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Percepción de riesgos

Guerras comerciales, vivienda e inmigración se cuelan entre las primeras preocupaciones para las empresas este 2026

El Observatorio de Riesgos del Institut Cerdà detecta un cambio en la jerarquía de preocupaciones del tejido productivo

Históricamente, el cambio climático y la ciberseguridad han ocupado posiciones más altas

La vivienda se dispara como principal preocupación de los barceloneses y deja muy atrás la inseguridad

La confianza de los directivos en el crecimiento de los ingresos de sus empresas se desploma al nivel más bajo en los últimos cinco años

De izquierda a derecha, Miguel Hernández, director general del Institut Cerdà; Daniel Tugues, director país de Veolia en España; Miquel Sàmper, conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya; Carlos Cabrera, presidente del Institut Cerdà, y Narcís Berberana, vocal del Patronato del Institut Cerdà.

De izquierda a derecha, Miguel Hernández, director general del Institut Cerdà; Daniel Tugues, director país de Veolia en España; Miquel Sàmper, conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya; Carlos Cabrera, presidente del Institut Cerdà, y Narcís Berberana, vocal del Patronato del Institut Cerdà. / Cedida

Sabina Feijóo Macedo

Sabina Feijóo Macedo

Barcelona
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Para las empresas, el cambio climáticoy la ciberseguridad han sido históricamente dos de las principales preocupaciones entre los riesgos globales que condicionan la evolución de sus negocios. Su peso responde al carácter estructural y transversal de estos ámbitos en el conjunto de la economía, ya que tanto una consultora de servicios, como una empresa agroalimentaria o un grupo del sector automovilístico se ven obligados a reforzar sus estrategias para hacer frente a estos desafíos.

Este 2026, sin embargo, llega acompañado de cambios que exigen una nueva readaptación. ¿Cuáles son? Las guerras comerciales, el acceso a la vivienda y el aumento de las desigualdades sociales —donde destaca la polarización ante el debate migratorio— que, por primera vez, se han colado entre las principales inquietudes de las empresas españolas, según recoge la quinta edición del Observatorio de Riesgos para las Empresas en España, elaborado por el Institut Cerdà. Todo ello en un contexto que el propio informe califica de inestabilidad geopolítica, transformación demográfica y un clima económico cada vez más incierto.

El estudio, presentado este lunes en la sede de Veolia en Barcelona, confirma así un cambio relevante en la jerarquía de riesgos que percibe el tejido empresarial de cara a los próximos meses.

El comercio global y la cohesión social, en el centro del riesgo

El Observatorio de Riesgos, considerado el informe de referencia anual sobre los desafíos que afrontan empresas y organizaciones en España, identifica para 2026 un total de 33 riesgos clave, agrupados en seis grandes ámbitos: institucionales, de recursos, medioambientales, tecnológicos, económicos y sociales.

Entre los riesgos que mantienen mayor relevancia se repiten, un año más, la emergencia climática y la ciberseguridad, reflejo de su impacto transversal y de largo recorrido. No obstante, el informe subraya el ascenso de nuevos factores que han escalado posiciones en apenas un ejercicio y que están directamente ligados a la reconfiguración del orden global.

Las fricciones comerciales, la vivienda y la migración han escalado posiciones en apenas un año y seguirán condicionando la toma de decisiones empresariales a corto y medio plazo.

Institut Cerdà

En este sentido, el Observatorio destaca el avance de las amenazas al comercio internacional, impulsadas por el auge de políticas proteccionistas, las fricciones geopolíticas y la fragmentación de las cadenas de suministro. A ello se suma el creciente peso de las desigualdades sociales y del reto demográfico, alimentados por la divergencia entre los indicadores macroeconómicos y la percepción de estancamiento del bienestar en amplias capas de la población.

Es decir, que a pesar de que España se cuela entre las economías occidentales que más crecen —concretamente el PIB español avanzará un 2,3% en 2026 y un 1,9% en 2027, según las últimas revisiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), por encima de Alemania (1,1% y 1,5%), Francia (1% y 1,2%) o Italia (0,7% en ambos años)— las familias no están viendo mejoras sustanciales en sus niveles de vida.

Según el análisis, la polarización del debate migratorio y la evolución demográfica profundizan estas tensiones, que amenazan con reducir la disponibilidad de talento y presionar los sistemas de bienestar.

El acceso a la vivienda emerge, además, como un factor crítico que trasciende lo social y empieza a tener un impacto directo sobre la competitividad empresarial, la atracción de talento y la cohesión territorial. “Son factores que han ganado protagonismo en los últimos meses y que previsiblemente lo mantendrán”, apunta el Observatorio.

La prevención y la colaboración como ejes clave

Durante la presentación, el conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, defendió la necesidad de reforzar la colaboración público-privada para anticipar y gestionar estos riesgos. “No hay progreso económico sin empresas fuertes, innovadoras y competitivas”, afirmó, subrayando la digitalización, la internacionalización y la reindustrialización como grandes ejes de actuación.

Por su parte, el presidente del Institut Cerdà, Carlos Cabrera, alertó sobre la complejidad del momento actual y reclamó un mayor esfuerzo de la Administración en la prevención de crisis, más allá de la capacidad de respuesta una vez estallan. A su juicio, anticipar los riesgos será “crítico” para gestionar con eficacia los escenarios futuros.

Clima y gestión de recursos, en el foco empresarial

El director de Veolia en España, Daniel Tugues, puso el acento en el papel de las empresas en la gestión de los riesgos ambientales y la adaptación al cambio climático, citando como ejemplo la respuesta a la sequía en el área metropolitana de Barcelona. La combinación de innovación y uso de agua regenerada, explicó, permitió garantizar el suministro incluso en los momentos más críticos y avanzar hacia un modelo de mayor independencia hídrica.

El acto se cerró con una mesa redonda en la que representantes de sectores como la banca, la logística, los servicios urbanos y la industria farmacéutica analizaron los retos.

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