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Jornada falseada

Juanma Lorente, abogado, advierte: "No firmes el registro de jornada con las horas que te diga tu empresa"

El experto en derecho laboral señala el riesgo de aceptar horarios impuestos por la empresa y anima a los trabajadores a reflejar siempre las jornadas reales que hacen

El abogado Juanma Lorente: “En vacaciones también te corresponden los pluses, no puedes cobrar menos

Horas extra no pagadas: guía para recuperar lo que te corresponde según el abogado Juanma Lorente

Horas extra no pagadas: guía para recuperar lo que te corresponde según el abogado Juanma Lorente / INFORMACIÓN

Patricia Páramo

Patricia Páramo

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Cada día, miles de trabajadores en España fichan su entrada y salida en el trabajo a través del registro de jornada obligatorio. Sin embargo, en muchos casos ese documento no refleja la realidad de su jornada laboral. Hay empleados que hacen muchas más horas de las que figuran en ese registro, pero que, por miedo a represalias o por presión directa, firman igualmente el parte de horario impuesto por la empresa. El temor a conflictos o incluso a perder el empleo lleva a muchos a aceptar firmar horarios que no se corresponden con el trabajo real.

Este tipo de prácticas está más extendido de lo que parece, y genera graves consecuencias a la hora de reclamar derechos. Firmar horarios falsos dificulta que el trabajador pueda exigir posteriormente el pago de horas extraordinarias o denunciar una sobrecarga laboral. El registro de jornada se convierte así en un arma de doble filo: un documento que debería proteger al trabajador, acaba funcionando como una barrera legal en su contra cuando los datos no coinciden con la realidad. Ante esta situación, el abogado laboralista Juanma Lorente es contundente: “No firmes el registro de jornada con las horas que te diga tu empresa”.

Firmar solo las horas que trabajas

Según explica Lorente, “tienes que firmar el registro de jornada con las horas que realmente hagas”. Insiste en que firmar horarios irreales es un error que se paga caro en caso de conflicto. “Si algún día te hartas de hacer horas extraordinarias, será mucho más difícil reclamarlas”, advierte. Y es que, si el documento que firma el trabajador recoge sistemáticamente una jornada estándar, sin constancia de las horas extra, la empresa puede alegar que no existe ninguna prueba que acredite que se trabajó más tiempo del establecido.

Para el letrado, el primer paso debe ser romper con esa dinámica. “Te recomiendo que pares de firmar lo que te diga la empresa y que firmes las horas reales”, señala. Solo de esa manera, afirma, el trabajador tendrá más facilidad para demostrar un exceso de jornada en un procedimiento judicial. “Es la única forma de que sea fácil después en un procedimiento judicial pedir horas extra porque si no, la sartén la tiene por el mango la empresa”, explica. Firmar conforme a lo dictado por la empresa deja al trabajador sin pruebas objetivas a su favor.

Comunicarlo por escrito

Lorente reconoce que dar ese paso puede traer conflictos dentro de la empresa, pero anima a hacerlo. “Lo aconsejable es que le comuniques por escrito a la empresa que vas a dejar de firmar las horas que ellos quieren y que vas a firmar las horas reales que haces”, propone. Esa comunicación escrita deja constancia de que el trabajador se opone a una práctica irregular, lo que puede ser clave en caso de futuras represalias.

Si tras comunicar esa decisión el trabajador es despedido, Lorente asegura que la empresa se enfrenta a un problema legal. “Si te despiden se sabe perfectamente que ha sido por eso y eso es un despido nulo”, afirma. Un despido nulo implica que la empresa está obligada a readmitir al trabajador, pagarle los salarios de tramitación y una indemnización por daños y perjuicios.

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