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COMPARECENCIA EN EL SENADO

Óscar Puente: "La línea de alta velocidad Madrid–Sevilla no es una infraestructura abandonada ni olvidada"

El ministro de Transportes comparece en el Senado a petición del PP para dar explicaciones sobre los accidentes ferroviarios en Adamuz y Gelida

Agencias

Madrid
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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha defendido que "la respuesta (del Gobierno) ha estado a la altura" tras el accidente ferroviario que se produjo con el descarrilamiento de dos trenes el pasado 18 de enero en Adamuz, en la provincia de Córdoba. "El compromiso del Ejecutivo para esclarecer lo sucedido es total. Los afectados tienen derecho a saber la verdad y es necesario para restituir la confianza de los españoles en la infraestructura de alta velocidad", señaló el ministro en su comparecencia en el pleno del Senado para dar explicaciones de los últimos incidentes a petición del Partido Popular.

A su llegada, Puente fue recibido por senadores del PP y Vox al grito de "dimisión, dimisión". Igualmente, ambas formaciones reprocharon que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no haya acudido a comparecer al Senado, después de haber sido citado. "Si con 46 víctimas no viene al Senado, ¿qué tiene que pasar en España?", señaló la senadora Alicia García Rodríguez, del PP. En respuesta, Juan Espadas, del PSOE, recordó que Sánchez ajustará cuentas en el pleno del Congreso de los Diputados el próximo 11 de febrero.

Renovación de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla

El ministro de Transportes apuntó que "la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla no es una infraestructura abandonada ni olvidada", argumentando que se ha acometido una "renovación integral" que ha supuesto una inversión global de 780 millones de euros. "Es una línea con más de treinta años de servicio que ha estado sometida de manera continuada a labores de mantenimiento, conservación y, en los últimos años, a un proceso profundo y planificado de renovación. La primera gran renovación de la alta velocidad española", resumió Puente.

Óscar Puente destalló que hasta tres contratos públicos involucran la renovación del tramo Guadalmez-Córdoba, en el que está incluido el paso por Adamuz, lugar del accidente. El primero, la mejora integral de la infraestructura, que supuso una inversión superior a los 52 millones de euros e incluyó mejoras en la plataforma, estructuras, tratamiento de taludes de los sistemas de drenaje y accesibilidad. El segundo expediente fue el de sustitución de aparatos de vía y trabajos necesarios para la adaptación de los puestos de adelantamiento y estacionamiento de trenes a las nuevas necesidades de explotación, por importe cercano a los 27 millones de euros. Por último, el tercero es el correspondiente a la implantación del sistema de seguridad ERTMS, por importe superior a los 104 millones de euros, que actualmente está aún en ejecución.

Reproches de los diferentes grupos políticos

Antonio Gilván, del PP, calificó de "crónica de una tragedia anunciada" el accidente de Adamuz y pidió la dimisión de Óscar Puente: "No fue un suceso extraño: lo avisaron los viajeros, maquinistas y los senadores del PP. O no sabía el estado real de la infraestructura y mintió por instinto político o mintió para proteger al Gobierno. Usted debe dimitir. Tiene la obligación moral y política". Adicionalmente, durante la comparecencia del ministro, el PP registró una comisión de investigación en la Cámara Alta para "analizar la situación actual del ferrocarril".

María del Mar Caballero, de UPN, en su turno, le recordó a Puente que es "el responsable último del servicio de ferrocarril" y le acusó de no aportar datos veraces tras el accidente, motivos por los que pidió su dimisión. Por su parte, Paloma Gómez, de Vox, puso sobre la mesa la manida frase de Puente de “el trasporte ferroviario vive el mejor momento de su historia" y exigió responsabilidades: "La responsabilidad política no se congela hasta que haya un informe ni queda aplaza hasta que le dé la gana. Cuando un ministro dice que hay que esperar es que no quiere asumir hoy lo que le corresponde. Tiene que dimitir".

Igotz López, del PNV, exigió al ministro que "esté completa la trazabilidad del material ferroviario". Aunque ha insistido en esperar a que se complete la investigación, López denunció una "falta de inversión de los sucesivos gobiernos". "Han estado jugando a la ruleta rusa con la falta de mantenimiento y reposición. Esta vez salió la bala", añadió. Por su parte, Eduard Pujol, de Junts, ha sido tajante contra el ministro: "Dimita, esto se ha acabado. España tiene una red de alta velocidad de nuevo rico".

Óscar Puente descarta dimitir

El ministro, en su primera réplica a los grupos, dejó entrever que no se plantea dimitir. "¿Se pudo hacer gestión mejor? Yo creo que no, pero juzguen. Hemos hecho todo lo que está en nuestra mano para atender a las víctimas, aportar información en tiempo real, coordinarnos con otras administraciones. ¿Podíamos haber implementado medidas para evitarlo? ¿Existe la seguridad total y el riesgo cero? No. Estamos cerca. Tenemos un sistema ferroviario muy seguro con muchos sistemas de control y aviso. ¿Cuánto más hay que invertir para llegar lo más cerca de cero? Habrá un debate a partir de los resultados que arroje la investigación", desarrolló.

Óscar Puente, ministro de Transportes, durante su comparecencia en el Senado.

Óscar Puente, ministro de Transportes, durante su comparecencia en el Senado. / José Luis Roca

Recuperación de la línea en diez días

La comparecencia en el Senado se produce once días después del accidente de Adamuz, que provocó la muerte de 45 personas y mantiene suspendida la alta velocidad entre el sur y el centro peninsular, y nueve después del siniestro de Gelida, donde falleció un maquinista y provocó la suspensión durante varios días del servicio de Rodalies. El Gobierno anunció el miércoles que prevé recuperar el servicio de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla en unos diez días, tras haber recibido ya autorización judicial para reponer la infraestructura en el tramo del siniestro, aunque la fecha definitiva dependerá de cómo evolucione la meteorología. "Por último, aunque estamos movilizando todos los medios disponibles, debo indicar que, dada la magnitud del accidente, en estos momentos aún no es posible facilitar una fecha para la restitución del servicio original en plenas condiciones de seguridad", ha añadido el ministro.

Para agilizar las obras, el Gobierno realizará una Declaración de Emergencia, utilizado solo en situaciones excepcionales y que permite contratar libremente, sin necesidad de un procedimiento formal, aunque luego se debe informar al Consejo de Ministros en un máximo de 30 días de las actuaciones realizadas. La Comisión de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que investiga el accidente, apoya la tesis de que el siniestro se produjo por un defecto en una soldadura de los carriles de la vía, mientras espera que el gestor de la infraestructura ferroviaria, Adif, le explique por qué en su día se habló de renovación integral de la línea Madrid-Sevilla, pese a que no se cambió toda la vía.

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