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Infraestructura sostenible

VÍDEO | Así se circula por el carril bus-VAO de la carretera B-23 recién traspasado a la Generalitat

Con una inversión de 20,8 millones de euros, busca reducir en 15 minutos el tiempo de viaje de los autobuses interurbanos que acceden a Barcelona

La carretera B-23 deja de ser estatal: el Gobierno cede a la Generalitat un tramo clave de acceso a Barcelona

El nuevo carril bus-VAO de la B-23, traspasado a la Generalitat

El nuevo carril bus-VAO de la B-23, traspasado a la Generalitat / VÍDEO: MINISTERIO DE TRANSPORTES

Cristina Buesa

Cristina Buesa

Barcelona
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Los buses circulan desde octubre por el carril bus-VAO de la B-23. Se trata de la primera encomienda de gestión hecha por el Ministerio de Transportes a la Generalitat. Una semana después de que el Consejo de Ministros aprobara el traspaso de la titularidad de la carretera, el departamento que dirige Óscar Puente ha elaborado un vídeo en el que se comprueba cómo las obras ganaron un tramo de calzada de esta vía de acceso y salida por la Diagonal para hacer pasar los autobuses interurbanos, ganar tiempo de viaje y reducir emisiones.

El traspaso afecta al tramo de la autopista B-23 comprendido entre los kilómetros 0 y 6,9 en sentido ascendente y entre los kilómetros 0 y 7,1 en sentido descendente. La cesión se formalizó mediante un real decreto aprobado por el ejecutivo español el pasado 27 de enero. El carril bus-VAO se abrió al tráfico en octubre, recuerdan desde el ministerio. La ejecución de las obras fue encargada a la Generalitat a través de un convenio firmado con el Ministerio de Transportes en julio de 2022. La actuación ha supuesto una inversión de 20,8 millones de euros, IVA incluido, financiada por el Ministerio con fondos europeos.

Más de dos años de obras

Los trabajos comenzaron en la primavera de 2023 y se desarrollaron entre el enlace con la A-2 en Sant Feliu de Llobregat y la intersección de la avenida Diagonal con la avenida Albert Bastardas, en Barcelona. La intervención ha consistido en habilitar un carril exclusivo para autobuses de entrada a la capital catalana, aprovechando parte de la mediana de la autopista, como se puede comprobar en las imágenes de Transportes.

02/08/2025 El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en la inauguración del nuevo carril bus de la B-23 de entrada a Barcelona.. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha inaugurado en Sant Just Desvern (Barcelona) este sábado el carril bus de la carretera B-23 de entrada a Barcelona como un "ejemplo de colaboración" entre Gobierno y Generalitat. ECONOMIA EUROPA PRESS CATALUNYA

02/08/2025 El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en la inauguración del nuevo carril bus de la B-23 de entrada a Barcelona.. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha inaugurado en Sant Just Desvern (Barcelona) este sábado el carril bus de la carretera B-23 de entrada a Barcelona como un "ejemplo de colaboración" entre Gobierno y Generalitat. ECONOMIA EUROPA PRESS CATALUNYA / EUROPA PRESS CATALUNYA / Europa Press

El nuevo carril tiene una anchura de 3,5 metros y se sitúa a la izquierda de los carriles de circulación en sentido Barcelona. Está separado del resto del tráfico mediante señalización horizontal y permite el acceso a los autobuses en cualquier punto del recorrido. La actuación ha mantenido el número y la anchura de los carriles destinados al resto de vehículos, que continúan siendo dos o tres en función del tramo.

100.000 vehículos al día

La B-23 soporta en este sector una intensidad de tráfico próxima a los 100.000 vehículos diarios y constituye uno de los principales accesos en autobús a la capital catalana. Por este corredor circulan más de 700 expediciones diarias que transportan alrededor de cuatro millones de pasajeros al año.

La puesta en marcha del carril bus-VAO está orientada a reducir el tiempo de viaje de los autobuses interurbanos procedentes del Baix Llobregat, el Bages, el Vallès y el Anoia, con un ahorro estimado de hasta 15 minutos por trayecto. La infraestructura también busca reforzar la conexión con otros sistemas de transporte público, como el tranvía, el metro o la red de autobuses urbanos.

Con esta actuación, las administraciones implicadas pretenden mejorar la competitividad del transporte público frente al vehículo privado en el área metropolitana de Barcelona. Entre los objetivos figura la reducción del tráfico rodado y la disminución de emisiones contaminantes. Según las estimaciones asociadas al proyecto, el funcionamiento del carril bus permitirá reducir en torno a 34 toneladas anuales de dióxido de carbono.

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