Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Argot ferroviario

Qué es un 'enganchón' de tren y por qué es clave para entender el accidente de Adamuz

DIRECTO | Última hora del accidente de tren en Adamuz, Córdoba, en directo

DIRECTO | Última hora de Rodalies en Catalunya, en directo

Revisión del pantógrafo de un tren de Rodalies

Revisión del pantógrafo de un tren de Rodalies / Carlos Márquez Daniel

El Periódico

El Periódico

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

A raíz del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), que ha causado 45 muertos, y del siniestro de Gelida (Barcelona), en el que un maquinista falleció por el choque de su tren contra un muro de contención, son muchos los tecnicismos ferroviarios que no son tan conocidos por el conjunto de la sociedad.

Uno de estos términos relacionados con el transporte ferroviario que más se están utilizando estos días en los medios y redes es el de 'enganchón'. En la conversación telefónica entre el centro de mando de Atocha y el conductor del Iryo en los instantes posteriores al descarrilamiento en Adamuz, el trabajador de la estación le pide al maquinista que baje el pantógrafo (mecanismo instalado en la parte superior de los trenes que toma la electricidad de la catenaria) después de que creyese que había sufrido un "enganchón".

¿Qué es exactamente un enganchón y qué implicaciones puede tener en un accidente ferroviario? En el ámbito ferroviario, un 'enganchón' es un término técnico que se utiliza para describir una interferencia anómala y brusca entre el tren y algún elemento de la vía o de su entorno, que provoca una resistencia repentina al avance del convoy. No se trata de un concepto reglado en el lenguaje común, pero sí es habitual en la jerga profesional de maquinistas y técnicos de mantenimiento.

Este enganchón puede producirse, por ejemplo, cuando alguna pieza del tren (como bajos, sistemas de frenado o elementos de suspensión) roza o queda momentáneamente atrapada con un objeto de la infraestructura, ya sea una traviesa desplazada, un cable suelto, restos de obras, balasto fuera de su posición o, incluso, un elemento desprendido de otro tren. La consecuencia suele ser un tirón seco, una vibración intensa o una sacudida repentina, que el maquinista percibe de inmediato y que, en los casos más graves, puede desembocar en daños estructurales o incluso en un descarrilamiento si se compromete la estabilidad del eje o la alineación del convoy.

Por el momento, las hipótesis de qué pudo causar esa sensación de "enganchón" permanecen abiertas. Se desconoce si fue algún objeto desprendido de los bajos del propio convoy de Iryo o un posible defecto en la vía.