Aluvión de solicitudes
Telefónica cubre el máximo de despidos del ERE de sus grandes filiales con bajas voluntarias tras un aluvión de peticiones de salida
La teleco recibe 5.123 solicitudes para sumarse voluntariamente al recorte de plantilla de Telefónica de España, Móviles y Soluciones, por encima del máximo de 5.040 despidos pactado con los sindicatos
La compañía no descarta despidos forzosos para ejecutar las 169 salidas que no se han cubierto con adscripciones voluntarias en otras tres sociedades del grupo

Archivo - Vista de la sede de Telefónica, en Madrid (España) / Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

Telefónica avanza en la ejecución del gran recorte de plantilla en España pactado con los sindicatos. El plazo previsto para la adscripción voluntaria a los ERE de las seis de las siete filiales afectadas ha concluido y la dirección de la compañía ya trabaja en organizar la materialización de las salidas. A la espera de tener los datos definitivos tras un cribado exhaustivo de las solicitudes en los próximos días, la teleco podrá cubrir enteramente con bajas voluntarias el máximo de despidos previsto en sus tres grandes filiales españolea, que concentran la inmensa mayoría del recorte laboral contemplado, pero queda la puerta abierta a despidos forzosos en otras sociedades menores.
Telefónica pactó con los sindicatos UGT, CCOO y Sumados-Fetico una horquilla de despidos entre un mínimo 3.765 y un máximo de 5.040 para las tres principales filiales españolas, Telefónica España, Móviles y Soluciones. La compañía ha recibido un total de 5.123 solicitudes de empleados dispuestos a salir y se garantiza así un 100% de voluntariedad de las bajas en estas sociedades, según confirman fuentes sindicales. La compañía tendrá que rechazar algunas de estas peticiones. Dirección y sindicatos han convocado para la próxima semana una comisión de seguimiento para abordar este asunto.
En concreto, la teleco ha recibido 3.955 adscripciones de baja voluntaria de la plantilla de Telefónica de España, 989 peticiones de Telefónica Móviles y 179 solicitudes en Telefónica Soluciones, las tres sociedades adscritas al denominado convenio colectivo de empresas vinculadas (CEV) y que concentran al grueso de la fuerza laboral de la corporación en el mercado español. “La adscripción al ERE confirma su carácter 100% voluntario y la validez de las condiciones negociadas”, subrayan desde UGT. De momento, se trata de datos provisionales porque la compañía aún está revisando peticiones recibidas por carta y casos particulares con excedencias.
El acuerdo final con los sindicatos para las tres grandes filiales de Telefónica en España establece una horquilla de entre 3.765 y 5.040 salidas, con el compromiso de la dirección del grupo de que sólo se producirían despidos forzosos si no se alcanzaban adhesiones voluntarias suficientes para superar la cota mínima de esa horquilla y, también que no se superaría la cota máxima de bajas en caso de rebasarla con adscripciones voluntarias, como finalmente ha sucedido.
La posibilidad de despidos forzoso
En paralelo, los ERE de otras filiales de menor tamaño no han conseguido cubrirse con bajas voluntarias, y queda abierta la posibilidad de recurrir a despidos forzosos para completar el ajuste previsto. La compañía tuvo que ampliar los plazos de adscripción de bajas voluntarias en el caso de Telefónica Global Solutions, Telefónica Innovación Digital y Telefónica S.A, pero la cifra de adhesiones siguen quedándose corrtas.
Un total de 416 empleados han solicitado la adhesión voluntaria en estas tres sociedades, poco más del 70% de las 585 bajas previstas en el acuerdo entre compañía y sindicatos. La teleco puede recurrir a los despidos forzosos para cubrir las 169 salidas no cubiertas con salidas voluntarias. Los sindicatos ha solicitado a Telefónica que sólo ejecute las salidas voluntarias, pero la compañía les ha trasladado que "no puede confirmarlo en estos momentos" y han convocado una nueva reunión para el 9 de febrero. En paralelo, el plazo de adhesión voluntaria para Movistar+, la filial de televisión del grupo, aún no ha expirado y acabará el 6 de febrero. En el caso de Movistar+ el número bajas pactadas asciende a 175, más de un 20% de la plantilla de la filial.
Un coste de 2.500 millones
Telefónica aplicará siete expedientes de regulación de empleo (ERE) en diferentes sociedades y pactó con los sindicatos un número mínimo de 4.525 despidos y un máximo de 5.800 salidas. En cualquier caso, la compañía calculaba que finalmente saldrán cerca de 5.500 empleados, según las estimaciones que envió a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Durante el mes de negociaciones entre compañía y sindicatos la cifra de afectados se rebajó sustancialmente en relación con las 6.088 bajas planteadas inicialmente. Las salidas se concentrarán preferentemente en trabajadores mayores de 55 años y con una antigüedad de al menos entre 13 y 15 años en función de la filial del grupo, y si no se alcanzara el número mínimo con adhesiones voluntarias podrían producirse despidos forzosos.
La compañía cifra en alrededor de 2.500 millones de euros antes de impuestos el coste que deberá provisionar para financiar las indemnizaciones vinculadas a las bajas. Telefónica cumple su objetivo de cerrar un acuerdo con los sindicatos antes de fin de año y poder cargar así en las cuentas de este ejercicio el coste milmillonario que tendrá el proceso de despido colectivo. La teleco prefería contabilizar las provisiones millonarias en los resultados de 2025, en los que ya se apuntará grandes pérdidas por el golpe financiero de la venta de varias filiales en Latinoamérica (el grupo registró unas pérdidas de 1.080 millones hasta septiembre por el deterioro de las desinversiones en Hispam).
La compensación media para cada trabajador rozará los 455.000 euros -calculada bajo el supuesto de las 5.500 salidas que augura la teleco- lo que supone casi un 20% más que las indemnizaciones que la compañía pactó con los sindicatos hace solo dos años (entonces fueron 380.000 euros de media por cada empleado que salía del grupo, con un coste total para la teleco de 1.300 millones para financiar más de 3.400 bajas).
Las condiciones económicas pactadas ahora son las mismas que hace dos años (con rentas que les paga la compañía hasta que tengan edad de jubilarse), pero la indemnización media será mucho mayor porque los empleados que saldrán con estos ERE son más jóvenes que los afectados por el anterior recorte. En el anterior la mayoría de los empleados que salieron se situaban entre los 60 y los 65 años, y los del recorte de plantilla actual se encuentran en mayor proporción entre los 55 y 60 años de edad.
La estimación de Telefónica es que el recorte de plantilla le generará unos ahorros anuales promedio de gastos directos de cerca de 560 millones de euros a partir de 2028 (500 millones para las tres grandes filiales y Movistar +, y unos 60 millones para las filiales de servicios globales y corporativas). No obstante, la operadora anticipa que los ahorros y el impacto en generación de caja positivo ya se notarán desde 2026, al igual que la captura de los primeros ahorros, ya que la salida de empleados adscritos al ERE se producirá desde el primer trimestre de este año.
Telefónica logró el respaldo unánime de los mayores sindicatos a los términos del recorte de plantilla en España y para la renovación de los convenios colectivos hasta 2030. La dirección de Telefónica, comandada por Marc Murtra, se garantiza así la paz social en un momento clave para el grupo, cuando ha lanzado un nuevo plan estratégico para el próximo lustro con el que pretende disparar el crecimiento y la rentabilidad del grupo y que debe ser la base para participar en la ola de fusiones en el sector europeo de las telecos y hacerlo con un papel activo.
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