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Bono social eléctrico

Los beneficiarios del bono social eléctrico en Catalunya crecen un 84% desde 2020 entre los clientes de Endesa

El agujero del bono social de la luz: la ayuda sólo llegó a uno de cada cinco hogares que lo necesitaban en lo peor de la crisis energética

Las pequeñas eléctricas vuelven a crecer tras la crisis, pero Iberdrola, Endesa y Naturgy mantienen el 80% de cuota de mercado

Imagen de una factura de la luz.

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El Periódico

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El bono social eléctrico sigue creciendo entre clientes de las grandes eléctricas. En concreto, el número de beneficiarios clientes de Endesa en Catalunya ha crecido un 84% desde 2020 y alcanza ya las 161.530 familias, una cifra récord en un contexto de presión sobre los ingresos de los hogares y encarecimiento de los suministros básicos.

Según los datos de la compañía a cierre de 2025, el volumen de hogares acogidos al bono social ha aumentado en 73.579 familias en cinco años, lo que supone un crecimiento que casi duplica el número de solicitantes. El bono se trata de un descuento directo sobre la factura de la luz —aplicado al precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC)— que permite reducir el recibo entre un 42,5% y un 57,5%, en función del grado de vulnerabilidad. Para recibirlo el hogar debe tener contratada la tarifa regulada de luz y una potencia inferior a los 10 kilovatios, y debe cumplir alguno de estos requisitos: tener un renta inferior a determinados umbrales, ser familia numerosa o que todos los miembros del hogar cobren la pensión mínima.

Un crecimiento acelerado tras la crisis energética

Tal y como explica la compañía, la evolución del bono social ha sido especialmente intensa a partir de 2021, con un fuerte impulso entre 2022 y 2023, coincidiendo con el impacto de la crisis energética. En ese periodo, el número de beneficiarios pasó de 115.866 a 144.688 hogares, cerca de 29.000 familias más en solo un año, el mayor aumento interanual registrado hasta la fecha.

Aunque el ritmo se ha moderado en 2024 y 2025, el crecimiento ha continuado de forma sostenida, hasta consolidar el bono social como una herramienta estructural de apoyo para los colectivos más vulnerables.

Además del descuento económico, los titulares del bono social cuentan con una protección adicional frente a los cortes de suministro, en el marco del escudo social aprobado por el Gobierno, que prohíbe interrumpir el servicio eléctrico a los hogares beneficiarios.

La mitad de los hogares son vulnerables severos

Del total de familias acogidas al bono social en Catalunya, cerca de 72.000 hogares están considerados vulnerables, con una rebaja del 42,5% en la factura, mientras que más de 89.500 son vulnerables severos y disfrutan de un descuento del 57,5%, dentro de los límites de consumo establecidos por la normativa. En términos porcentuales, el 45% de los beneficiarios son vulnerables y el 55% vulnerables severos, según los criterios fijados por el Ministerio para la Transición Ecológica.

Por perfil, la mayoría de los beneficiarios corresponde a personas en situación de vulnerabilidad por renta (59,5%), seguidas de familias numerosas y monoparentales (36,6%). En cambio, los pensionistas con pensiones mínimas contributivas (2,6%) y los beneficiarios del ingreso mínimo vital (1,3%) siguen teniendo un peso reducido.

Cabe destacar que, a nivel general, aunque el número de adscritos al bono social no haya parado de crecer, el sistema no llega a todos las familias que lo necesitarían y que tienen derecho a percibirlo. Esta fue una de las principales conclusiones del informe elaborado por Oxfam Intermon y por EsadeEcPol en 2024, donde se resalta que el programa de ayudas sólo llegaba a un 24,5% de todas los beneficiarios potenciales en 2022.

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