euros) y envió un correo a una supervisora confesando que había accedido a Mol a través de las credenciales de un compañero tras ser conocedora de que se había iniciado una investigación y había sido expedientada. Dicha situación, alegó, le produjo una crisis de ansiedad y un intento de suicidio poco antes de su despido improcedente que decidió reclamar disconforme.

"Desesperación por deudas"

Alegó en su defensa padecer "una situación de desesperación ante la acumulación de deudas" por conductas compulsivas de compras y que sus facultades volitivas estaban afectadas. Argumentó también que su despido obedecía a su condición de hija de un dirigente sindical y que su acción ni era premeditada ni produjo ningún perjuicio a los fondos de la empresa, argumento que el Tribunal valoró de "irracional".

Así, la Sala de lo Social del TSJA ha rechazado las alegaciones de la empleada y ha declarado oportuno el despido adoptado por la empresa. La devolución y confesión de la apropiación indebida de indemnizaciones, subrayan los magistrados, no fue una actitud espontánea; pues se produjo cuando la investigación interna ya estaba en marcha. Tampoco apreciaron discriminación, ya que un responsable sindical declaró que Renfe procede de forma general al despido en supuestos de apropiación indebida.

Al tramar un método ciertamente complejo y que requería planificación, los magistrados también rechazaron el argumento de la ausencia de premeditación así como que la situación económica o mental de la trabajadora pudiera ser un eximente o atenuante, pues no acreditó ninguna afectación en el momento en que cometió los hechos.