Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sector primario

El mal tiempo desluce las tractoradas convocadas contra el acuerdo con Mercosur

Los organizadores estiman que unos 25.000 agricultores con 15.000 tractores han secundado la protesta que ha logrado colapsar el centro de Valencia y el de Valladolid, pero que se ha desconvocado en Madrid y en Sevilla por la meteorología adversa

Los agricultores estallan contra el posible acuerdo UE-Mercosur: "La competencia desleal nos obligará a cerrar"

Cartel contra el tratado comercial con Mercosur en un tractor por las calles de València, este jueves.

Cartel contra el tratado comercial con Mercosur en un tractor por las calles de València, este jueves. / JOSE JORDAN / AFP

María Jesús Ibáñez

María Jesús Ibáñez

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Las movilizaciones del campo español, que aspiraban a convertir la jornada en un 'superjueves' de protestas con una treintena de manifestaciones en distintos puntos de España, han tenido finalmente un impacto desigual. Mientras los agricultores han conseguido colapsar el centro de ciudades como Valencia y Valladolid con sus tractores, en otras comunidades el mal tiempo ha obligado a suspender las acciones previstas. Ha sido el caso de Madrid y de Sevilla, donde no ha habido tractoradas.

Los más madrugadores han sido los productores de Murcia y La Rioja, donde se han producido las primeras caravanas de tractores, que han originado cortes en distintas carreteras, según ha informado la Dirección General de Tráfico (DGT). Con todo, el principal problema que han tenido los conductores que han usado la red viaria es la meteorología adversa.

Las organizaciones convocantes de las manifestaciones (Asaja, COAG y UPA) han cifrado el seguimiento de la movilización en más de 25.000 agricultores y 15.000 tractores, que se ha desarrollado con marchas lentas en Santiago de Compostela, Bilbao, Vitoria, Pamplona y varios puntos de Asturias, Galicia y Cantabria. También han salido a la calle agricultores en Castilla y León (con especial presencia en Burgos y en Valladolid), en Andalucía y en Toledo; también en Canarias (Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria), y en Baleares (Mallorca).

La convocatoria se ha seguido, pues, en prácticamente todas las comunidades autónomas salvo Catalunya, Aragón y Extremadura, donde las protestas o bien ya se han llevado a cabo o bien están previstas para más adelante. De hecho, las tres entidades que promueven las manifestaciones, han dado flexibilidad a sus delegaciones regionales para que convoquen acciones dentro de sus territorios y no cierran la puerta abierta a que el calendario de protestas pueda culminar en una manifestación estatal más adelante.

El origen de esta nueva tanda de movilizaciones es el malestar que ha provocado en el sector primario el acuerdo con Mercosur, un tratado comercial que el campo español considera muy perjudicial para sus intereses y al que no le vale que haya sido enviado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). También se manifiestan para denunciar la "complicada situación que atraviesa el sector", como consecuencia de decisiones políticas que, según critican, se toman a sus espaldas y tienen efectos muy dañinos para el campo: el presupuesto europeo, la PAC, el encarecimiento de los costes de producción y la todavía excesiva burocracia.

Estas movilizaciones comenzaron hace ya días con la protesta de la asociación catalana Revolta Pagesa, que mantuvo cortado el tráfico por la autopista AP-7 a su paso por Copons (Alt Empordà), hasta que consiguió el compromiso de la Generalitat de seguir mostrando su rechazo al acuerdo comercial con Mercosur.

La decisión del pleno del Parlamento Europeo, por una ajustada mayoría, de remitir el tratado ante el TJUE, al existir dudas sobre su encaje con el derecho comunitario, no ha acabado de convencer a los agricultores, que consideran que siguen sin estar garantizadas las cláusulas de salvaguarda a sus productos prometidas por la Comisión Europea, lo que deja vía libre a las importaciones de alimentos que han sido cultivados en los países latinoamericanos bajo condiciones mucho menos estrictas y rigurosas que las que se aplican aquí.

Suscríbete para seguir leyendo