Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Salida indemnizada

Ignacio de la Calzada, abogado laboralista, revela cuándo puedes irte del trabajo con indemnización: “No es dimitir”

El abogado explica en qué casos la ley permite romper el contrato y cobrar como si fuera un despido improcedente

Ignacio de la Calzada, abogado laboralista, alerta sobre los despidos por bajo rendimiento: “La mayoría son improcedentes”

El abogado laboralista, Ignacio de la Calzada.

El abogado laboralista, Ignacio de la Calzada.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
C. Suena

C. Suena

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Muchos trabajadores creen que solo hay dos opciones cuando la situación laboral se vuelve insostenible: aguantar o dimitir. Pero eso no es del todo cierto. Según explica Ignacio de la Calzada, abogado laboralista conocido en redes como Un Tío Legal, la ley permite romper el contrato y cobrar indemnización como si te hubieran despedido, siempre que sea la empresa la que incumpla.

La clave está en el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores, una herramienta poco conocida pero muy poderosa para el trabajador.

Qué es realmente el "autodespido" (y por qué el nombre engaña)

El término "autodespido" se usa mucho en redes, pero no es un despido ni una dimisión. Jurídicamente, se trata de un procedimiento judicial mediante el cual el trabajador pide a un juez que extinga el contrato por incumplimientos graves de la empresa. Si el juez le da la razón, el resultado es claro:

  • El contrato se extingue
  • Se cobra indemnización como despido improcedente
  • Se mantiene el derecho a paro

Es decir, no pierdes derechos por irte, siempre que se cumplan los requisitos legales.

Los tres grandes motivos que permiten irte con indemnización

Ignacio de la Calzada resume los supuestos más habituales en tres grandes bloques, todos ellos recogidos en el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores.

1. Cambios de condiciones sin tu consentimiento

La ley protege al trabajador frente a modificaciones sustanciales que se hagan sin seguir los cauces legales. Por ejemplo:

  • Cambios de horario importantes (de jornada continuada a partida)
  • Reducción de salario
  • Alteraciones de jornada o turnos sin negociación ni justificación

Si esos cambios te perjudican y afectan a tu dignidad profesional, puedes pedir la extinción indemnizada del contrato.

2. Impagos o retrasos reiterados del salario

Otro supuesto muy habitual es el económico. Según explica el abogado, se puede acudir a esta vía cuando:

  • Te deben tres nóminas
  • O cuando la empresa se retrasa más de 15 días en el pago de la nómina de forma reiterada durante al menos seis meses

Un matiz importante: esos 15 días se cuentan desde la fecha habitual de pago de tu empresa, no desde un día fijo del mes. Cada empresa tiene su costumbre, y es sobre esa referencia sobre la que se mide el retraso.

3. Acoso laboral y otros incumplimientos graves

El tercer bloque es el más delicado, pero también el más contundente: el acoso laboral. Y aquí el mensaje es claro: no hace falta que te griten o te humillen en público.

El desgaste psicológico, la presión constante, el trato vejatorio o la vulneración de la dignidad del trabajador también cuentan, porque afectan a derechos fundamentales como la integridad moral, la salud o la no discriminación.

Si existe acoso y la empresa no actúa o mira hacia otro lado, el trabajador puede solicitar la extinción del contrato y reclamar indemnización.

Cuánta indemnización se cobra si el juez te da la razón

Si el procedimiento prospera, la indemnización es la misma que en un despido improcedente:

  • 33 días por año trabajado
  • 45 días por año para el tiempo anterior a 2012

Además, el trabajador tiene derecho a paro, algo que no ocurre cuando se dimite voluntariamente. Y hay un matiz importante que añade De la Calzada: si se han vulnerado derechos fundamentales, el juez puede reconocer una indemnización adicional por daños y perjuicios, aparte de la principal.

Lo que muchos trabajadores hacen mal

El mayor error, según el abogado, es normalizar situaciones que no son legales: retrasos continuos, cambios arbitrarios, presión constante o faltas de respeto.

El segundo gran error es irse sin asesorarse, firmar una baja voluntaria y perder todos los derechos, cuando la ley ofrece una vía mucho más protectora.

La clave final: informarse antes de tomar decisiones

El mensaje de Ignacio de la Calzada es claro: si tu trabajo se ha vuelto insostenible, no asumas que tienes que aguantar o marcharte sin más. Puede que la ley esté de tu lado.

Eso sí, este procedimiento no es automático y exige pruebas, asesoramiento y una demanda judicial. Por eso, antes de tomar decisiones que te afecten económicamente durante años, infórmate y consulta con un profesional.

Porque irte del trabajo no siempre significa renunciar a tus derechos. A veces, es justo lo contrario.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: Información