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Caos ferroviario en Catalunya

Transportes descarta el ciberataque y atribuye la incidencia de Rodalies a un fallo del software de Adif

El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, atribuye la caída del servicio en la Estació de França (Barcelona) a un error de diseño en un software recién instalado, que dejó sin trenes a miles de viajeros y reabre el debate sobre la modernización de la red ferroviaria

Un fallo del software del centro de control de Adif, origen del parón de Rodalies del lunes 26 de enero

Un fallo del software del centro de control de Adif, origen del parón de Rodalies del lunes 26 de enero. Lo explica el presidente del ente gestor ferroviario ADIF, Luis Pedro Marco. / JORDI OTIX / VÍDEO: EFE

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

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El servicio de Rodalies y trenes regionales en Catalunya sufrió este lunes una interrupción total de su operación, en gran medida por un fallo en el software del centro de control de Adif en la Estació de França (Barcelona). El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, ha explicado este martes en una entrevista en Catalunya Ràdio que la causa fue un error en un software de última generación instalado hace tres meses, descartando de manera firme que el incidente se deba a un ciberataque, sabotaje o error humano.

Santano ha subrayado que el fallo se produjo en un programa diseñado para gestionar la señalización más moderna de la red, desarrollado por Siemens, y que provocó dos parones sucesivos del sistema que dejaron al servicio ferroviario sin capacidad operativa durante varias horas.

Lo que pasó ayer no había pasado nunca. Es un software nuevo, que llevaba tres meses, instalado por una empresa contratada por Adif y falló

José Antonio Santano

— Secretario de Estado de Transportes

Tras el incidente, el servicio de Rodalies fue restablecido progresivamente durante la jornada de este martes, aunque con retrasos y cancelaciones en varias líneas y con operaciones complementarias por carretera en tramos afectados. Las autoridades ferroviarias hablan de una "normalidad razonable" dentro del difícil contexto vivido.

Este fallo se produce en un momento de tensión para el sistema ferroviario catalán, que ya encadenaba días con problemas operativos, incluido un accidente mortal en la línea R4 días antes, lo que profundiza la percepción de fragilidad en un servicio al que dependen cerca de 400.000 viajeros diarios.

¿Qué implica el fallo tecnológico?

La caída del software del centro de control tuvo un efecto equivalente a que todos los semáforos de tráfico en una gran ciudad se pongan en rojo a la vez: por razones de seguridad, los trenes se detuvieron automáticamente y no pudieron circular hasta que se solventó el error.

La respuesta del Ministerio de Transportes ha sido clara en dos frentes:

  • Descartar causas externas o malintencionadas, como ciberataques.
  • Garantizar que las medidas correctoras implementadas impedirán que esta incidencia se repita, respaldadas por la firma proveedora del software.

Además, se trabaja en 29 puntos de la red para agilizar el mantenimiento más urgente e introducir mejoras donde se han detectado debilidades operativas.

Repercusiones económicas y próximas medidas

Este tipo de fallos tiene impacto directo en la confianza del usuario, la productividad diaria de miles de personas y los costes de sustitución de servicios (autobuses, planificación alterna, refuerzos técnicos).

También abre la puerta a una revisión estratégica de la modernización de la red ferroviaria, la coordinación entre Renfe, Adif y la Generalitat catalana y la implantación de sistemas tecnológicos con garantías robustas.

En los próximos días está previsto que se profundice en las causas técnicas exactas y se evalúen protocolos de seguridad y resiliencia para evitar interrupciones que puedan afectar de nuevo a un servicio esencial para la movilidad regional.

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